AQUELLA NOCHE NEGRA DE TLATELOLCO


Martínez Campos, 22 de Septiembre de 1998
GUIA
(Publicado el 4 de Octubre de 1998)

AQUELLA NOCHE NEGRA DE TLATELOLCO
(Título personal para la página web Mi Ziquítaro)
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“A 30 AÑOS DE LA MATANZA DE TLATELOLCO
.Cómo se recibió la información en la redacción de un diario…” (Encabezado primera plana de GUIA)

“2 DE OCTUBRE, 30 AÑOS DESPUÉS
.Cómo se recibió la información de la matanza en la redacción de un diario.- La confusión, como estrategia de desinformación” (Titulares de Pág. 14 de GUIA)

Silviano Martínez Campos

LA PIEDAD, 22 de septiembre.- El colega Juan Ibarrola (q.e.p.d.), de temperamenteo apacible, llegó visiblemente alterado a eso de la media noche, disculpe la imprecisión de la hora, de ese 2 de octubre de 1968 a la redacción de Ovaciones. Allí trabajaba su hermano Javier.

Portaba una grande grabadora de caja, herramienta no generalizada entonces entre los reporteros. Su humanidad era voluminosa y decía que le había costado protegerse debajo de un vehículo; pero aún así logró grabar gritos, voces, sonidos de disparos que los allí presentes escuchamos con azoro.

Hay acontecimientos que trastornan las redacciones de los diarios, como la muerte de un Papa o la elección de su sucesor; un par de terremotos destructivos en el centro político-económico-cultural del país, como en 1985 o las tensiones que se perciben durante unos comicios presidenciales cuestionados. Pero la noche de Tlatelolco fue distinta, porque además de la expectación hubo sangre de jóvenes y lágrimas de adultos.

Una voz autorizada en los asuntos públicos, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Jefe del Departamento del Distrito Federal, acaba de afirmar que las muertes y represión de Tlatelolco no se dieron por la acción institucional de todos los miembros del Ejército, de las policías o del gobierno, según lo asienta Excélsior, “…sino por las decisiones tomadas por el presidente Gustavo Díaz Ordaz, el jefe del Estado Mayor Presidencial general Luis Gutiérrez Oropeza, el de la operación militar de Tlatelolco general José Hernández Toledo y/o eventualmente otros funcionarios civiles o militares, que tienen también nombres y apellidos y que no han hecho ni aclaraciones ni deslindes, para ellos en sí o para las instituciones en las que prestaban sus servicios”.

Si las cosas aún no están claras ahora, ¿imagina el lector cómo las percibimos o escribimos los periodistas aquella noche terriblemente confusa de Tlatelolco, hace 30 años?

PERTURBARON CONCIENCIAS

“Tlatelolco nos marcó a todos”, dijo Cárdenas. Desde luego debe tal vez referirse al sacrificio de los jóvenes, pero también a los efectos, al “parteaguas” que significó en la posterior transformación del país en la que él, opino por mi parte, ha sido uno de los protagonistas.

A los periodistas también nos marcó, y no me refiero a los estragos síquicos propios del oficio que a veces buscan escape en las adicciones aceptadas del tabaquimo, café, alcohol o compañías, también propias del estilo gremial, aun cuando haya sus muchas excepciones.

Sino aquellos gritos colectivos de “prensa vendida” en manifestaciones multitudinarias, que empezaron a perturbar conciencias de muchos en cuanto a su identidad profesional. El ideal captado en la escuela de periodismo, en la universidad o en la práctica del oficio de servir a la verdad no se correspondía con el mundo real, entrecruzado de intereses y para acabarla en un ambiente dominado, entonces, por un mundo acromático en el que todo era blanco o negro.

Lo que aquellos jóvenes en movimiento tal vez no sabían era que muchos periodistas simpatizaban con su causa, aun cuando no en desmanes como toma y quema de vehículos del transporte público. Tampoco sabían, por lo menos entonces, que en lo más álgido de los ataques al rector Javier Barros Sierra, una escritora y un colega se prentaron en las redacciones para solicitar firmas de colegas en apoyo de aquél. Y que estaba autorizado un desplegado pero, según llegó a trascender, la voz de un político de la antigua Cámara habría preguntado simplemente: “¿qué no son amigos del señor presidente?”.

