Martínez Campos, 7/VIII/08
GUIA
MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 7 de Agosto.- DESDE LO GRANDE y desde lo pequeño, dicen; desde la academia o desde el zurco, el taller o la fábrica, dicen; desde las instituciones o desde la comunidad, dicen. Y ese “dicen” de miríadas de hombres y mujeres es el debate interminable a fin de entender nuestro mundo y transformarlo en el servicio del ser humano, y ahora de toda la vida. Es el debate de quienes se ocupan y preocupan por nuestra marcha, la marcha de esta especie nuestra, hacia su justicia, su mejoramiento, pero también hacia los horizontes insondables de la utopía, del más ser siempre anhelado. Y hay, en ese anhelo de servir y construir vida, preferencias según temperamentos, instrucciones o el lugar que nos tocó a cada uno en la sociedad, para trabajar por nosotros mismos, que somos el “homo sapiens”. HAY QUIENES PREFIEREN trabajar en la comunidad, donde se forjan amores, los amores expresados en el respeto al otro diferente; diferente por rango social o mentalidad o manera de pensar o de creer y hay ejemplos ilustres como en un Bartolomé de las Casas o en un Vasco de Quiroga o en una Teresa de Calcuta. Es en la comunidad donde se siembran las semillitas del saber, del mejor vivir, del mejor relacionarse, del amor a lo viviente y al paisaje. Fructificarán de seguro porque hay tierra fértil, aun cuando la cosecha tarde, a veces hasta generaciones. Allí hay urgencias, pero equilibradas con el ritmo, porque se piensa en el aquí y el allá, en el ahora y en el después. PERO HAY QUIENES prefieren la lucha dura, ardua, desde las instituciones, la lucha del hacer, del quehacer, del poder, tan noble como lo que más, cuando se encausa desde luego al servicio y no a la dominación. Ya sean las urgencias de reformar a fondo las instituciones internacionales como la ONU y todo su aparato, o arreglar lo desarreglado y descompuesto por las inercias del no hacer lo debido, en territorios, países y, a lo mejor con rescoldos también, en las comunidades. SAMANTHA STEVENS, ESTUDIA cuestiones de medio ambiente, ecología, en la Universidad de California, en Berkeley. Es supervisora del grupo de jóvenes estudiantes norteamericanos que estuvo aquí recientemente, en la región, en trabajos de promoción de comunidades dentro de los programas de la organización Amigos de las Américas. Los jóvenes voluntarios regresaron a su país hace dos días y ella se quedó para labores de supervisión. Luego de una jornada de trabajo en las comunidades de Arroyuelos, La Poma y San José de Rábago, en el municipio de Penjamillo, Samantha, la joven estudiosa norteamericana, dijo a quien escribe que los voluntarios estuvieron por aquí durante seis semanas, se acaban de retirar no sin tristeza, pero con deseos de volver a integrarse a las comunidades en labores de promoción de jóvenes. Los trabajos en dichas comunidades, y en rancherías de otros municipios de la región, consistieron en labores de apoyo a los niños en escuela, promover jardines de amaranto. En cuanto a Penjamillo, los jóvenes estudiantes, entre ellos muchas jovencitas, convivieron con familias, hubo intercambio de experiencias y apoyo por parte de los visitantes, en el desarrollo comunitario, cursos de verano para los pequeños y otros miniproyectos que desarrollan las personas de la comunidad. Hay respuesta, desde luego, de la comunidad, no sin dificultades porque se dan casos de jóvenes que deben trabajar muchas horas durante el día, pero se dan tiempo para participar. La supervisora también, en la comunidad La Campana, municipio de La Piedad. Fundada en 1964, Amigos de las Américas ha venido por muchos años a México y a otros países de América Latina. En nuestro país, en Oaxaca y Michoacán. En este último caso, en comunidades de la región, incluido Penjamillo, donde estos días ha trabajado Samantha en labores de supervisión de los trabajos comunitarios. ENERGICO, Y CONTUNDENTE, el mensaje de esta mañana del Presidente Felipe Calderón Hinojosa. Hizo suya la inquietud de la sociedad expresada desde hace tiempo a través de medios, organizaciones y el trato diario, en torno a la violencia de que es objeto por la criminalidad creciente. El Presidente aseguró que los criminales no sólo afectan a la víctima sino a la sociedad entera. De allí que los mexicanos exijan con toda justicia y razón, a las autoridades, que más allá de diferencias políticas y de banderas partidistas, el ponerse de acuerdo y unirse en el combate contra la delincuencia. No hay mayor agravio para la sociedad que un delito impune y es más indignante aún que en el caso de los secuestros, los delincuentes sean policías o están protegidos por policías. Ha solicitado al Legislativo se retome un dictamen enviado por el Ejecutivo hace más de un año sobre castigos a secuestradores. Y en una iniciativa que mandaría hoy, se propone pena o cadena perpetua para secuestradores que formen o hayan formado parte de instituciones de seguridad pública. También para quienes secuestren a menores o personas incapaces, a quienes lesionen, mutilen o torturen o priven de la vida a las víctimas y para quienes secuestren a menores y pretendan llevarlos a otro país. La lucha, pues, por la vida, desde las instituciones, perfeccionando la ley. (www.ziquitaro.zoomshare.com; www.eltaller.us.es)
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