Martínez Campos, 28/II/08
GUIA
MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 28 de Febrero.- NO, NO FUE desde luego ella mi novia, ni desde luego mi primer amor: era yo niño. Pero sí tuve a eso de los once años una marcada predilección por ella, aun cuando también fuera causa de mis somnolientas desazones mañaneras. Tenía dueño, cómo no, y eso yo lo respetaba, porque primero fue de Los Alvarez: de Rubén, luego de Alvaro Mejía, posteriormente de don Luis Martínez y luego de la familia Mejía: de Mento, en Ziquítaro, el ombligo del mundo dicho sea de paso. Mi desconcierto era por qué no cambiaba de nombre al paso de los años y cómo su apariencia, su look como se dice ahora, iba cambiando con el paso de los años, desde al parecer destartalada muchacha rústica, hasta muy bien presentada muchacha urbana. Pero llegué a entender que su nombre y su apariencia, su look, permanecía con los años, aun cuando siempre fuera ella “La Joven Bella”: es que era su razón social. Era el transporte que me evitaba el atolladero del lodo en las aguas, en mi traslado del pueblito a Penjamillo, donde continuaba con mi primaria. El gusto de “caminar” sobre ruedas, pero también el disgusto de madrugar para poder abordarla y de allí mi desazón somnoliento. Pero de eso a caminar, en las aguas, entre el lodazal, en mañana oscura, rodeado en veces del aullar de los coyotes, y acogerme a la siempre servicial joven bella, había, cierto, una gran diferencia. DIGO ESTO, PORQUE ahora percibo la diferencia de tiempos, época, situación vital e historia personal, con las facilidades que se les dan a los muchachos para que continúen sus estudios en las respectivas cabeceras municipales. Es el caso de 18 estudiantes de la comunidad de Tanque de Peña, que con beca posiblemente renovada, dispondrán de transporte hacia su centro de estudios aquí, la Escuela Secundaria federal “Benito Juárez García”, cuyo director es el maestro Sergio García Medina. El alcalde Ricardo Guzmán Romero aprovechó para anunciar que propondrá al Cabildo una inversión importante para la infraestructura educativa. Aulas donde se requieran. DESDE HACE TIEMPO, empleo, educación y servicios de salud, son ejes que se imponen, en torno a las necesidades de la creciente población, aquí, y en todas partes. Dice la presidencia que en las semanas de la administración que comienza, ha promovido financiamientos para pequeñas empresas por unos nueve millones de pesos y encausado hacia el empleo en empresas a 173 personas, a través de su bolsa de trabajo, en las ramas productivas metalmecálica, comercialización de productos hortofrutícolas, textiles y confección de ropa, construcción de vivienda, agronegocios, salud y turismo. Y por parte del organismo estatal de fomento industrial (FOMEX), se ha beneficiado aquí a 30 personas con créditos (en trámite) por 715 mil pesos. Todo esto y más, se dijo durante la jornada que el municipio dedicó al empleo. NO, NO, NO son sencillas las cosas. Uno hace lo que puede, para satisfacer necesidades, me refiero a comunidades y autoridades. Pero lo que está sucediendo nos obligará a replantear, poco a poco, desde luego, todo, todo, todo. Y no hay qué espantarse, los pensadores plantean dónde, cuándo y cómo pudieron estar los desenfoques. Como Ivan Ilich, de cuyo trabajo en OPCIONES, 14 de Mayo de 1993, del desaparecido El Nacional, extraigo un párrafo. Desconcierta esa hondura de pensar, pero hay qué hacerlo, en lo grande y en lo pequeño, para poder arreglar todo: “La nueva sociedad tecnológica es particularmente incapaz de generar mitos a los que la gente pueda tener apego rico y profundo. Sin embargo, para su rudimentario mantenimiento necesita agencias que creen y legitimen fetiches a las que pueda apegarse la sentamentalidad epistémica. En ningún tiempo anterior existió una demanda semejante de agencias capaces de prestar tal servicio. Y las principales iglesias cristianas -–tradicionalmente legítimas, intelectualmente prestigiadas, bien administradas, financiadas con independencia —parecen ser centros aptos para que se les confiera esa tarea. La época de Gorvachov no es una era en que la iglesia enfrenta jacobinos. Mas bien, amenaza una nueva clase de conspiración: No con el triunfalismo del imperio constantiniano, sino con los poderes que promueven el bienestar, el desarrollo y la justicia, como medios para mantener el orden y la paz. La comparación entre la iglesia y un barco de vela que cruza el océano se hizo desde los tiempos de la Patrística. Es anterior a la invención del timón central y a las ominosas connotaciones de control que esta imagen sugiere. El barco difícil de manejar navega ahora por aguas enteramente extrañas, las que los mapas medievales muestran al fin del mundo, donde los océanos se incendian y de los cielos llueve azufre. No puedo pensar en mejor imagen para evocar, ante ustedes, lo que significa ser la tripulación de la iglesia en los años noventa, cuando los elementos a través de los cuales se navegó por generaciones casi han desaparecido: el ozono y el clima, la variedad genética y las inmunidades hereditarias, los bosques y las ballenas –es decir, lo que es más importante, los cedros que dieron al templo de Salomón su calidad sensual, el monstruo en cuyo vientre Jonás, como Cristo, pasó tres días”. (www.ziquitaro.zoomshare.com).
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