Esto trata de ser un testimonio profesional. Los acontecimientos me absorben, como cuando vine de vacaciones al terruño y me prometí no leer un solo periódicos, pero se vino la guerra de Las Malvinas y le seguí el hilo hasta que terminó. O cuando atosigado por las tensiones del oficio me tomé 3 días de descanso en el terruño para estar con mis ancianos padres (ahora en el cielo) y se vino la insurgencia zapatista. Me regresé y ahí estuve lee y lee periódicos…

El horario nocturno lo permitía. Por eso, por curiosidad ciudadana o interés profesional, hice valla en las grandes manifestaciones de jóvenes, maestros y trabajadores de las instituciones educativas. Miles y miles, 100 mil, 200 mil, 300 mil, 2, 3 horas de marcha desde el Museo de Antropología hasta el Zócalo. Creatividad en los carteles y pancartas. Mensajes incisivos e ironías en los textos. Gritos airados, consignas concertadas. Exigencias legítimas. O silencio impresionante por horas durante la manifestación del 13 de septiembre.

NOCHE DE CONFUSION

Pasivo en la valla o en las calles. Pero no en la redacción. Nunca me he creído buen reportero. Cubrí como tal pocos acontecimientos, como el impreionante, por el despliegue, desalojo de los estudiantes en una de las manifestaciones, cuando tras colocar una bandera rojinegra (de huelga, no la comunista como se dijo) en el asta bandera, se posesionaron del Zócalo. Me fui por todo Cinco de Mayo junto a las tanquetas que los desalojaban. No hubo enfrentamientos.

O en las últimas fases del movimiento, después del 2 de octubre, bien cazándome a líderes visiblemente preocupados como a Roberto Escudero en Ciudad Universitaria (CU) para que me diera un comunicado o en el mitin, en Zacatenco, con el cual, no sin oposición de grupos, los estudiantes disolvieron el Consejo Nacional de Huelga, la noche del 4 de diciembre y allí terminó el movimiento. Aunque, desde otro enfoque, allí tal vez comenzó.

Pero mi trabajo era redactor de guardia y como tal elaboré mucha información que suele trabajarse en equipo, lo mismo sobre la manifestación del 26 de julio y sus escaramuzas, a los comienzos del movimiento, que su culminación trágica la noche de Tlatelolco.

Fue así que esa noche comencé a recibir los informes de los reporteros que cubrían el mitin en la Plaza de las Tres Culturas (Tlatelolco) de la “fuente educativa” y la “fuente policíaca” (Raúl Torres Duque, Mario Munguía Delgadillo “Matarili”, Angel Madrid Valderrabano y Luis Mayén Vargas, q.e.p.d) y a medida que se sucedían los acontecimientos, se iban incorporando reportes de otros compañeros, no encargados directamente del asunto, desde otras partes.

Es testimonio, y va mi palabra que fue lo que recibí, fue lo que los compañeros vieron o percibieron o lo que les informaron. No esperará el lector precisiones académicas en una hora tan confusa, para ponerle un ejemplo, sobre el origen de los tiroteos, el número de víctimas o versiones en que se daba por muerto a un general, cuando en realidad estaba herido. Actuamos, lo creo, con profesionalismo y buena fe.

Por alguna curiosidad guardé copias de las cuartillas, ahora amarillentas, de los reportes, escritas con toda intensidad y rapidez, conforme a las exigencias del momento, en la máquina mecánica Olivetti, de aquellas blindadas de entonces, que la computadora no me ha hecho olvidar. Puse nombre y hora a cada hoja, así es de que ahora, 30 años después, lo transcribo, sin los lapsus de dedo provocados por la tensión y la prisa, pero fácilmente interpretables, aun cuando dejo algunos curiosos. Todo en forma de crónica:

VERSIONES CONTRADICTORIAS

“Torres Duque (¿) 19:40 2-X-68
Se celebraba un mitin que fue anunciado para las 17:00 horas en la Plaza de las Tres Culturas, en el cual se encontraban padres de familia, niños, obreros, estudiantes. Los oradores exigían en un tono verbal violento (sin agresiones físicas) que cesara la represión violenta ejercida por las fuerzas policíacas, cuando de pronto sonaron ráfagas de ametralladora sin saberse el sitio exacto de donde se produjeron.

La gente empezó a correr en desbandada produciéndose por este simple hecho muchos lesionados.

Ante el caos, de los edificios de la Unidad Tlatelolco, los vecinos comenzaron a disparar contra el Ejército, a las 18:10. La balacera se generalizó oyéndose impresionantes ráfagas de ametralladora ininterrumpidas por largos lapsos de tiempo. Había segundos de silencio, y nuevamente volvían las ráfagas.

Del edificio 16 de Septiembre de la Unidad fue de donde más disparos se hicieron contra el Ejército: el Ejército disparó usando 2 tanques, disparó sus cañones contra dicho edificio, produciéndose un gran incendio inmediatamente en él y registrándose un número aún no determinado de víctimas.

Inmediatamente las cruces Roja y Verde, tanto civiles como militar, fueron solicitadas para atender a las víctimas que eran conducidas en constantes viajes a donde pudieran ser atendidas.

