SUEÑOS GUAJIROS, RUSTICOS, II (Y…III)


SUEÑOS GUAJIROS, RUSTICOS, II (Y…III)
De El Taller
Saltar a navegación, búsqueda

Martínez Campos, 2–23/II/08

EL TALLER (De la Enciclopedia Libre Universal en Español)

SUEÑOS GUAJIROS, RUSTICOS, II (…y III)

Silviano Martínez Campos

(NOTA: Estos pequeños textos son extraídos de las columnas MOSAICO, del autor, o sea su servidor, publicadas en diversas fechas en el semanario GUIA, de Zamora, Mich., México y reproducidas algunas en la página Mi Ziquítaro, Silviano’s Web. Guajiros por “fantasiosos” por aquello de que cuando uno sueña se le atribuyen “sueños guajiros”; y rústicos, por eso, por rústicos, por sencillos y “transparentes” en su expresión…En su significado, no tanto, pues quién sabe, porque todos fueron sacados de un pozo, no siempre de aguas transparentes, del pozo del sí mismo de aquel individuo. Sacados un poco de contexto, pero aún así pudieran tal vez decir algo y encontrar la benevolencia de un posible lector (a) en estos campos electrónicos más propios del Siglo XXI y su tercer milenio, que del XX y su segundo. Están ordenados dichos textos, por orden de aparición y la fecha es del día, en la hora mañanera en que se escribieron. Deben faltar otros que se traspapelaron o se cuatrapearon o perdieron en esto del cambio de tecnologías, o en la zona siempre difusa entre el Soñar y el Despertar, ya sea dormidos o despiertos)

…IMAGINEMOS UN SUEÑO guajiro, rústico: 4 entidades o seres vagan por quién sabe dónde, por espacios insondables. De pronto llegan volando a un sitio en torno al cual se congregan. Es como altar, con su protuberancia como sagrario que apunta a las alturas oscuras del misterio. Uno de ellos dijo, tratando de explicar el “hallazgo”: no sé, cuando yo vine, ya estaba aquí. ( 12 de Agosto de 2004).

HABLEMOS DE SUEÑOS guajiros, rústicos: un pobre mortal deambula por una calle de la ciudad de México, la urbe tan agitada como las que más en el mundo. Pongámoslo en la calle Madero, por ejemplo. En medio del tráfago se siente poseído por u n ser, que parece ser él mismo, bello, luminoso, con luminosidad multicolor donada, de arco iris, su cabeza coronada con diadema luminiscente que recibe a su vez luminiscencias por bellas, insondables, de lo alto, o de lo profundo. Se ve tentado a cruzar la calle, antes del alto del semáforo, atenido a su belleza pero una voz le advierte: respeto sus reglamentos. Sueños guajiros que apuntan, si acaso, a afirmar que lo que es para uno, es para todos y el ser humano es bello, bello, bello. Y a pesar de los pesares, tiene futuro. Después de todo, en estos tiempos de desfondamiento, lo improbable parece ser lo más cierto. (19 de Agosto de 2004).

UN SUEÑO GUAJIRO, rústico: un planeta extraviado está a punto de despeñarse en los abismos siderales muy oscuros. Pero unos caporales echan mano de sus reatas, lo lazan, lo rescatan y lo vuelven a su lugar. (2 de Septiembre de 2004).

…YA ME ENREDÉ con esto, mejor hago referencia a un sueño guajiro, rústico, más simple y menos enredado: en una caverna dorada, como de fuego pero sin quemar, danzan lenta, pausada, silenciosamente unos como seres humanoides con armaduras, a la manera de los guerreros medievales pero esos “uniformes” son modernizados estilizados. No bailan sino se mueven pausada, rítmicamente sin que nadie les toque ni los dirija. Surge en el fondo de uno de esos seres la visión de su interior, uno como esqueleto, en realidad su estructura ¿o algo , o alguien aprisionado?, ¿Sería la muerte? Quién sabe. ¿O será la muerte anunciada para la robotización radical? Quén sabe. Con eso de que estas cosas de la muerte, que conmemoramos el martes, son tan simples en su expresión: somos mortales. De lo demás no sabemos…Pero esperamos. (27 de Octubre de 2004).

SE ME FUE el santo al cielo (más bien el “espacio” electrónico en la pantalla) y este Mosaico me salió totalmente ambiental y se hace tarde para “enviarlo” a GUIA donde son tan benevolentes en la espera (siempre que su servidor no abuse). Por tanto, lo terminaré con un sueño guajiro, rústico: Aquel individuo veía la imagen de una especie de caporales astronautas o extraterrestres, que rea en mano lazaban al Planetita Extraviado para que no cayera en el abismo. Debieron lograrlo, porque surgió después la Nueva Tierra, como la vieron los astronautas desde la Luna, reluciente, blanca y azul . Morena como la Guadalupana; blanca y azul como la Inmaculada. Una Nueva Tierra regenerada después de sus dolores de parto ecológico. ¡Uf!…Siempre hay lugar para la Esperanza (pero la Esperanza activa, según la idea del sicólogo Erich Fromm). (9 de Junio de 2005).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO, que apunta “hacia arriba y hacia delante”: aquellos 4 seres míticos, antropomorfos, se congregaron, corriendo de prisa, desde todos los confines, en medio del caos y la penumbra y confluyeron frente a un altar, cuyo sagrario apuntaba hacia lo oscuro del misterio. No sé “dijo” uno, cuando yo vine, ya estaba, aludiendo al misterioso altar. Lo que sugiere que así estamos hechos, necesitamos algo, a Alguien que, no puede ser menos que amoroso, nos supere…Si no, nos invade el miedo violento. (10 de Junio del 2005)