Hasta estos momentos el reportero –que se encontraba en medio de la gente que corría hacia todos lados tratando de guarecerse–, solamente vio innumerables víctimas pero ningún muerto aunque se rumoreaba que por los efectivos del Ejército ya se habían registrado 2.

Aunque la balacera se registraba en toda la unidad, solamente se habían visto dos camiones quemados hasta las 19:30 horas.

Infinidad de curiosos que se encontraban en el lugar de los hechos fueron víctimas de los disparos.

Sin comprobarse, hasta las 19:40 horas se hablaba de 2 versiones por las cuales se cree empezó la balacera.

1.- 3 helicópteros se encontraban volando sobre el lugar de los hechos, cuando de pronto uno dejó caer una luz verde que se cree fue la señal para que el Ejército empezara a atacar.

2.- Se dice que una patrulla pasaba enfrente del edificio 16 de Septiembre, cuando fue atacada por disparos de arma de fuego. Se dice que inmediatamente los efectivos de la policía montada empezaron a disparar sobre los moradores del inmueble y, en cuanto llegó el Ejército, 2 cañones de tanque hicieron fuego sobre él, incendiándolo.

Los oradores centraban sus discursos en los 6 puntos del pliego petitorio, ya conocido, pero además pedían a los presentes que no provocaran porque se encontraba la policía montada.

A los 5 minutos que inció la balacera llegó el Ejército”.

DISPAROS POR TODOS LADOS

“Munguía 2-X-68 20:40
En Zarco y Nonoalco está destruido un camión San Rafael Aviación, placas 32251, en Guerrero y Nonoalco, incendiado un camión Guerrero-San Lázaro, placas 35170; en Lerdo y Nonoalco, un autobús Postergado y un Peralvillo-Tlanepantla, destruido, placas 36134 y 36298.

La versión del helicóptero: bajó mucho a la Plaza de las Tres Culturas, donde se efectuaba el mitin. Dejó caer una luz verde y empezó la balacera. Inmediatamente entró en acción el Ejército.

A las 19:15 horas fue lo más álgido de la acción. La balacera se generalizó desde Manuel González en el lado Norte de la Unidad hasta la calle Sol, o sea toda la Unidad. El tiroteo abarcó todo.

Grupos de granaderos persiguieron a grupos de jóvenes también por diferentes zonas, disparándoles con rifles Mausser.

A las 19:15 horas, un Volkswagen de color blanco, circulando a gran velocidad por Manuel González, se detuvo en la Glorieta de Peralvillo y disparó contra los soldados, hiriendo a 4. No fue detenido.

A las 19:45 en Prolongación San Juan de Letrán y Sol, 100 estudiantes aproximadamente hicieron un mitin; el orador que portaba un magnavoz, arengaba a la gente para que se les uniera, sin tener miedo a la muerte.

De repente una panel de color blanco hizo su aparición y los muchachos se dispersaron hacia el lado Sur.

A las 20:00 horas escenas de histeria de padres y madres de familia buscando a sus hijos por los alrededores.

Por el edificio de Relaciones Exteriores, una señora, cargando a su hijita de 3 años, se desmayó.

A las 20:17, el Ejército entró a la Plaza de las Tres Culturas con varios carros ligeros e infinidad de soldados. A esa misma hora, en San Juan de Letrán estaban 18 transportes del Ejército con 456 soldados cada uno.Tenían presos a aproximadamente 100 muchachos.

Cuando el Ejército entró a la Plaza de las Tres Culturas, había infinidad de muertos, incluso amontonados.

Se dice que de los edificios de la Unidad Nonoalco han estado disparando (no estaba confirmado) contra el Ejército, incluso (se dice) con ametralladoras. Escenas de pánico por todas partes.

A las 20:45, de uno de los edificios fue sacado un tipo barbón, de nombre Alfredo González Díaz, a quien le recogieron un cuchillo de 25 centímetros de largo.

A esta misma hora se registró un conato de incendio en el edificio Chihuahua, sobre el cual disparaba el Ejército por creerse que en él se encontraba reunido el Consejo Nacional de Huelga.

Los muertos en el atrio de la Iglesia de Santiago, se dijo que eran 7.
Atrás del edificio de Relaciones Exteriores, elementos del Ejército tenían detenidos aproximadamente a 400 muchachos, quienes eran obligados a permanecer en cuclillas.

Todos los edificios de la Unidad están siendo peinados por los soldados y policías para evitar ataques por sorpresa.

Del Edificio de Relaciones a las 20:20 horas sacaron a todos los empleados, quienes se encontraban presas del pánico. El Ejército los protegió en su salida del inmueble, actuando como en maniobras de guerra”.

LLANTOS Y CRISIS NERVIOSAS

“Mayén 21:20 2-X-68
A partir de las 20:30 horas comenzaron a llegar más refuerzos del Ejército, granaderos y agentes policíacos a la Unidad Nonoalco. En la Plaza de las Tres Culturas, la ambulancia del Ejército matrícula 027176 sacó a 2 muchachas, María y Carmela Sánchez, la segunda baleada y la primera víctima de crisis nerviosa.

Se calcula que en dicha plaza haya por lo menos otrs 5 personass tiradas.

En San Juan de Letrán y Tacuba fue incendiado un tranvía. En San Juan de Letrán y 16 de Septiembre fue incendido un camión de limpia y Transportes; en Guerrero y degollado (tachado) fueron incendiados 3 tranvías; el edificio Chihuahua se incendió en 3 pisos; se dice que hay heridos”.

“Torres Duque 21:25 2-X-68

Un grupo de 4 ó 5 reporteros logramos colarnos después de intensísima identificación con todo mundo, hacia la Iglesia de Tlatelolco porque teníamos la versión de que había muertos.Ví un montón de 4 muertos por un lado y 3 p or otro, todos ellos civiles.

Después pasamos hacia el edificio de Relaciones y frente al ala donde está la oficina de pasaportes; en una especie de zanja cuadrada donde están las ruinas, estaba atestada de detenidos, entre ellos hubo una cosa dramática porque estaba un muchacho de Asociated Press, reconoció a un colega, nombrándolos y dijo que era periodista.

Se acercaron y los soldados comenzaron a picarlos con las bayonetas, salió el muchacho, se identificó y lo rescatamos.

Siguen las cruces dando viajes repletas de víctimas. Están llevando a los heridos a Balbuena, al Rubén Leñero y la Cruz Roja, según el lugar donde son recogidos.

Corre la versión muy firme ya de que el general José Hernández Toledo fue herido cuando se metió a dar órdenes. Muchos muertos y heridos, mujeres histéricas que han sido evacuados de la zona. Familias enteras evacuando la zona. Han sido desalojados, muchos voluntariamente y otros han sido sacados.

A las 21:25 disparos muy esporádicos. A las 20:30 decreció la intensidad de la batalla. Simultáneamente se disparaban armas. Cañones y bazookas, muchos disparos.

El edificio Chihuahua fue incendiado, destrozado y el 16 de Septiembre.

2 camiones incendiados en Nonoalco y Lerdo, otro en Guerrero y Sol.

A las 19:15, de un Volkswagen blanco los ocupantes dispararon al parecer con ametralladoras a un grupo de soldados. Cayeron 4 soldados heridos.

A las 19:45, en las calles de Luna, Estrella, Sol y Lerdo, grupos de granaderos persiguieron a grupos estudiantiles y les dispararon gases y tiros con armas de fuego. No pude confirmar si hubo heridos.

BRIGADA OLIMPIA: AGENTES

Mas o menos cuando se inició el ataque, grupos de estudiantes efectuaron mitines relámpago exhortando al pueblo para que los apoyara y que no tuvieran miedo. Después se dispersaron rumbo al centro y que iban con la intención de continuar con los mitines.

La Brigada Olimpia, integrada por agentes especiales, muchos de ellos muchachos que se pueden confundir con los estudiantes y que sólo se identifican con un guante blanco en la izquierda, están entrando a todos los departamentos de los edificios en busca de estudiantes, armas y gente que se pueda comprobar que dispararon armas y deteniéndolos.

La situación es terriblemente dramática. Muchas personas, padres, madres, hermanos, andan en busca de sus familiares. He tenido oportunidad de observar cuando preguntan por sus familiares y se ponen pálidos cuando se les informa que ciertos edificios han sido ametrallados.

Las causas confusas. El mitin estaba en perfecto orden, yo estaba allá y de repente se soltó la balacera como si hubieran dado una orden. Mucha gente vio salir agentes de los edificios y se dice que ellos iniciaron.

Otros, que un helicóptero disparó una luz verde y esa fue la orden de ataque”.

“Torres Duque 21:50

El oficial motociclista al servicio de la Secretaría de Relaciones Mario Landín estaba platicando con el oficial mayor de la cancillería, Lic. José S. Gallástegui, desde el piso 17 de la torre, hasta allá recibió un tiro que lo hirió de gravedad”.

“Munguía 21:50 (¿)

Hemos visto ya 20 muertos y cantidad de lesionados. Edificio Chihuahua completamente destrozado, escenas pavorosas, muchos muertos y heridos son sacados. En la tercera (Delegación) se negaban a recibir cadáveres. Ahorita sacaban 3 más. 20 muertos”.

“Torres Duque 22:10 2-X-68

Versión del inicio de la balacera.

“Ya iba a terminar el mitin. Vi pasar un grupo de muchachos que creí que eran estudiantes. Iban al Edificio Chihuahua hacia el balcón acostumbrado por los oradores. Esta gente, que son de la Brigada Olimpia, policía especial, integrada por gentes del Ejército, judiciales, etc., casi todos son muchachos y se confunden con los estudiantes.

Se metieron, invadieron el balcón donde estaban los dirigentes, trataron de detenerlos y arriba se armó la batahola. Empezó la agitación.
Por medio de magnavoces les decían que no corrieran. Alguien disparó contra un transporte militar y comenzó la balacera, centenares de gentes disparando simultáneamente.

Después de estar todo tan pacífico, se oyeron balazos de todos calibres y me regresé. Sin descuidar también la versión que desde los helicópteros dispararon luces verdes, lo que fue la orden para que entrara el Ejército y la Brigada Olimpia.

Lo último. Del edificio 11, a la altura del cuarto piso, salieron a las 22:00 horas aproximadamente algunos disparos, se movilizaron los granaderos para detenerlos.

Los inquilinos, por su voluntad, siguen evacuando los edificios.
Hay muchos corresponsales extranjeros a quienes se les han perdido sus compañeros. Un alemán trae un refilón en la ceja derecha”.

“Torres Duque

Brigada Olimpia: son muchachitos y se confunden fácilmente con estudiantes, se fueron contra los oradores que estaban en el primer balcón y pretendieron detener a todos los que estaban ahí. Estos se resistieron por lo cual los de la brigada empezaron a disparar, antes recibieron la señal a través de la luz verde que arrojaron del helilcóptero. Todo ocurrió en el edificio Chihuahua; a partir de ese momento se generalizó la balacera”.

NO HABIA LISTAS COMPLETAS DE MUERTOS Y HERIDOS

(Reporte no definido, tal vez de Torres Duque o de Mayén)
Hasta las 22:30 horas se tenía conocimiento de 22 muertos, entre ellos se encuentran el General José Hernández Toledo, quien tenía un tiro en el pecho.

2 de los muertos: soldado Pedro Gustavo López y uno de apellido Márquez, uno de los muertos lo tienen sus familiares y no lo quieren entregar. En la delegación 3ª se negaban a recibir los muertos, pero dio la orden Melchor Cárdenas González para que se recibieran los cadáveres.

En la escalinata del edificio Chihuahua una escena desgarradora: una señora muerta y los 2 hijos de ella lloraban y se abrazaban.

Listas de lesionados: Domingo Arroyo, José Luis Gudiño(grave), Emilio Montes Soto, Carlos Gabriel Figueroa, dos del cuerpo de paracaidistas desconocidos, Eustolia Gutiérrez, Sergio Alejandro Aguilar Lucero, con un tiro en el pecho, 2 más del Batallón Olimpia, Maurilio Montes (¿) López, Guillermina Carmen Holl Reyes, Matilde Domínguez, Rafael Martínez Ortega soldado de 44 años, Fernando Cárdenas, Rosa Soto de Villarte (tiro en la cabeza), Oriana Fallaci (periodista italiana) un tiro en la espalda y uno en las piernas; Ramón José Casas, Armando Fernández, Eduardo Meléndez González, Guillermo González Rodríguez, Laura Soto Ortega, Ana Cecilia y Ma. Cristina Aguirre Hernández, Ma, de la Luz Salinas, un desconocido como de 19 años con bayonetazo en la panza, Florentino Moreno.

A espaldas de la Iglesia de Tlatelolco hay más de mil muchachos detenidos por el Ejército.

En un elevador del edificio Chihuahua se tiene como a 60 muchachos en paños menores con la cara hacia la pared y las manos en la nuca. Donde quiera se encuentran cartuchos quemados y ropas ensangrentadas.

Los bazookazos rompieron la tubería y hay una verdadera lluvia.
Los comercios, todos destrozados.

A las 9:45surgió un francotirador en la torre principal de la iglesia y aproximadamete 20 soldados se fueron sobre él.

23:50 surgió otra balacera en la Plaza de las Tres Culturas, en forma muy tupida, son personas que están refugiadas en los edificios y en la Prevocacional 7.

9 quemados (vehículos ¿), 5 en Peralvillo y 4 por Nonoalco. La unidad está rodeada completamente de tropa.

Del Lado Oriente de la iglesia de Tlatelolco están más de mil detenidos, entre ellos se encuentran jóvenes, padres y madres de familia, obreros, empleados, etc.

Por todos lados se ven escenas desgarradoras, gritos de desesperación y personas que desesperadamente buscan a sus familiares”.

ALGUNOS CONCENTRADOS EN LA TERCERA

“23 Hs. Mayén

3ª delegación: MP Lic. Alberto Córdoba y secretario Pedro Muñoz Zanzo.

Altos jefes policíacos ordenaron que los cadáveres de las personas muertas en la balacera de la plaza de las Tres Culturas, fueran llevadas a la tercera. En el anfiteatro hay oficialmente 14 muertos: 11 hombres y 3 mujeres, algunos tienen tipo de estudiantes y otros gente del pueblo.

Sin embargo ambulancias de la Cruz Roja y del Ejército continúan entrando silenciosamente hasta la Plaza de las Tres Culturas en busca de más cadáveres. Es un cuadro espantoso el del anfiteatro.

Por otra parte fueron detenidos por granaderos y miembros del Ejército en los edificios de la unidad Mario Iraguan, quien portaba una pistola 380, Ricardo Hernández González traía un pase del COI (Comité Olímpico Internacional), Terry Cory traía un radio de onda corta, es reportero de los juegos olímpicos del ABC deportivo.

Jesús Caldera traía un hacha y se le encontró una credencial de la prepa 9, Moisés García Arango que se identificó como policía auxiliar.Delfino Cuéllar Godoy y Pedro Ochoa Muñoz”.

“Torres Duque

El tiroteo duró 6 minutos, en principio se inició el fuego entre gentes del edificio 11 (¿) y la policía, después apoyo el edificio Chihuahua a los del otro edificio, se escucharon balas de todos los calibres, incluso balas de tipo pesado como de tanques”.

REPORTES EN LOS PUESTOS DE SOCORRO

“Hasta las 22:00 aún no reportaban nada, que más tarde. En la Cruz Roja, a las 21:25 había entre 15 y 20 heridos. En la Verde otro tanto. En el Leñero (Hospital Rubén Leñero) no quisieron dar nada 10 minutos antes de las 22 horas. En Balbuena lo mismo, 22:30, 52 heridos en la Cruz Roja, mayoría de gravedad”.

TAMBIEN MURIERON SOLDADOS

“Munguía 23:35 2-X-68

En la Roja, 56 lesionados y 3 muertos, 2 desconocidos y el ambulante Antonio Solórzano García.Los desconocidos parecen estudiantes. ¡Más de mil detenidos.

A las 10:45 a ññ de ña mpcje baañacera mitroada (sic en la transcripción, lo dejo como una curiosidad de lapsus de dedo), cuando la tropa sacaba a más de 1000 detenidos. A un costado, del lado Oriente de la Iglesia.

Del edificio del ISSSTE, así del último piso del lado Norte y del Aguascalientes del lado Norte de la Voca 7, ráfagas de ametralladora en tripié. Aún está”.

“Madrid 23:55 2-X-68

Estoy en el edificio Chihuahua.Aquí se realizan todas las maniobras del Ejército y de la Policía.

En estos momentos están los soldados haciendo maniobras, instalando ametralladoras mirando a la Plaza. El fuego se respondió con ametralladoras F A, M1 y 30 M2.

Los muertos serán llevados al anfiteatro de la Tercera Delegación. La situación es muy crítica. Hay tanques ligeros en posición de tiro.

De la Judicial del Distrito se reportaron 5 heridos, pero no hay nombres, que parece los llevaron a la Cruz Roja. En la Roja hay cinco agentes de la Judicial del Distrito, heridos.

Madrid se reporta desde la panadería. Inmovilizados”.

“Madrid, 24:25 2-X-68

Al frente de la tropa viene, en sustitución de Hernández Toledo, Mazón Pineda y al frente de la fuerza mecanizada el general Montes.

Datos confidenciales revelan que hay 20 soldados muertos. Se oyó por telefonía. Hay 2 mil detenidos. Se dio un parte en el sentido de que muchas familias han ocultado a sus hijos debajo de las camas, presas del terror. Todo mundo. Hay una calma tensa. Hace un rato sacaron otros 2 muertos.

Sigue latente, pero ya no ha habido balazos entre las 11 de la noche, 11 y media a esta hora”.

“Ibarrola (Javier) 1:47 am 2-X-68 (ya día 3)

“El general José Hernández Toledo se encuentra postrado en una de las habitaiones para generales del quinto piso del Hospital Militar y su estado es satisfactorio según el parte oficial emitido por los cirujanos Ricardo Blanco Cancino y Antonio Torres de Anda, quienes a las 19:30 horas lo intervinieron quirúrgicamente.

El general está herido de bala con trayectoria de arriba hacia abajo en el hemitorax derecho a la altura del omóplato. El proyectil no se encontró, ya que al parecer se fraccionó. Tampoco pudo ser precisado el calibre del arma con que se le hirió durane el zafarrancho en Nonoalco.

Aún bajo los efectos de la anestesia, a la una y media de la madrugada, Hernández Toledo comentó que si querían derramamiento de sangre creía que era suficiente la que él había derramado. Haciendo una pausa dijo que no obstante los efectivos que él comandaba portaban armas de alto poder, como ametralladoras y lanzacohetes, él ordenó que no se usaran.

El general Hernández Toledo fue el primer militr herido que llegó al Hospital Militar”.

“Ibarrola (Javier) 1:55 am 2-X-68 (ya día 3)

Dan un muerto nada más Pedro Gustavo López Hernández, por herida de arma de fuego que le entró en la región occipital izquierda y le salió en la región pectoral derecha.

Soldados heridos: José Bosh de la Dirección Federal de Seguridad con herida en el muslo izquierdo. Soldado de infantería Pablo Venegas Martínez, herida en sedal en la región parietal derecha; soldado de caballería Florentino Moreno, Enríquez, herido en la región inguinal penetrante de abdomen; el cabo de infantería Víctor García Elizalde, herido en el muslo izquierdo; capitán primeroErnesto Morales Soto, herido en el codo derecho y con fracturas: declaró que todos los soldados que resultaron heridos, lo fueron por francotiradores que desde arriba de los edificios dispararon; soldado de infantería Antonio Vargas Villa, herido en la pierna derecha; soldado de infantería Rafael Martínez Ortega, fractura expuesta del tercio medio del cúbito izquierdo, y el soldado de infantería Ramiro Ramírez Guzmán, 2 heridas cortantes del cuero cabelludo en la región parietal izquierda”.

HERIDOS POR TODOS LADOS

“Lista de Heridos en la Cruz Roja:
Domingo Arroyo, José Luis Gudiño, soldado; Ernesto Morales Soto, Carlos Gabriel Figueroa, Florentino Moreno, Eustolia Gutiérrez, Sergio Alejandro Aguilar Lucero, Maurilio Montes López, Guillermina Call Meyer, Matilde Domínguez, Rafael Martínez Ortega, soldado; Fernando Cárdenas, Ramón José Casas, Armando Hernández, EulalioMeléndez González, Gillermo González Rodríguez, Gesica Soto Ortega, Ana Cecilia y María Cristina Hernández Aguirre, Rosa María Soto de Villar y María de la Luz Salinas.

Reporteros alemanes Hans Bantgel y Kurt Dreos, desaparecida. En la 3ª (Delegación) los buscan sus colegas. En la 5ª, japoneses. Ha habido de muchas nacionalidades”.

Debió haber más informaciones esa noche. Imposible consignar listas completas de muertos o heridos, que no las había disponibles. Días después se habría de fijar el número de muertos en 42. Y años después habría de especularse sobre arriba de 250.

Redacté una nota amplia, con criterios de economía de detalles, algunos de los cuales están arriba. Estrictamente objetiva. Su objetividad consistió en exponer, aún sin proponérselo, la gran confusión que, en torno a los hechos, u origen, su desenlace, sus actores privó entre informadores y ciudadanos (y a lo mejor no sólo entre ellos), aquella noche negra de Tlatelolco.

Transcribo un fragmento de la principal de Ovaciones en su edición matutina del 3 de octubre de 1968, con sus titulares y créditos:

“Sangriento Tiroteo en la Plaza de las Tres Culturas.Decenas de Francotiradores se enfrentaron a las Tropas. Perecieron 23 personas; 52 lesionados; 2 mil Detenidos y Vehículos Quemados.

Por Rúl TORRES DUQUE, Mario MUNGUIA, Angel MADRID, Luis MAYEN, José R. MOLINA, Silviano MARTINEZ C. y Mario CEDEÑO R.

Un mitin estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas terminó anoche en una batalla en la que perecieron por lo menos 23 personas y hubo un creciente número de heridos, muchos de ellos graves. Tan sólo la Cruz Roja había reportado a las 22:30 horas a 52 lesionados por bala.

Hasta el momento de cerrar esta edición no se había establecido del todo el origen e los sangrientos sucesos, pero se conocían 4 versiones:

1.- Que la balacera inició a las 18:15 cuando elementos de la Brigada Olimpia, quienes portaban como contraseña un guante blanco, trataron de detener a los oradores que arengaban a cerca de mil estudintes, padres de familia y buen número de curiosos; que en el forcejeo se disparó un tiro de uno de los oradores, hiriendo a un soldado.

La señal para atacar fue dada mediante una luz verde que cayó de uno de los helicópteros que sobrevolaban la zona habitacional de Nonoalco.

2.- Que uno de los 3 helicópteros que sobrevolaban la zona dejó caer una luz verde y se cree que fue la señal para comenzar a atacar al Ejército que llegaba en esos momentos al lugar de los hechos.

3- Que una patrulla pasaba frente al edificio 16 de Septiembre cuando fue atacada por disparos de arma de fuego por parte de francotiradores, de inmediato los efectivos de la policía montada empezaron a disparar a los moradores del inmueble, convirtiéndose en un campo de batalla la zona de la Plaza de las Tres Culturas.

4.- Se dice que uno de los helicópteros que sobrevolaba bajó demasiado y disparó al aire para ahuyentar a los participantes en el mitin, originándose la balcera.

El principal foco del enfrentamiento fue en el edificio Chihuahua, cercano a la plaza. La balacera se generalizó ininterrumpidamente por 15 minutos.

Uno de nuestros reporteros vio cuando los jóvenes de la Brigada Olimpia, con aspecto de estudiantes, en número de 6, corrieron hacia los elevadores del edificio Chihuahua exigiendo se les diera paso. Otros de ellos ya habían llegado al balcón de los oradores.

Los oradores centraban sus discursos en los 6 puntos del pliego petitorio ya conocido, pero además pedían a los presentes no provocaran, porque se encontraba en las inmediaciones la policía montada, cuyos integrantes a la hora de iniciarse el tiroteo estaban comiendo.

Los manifestantes comenzaron a correr en desbandada al producirse los primeros disparos. Fue por eso que muchos recibieron balazos. A esa hora los habitantes de los edificios frente a la plaza comenzaron a disparar contra los soldados (una versión confirma que se hacían disparos de ametralladora), que hicieron su aparición a los pocos minutos de haberse iniciado el tiroteo. Del edificio 16 de Septiembre era de donde más se disparaba. Los estudiantes efectuaron poco después un mitin en prolongación de San Juan de Letrán esquina con la calle de Sol, pidiendo al público que los apoyara…”

Efectivamente, “Tlatelolco nos marcó a todos”.

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NOTA DEL AUTOR de este trabajo, luego de que lo he transcrito — a ocho años de su publicación en el semanario GUIA, de Zamora y a 38 años de los acontecimientos narrados—, este 10 de Septiembre de 2006, para la página web de Mi Ziquítaro:

Efectivamente, Tlatelolco nos marcó a todos. En lo personal, para mí aquellos aconecimientos me hicieron revalorar mis concepciones del periodismo y el lugar que tiene o debe tener en los procesos públicos. Pero también me traumaron, sea dicho con toda franqueza.

Una señal de eso pudo ser una especie de rechazo al recuerdo, puesto que después de haber coleccionado cientos de volantes recogidos en las manifestaciones estudiantiles, años después me deshice de ellos, junto con algunos otros impresos.

Llegué a saber que en la obra clásica, la primera del género denominada La Noche de Tlatelolco, de la escritora Elena Poniatowska, se mencionaban alguna de las notas que escribí. Efectivamente, pasaba por las librerías y al encontrar ese libro, sencillamente lo hojeaba pero nunca me interesó adquirirlo.

Rehuía releer mucho de lo que directa o indirectamente, había vivido, ya fuera la cobertura de algunas escaramuzas como el desalojo del Zócalo a los estudiantes la noche aquella del 13 de Septiembre, o alguna conferencia de prensa con el procurador u otros episodios; pero además la información a través de la lectura de la prensa, de la cual también guardé muchos ejemplares de esos días y me deshice posteriormente de ellos.

No fue sino hasta décadas después, y ya aquí en La Piedad, cuando hace poco un colega, Ricardo Rodríguez, que supo de mis andanzas periodísticas de aquellos días, me regaló La Noche de Tlatelolco de la famosa escritora, pero en su segunda edición corregida de 1998 en su 3ª reimpresión del 2000.

La primera edición fue de 1971 y de ella, a través de los años, los editores hicieron 57 reimpresiones. De la nota que redacté esa noche, hay una breve cita, con los créditos a todos los autores, en la página 211 de la edición mencionada. Otra mención más en la página 230 de la referida obra y otra mención más en la página 342. Mucha información se ha conocido desde entonces y durante los últimos 38 años. En particular, sobre aquellos enigmáticos francotiradores (no estudiantes ni vecinos) que disparaban contra los soldados…O acaso contra la multitud, durante Aquella Noche Negra de Tlatelolco (SMC).
PD: (Anotación del 23—VIII—08: Y como escribe uno con la esperanza de que algún o algunos lectores lo honrren con su lectura, este trabajo lo he transcrito también como usuario, para El Taller Artístico de la Enciclopedia Libre Universal en Español y ahora para mi weblog de usuario en: http://www.silviano.wordpress.com)

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2 comentarios

  1. Me parece perfecto su reportaje, don Silviano. No había tenido la oportunidad de leerlo completo.
    La historia viva en su memoria y en las páginas de GUIA.

  2. Gracias, Amparito. Un honor haberlo escrito para las páginas de GUIA y una satisfacción poderlo reproducir ahora en esta maravilla de nuevos medios de comunicación. Bienvenidos siempre sus comentarios, su crítica y, desde luego, sus trabajos para estas páginas. Gracias de nuevo, su opinión me obliga, también, a esforzarme por hacer mi trabajo periodístico de mejor manera.Silviano.

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