NO ME ALCANZÓ el espacio para mis rollos mosaiqueros habituales. Sólo he de afirmar que el planeta extraviado lazado por los caporales del espacio, al que hice referencia en el sueño guajiro, rústico, anterior, a pesar de sorpresa de nubarrones, tormentas y cambios climáticos, surgirá luego como una Nueva Tierra: blanca y azul como la Inmaculada. La ventaja de los sueños guajiros (las utopías), es que no son ni comprobables ni refutables. Allí no vale más que la “ciencia” de la Esperanza. (8 de Septiembre de…).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: a veces decimos que entendemos, pero no entendemos nada. Lo que pasa es que hacemos afirmaciones perentorias, “definitivas”, “irrefutables”, contundentes, sobre todo en cuestiones políticas, ideológicas, y nos cerramos a la razón del otro. Y resulta que aun cuando lleguemos a la conclusión del sabio griego en aquello de que “sólo sé que no sé nada”, no lo aceptamos, por lo menos en público. Por eso aquel individuo de plano se enredó en “la dimensión desconocida”, más truculenta que en la serie cinematográfica del mismo nombre. Y eso por haber naufragado en las profundidades del si mismo. Fue aquí que se encontró con, o fue encontrado, por alguna Presencia. Y fue entonces cuando le preguntó al de la voz: “¿En qué me vas a convertir, en cucaracha”, nada más que no pierda mi conciencia”. Pero el de la voz desde luego le replicó: “Se quedará a ayudar al Homo Sapiens”. SIEMPRE, SIEMPRE, HAY una Benevolencia salvadora. Con tal de que extendamos nuestra mano para aceptar la caricia, el refugio, la invitación a la vida, de la mano tendida hacia la nuestra, y salgamos de los abismos en los que nos metemos o nos meten…Sea como entendamos la mano tendida: el ser querido, el próximo, el discurso en el libro, en el medio de comunicación, o en el llamado del Angel de la Vida, quien tiene mil recursos para hacerlo con cada quién. Porque como dice el sabio (Sto. Tomás, y no recuerdo dónde): “quidquid recipitur ad modum recipientis recipitur”, lo que quiere decir que según el sapo es la pedrada. O más literalmente expresado: lo que se recibe, se recibe a la manera de quien lo recibe…PD: sean personas, sociedades o pueblos y, ¿por qué no?, el mismísimo Homo Sapiens (Demens, dicen algunos). (24 de Noviembre del 2005).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: Aquel individuo se vio de pronto envuelto dentro de un Universo Robótico. Seres maquinales, luminosos en matices amarillentos y rojizos, equipados con cascos a la manera de astronautas. Su penetración en la mente sugería proporcionar informaciones sobre las medidas de lo real, tan grades o más, que las usadas por astrónomos en sus mediciones de parsecs y kiloparsecs. Algo tan grande, algo tan inmenso, que el individuo prefirió el tocar un cuerpo humano que alcanzar una estrella, el tararear una tonada infantil o un motivo clásico, que escudriñar el infinito. Y aquel individuo descubrió después el valor de ser vivo, de ser hombre. Y luego agradeció y adoró. (5 de Enero de 2006).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: Aquel individuo, al haber traspasado la dimensión del discurrir centrado en el sí-no, hacia el discurrir comunitario, “cibernético”, se dio cuenta que en aquella red se podía regresar a una base de datos más amplia y podía detectarse, en la “computadora” compartida, por ejemplo, santo y seña de un ancestro del Renacimiento, verificar con la información actual y luego expresarlo, traducirlo, a diferentes lenguas y signos. La “red” subjetiva de la que hablan parasicólogos (Oscar G. Quevedo), más “poderosa” y más humana y plenificante que la entrelazada por los satélites y las máquinas de los guerreros que lanzan con ellas sus tremendas bombas “inteligentes”. La red, que tal vez espere, siglos o milenios más delante, al ser hombre si éste sobrevive a sus propias locuras. (2 de Marzo de 2006).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: aquel individuo vio sobre la región michoacana a las palomas mensajeras, advertidas de que si van al paraíso, “sopre él volando están”. Milenios después, la codicia y la complicidad del poder caciquil con el dinero, convirtieron al paraíso prehistórico en casi un desierto…Salgo de la realidad virtual hacia la “realidad real” y escucho el concierto mañanero, en los prados cercanos, de las torcacitas, las conguitas. Nuestra Tierra, averiada y todo, es realmente un paraíso…perdido en las inmensidades. (16 de Marzo de 2006).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: aquel individuo se había enredado de tal modo0 por siglos de condicionamientos en torno a personas y situaciones, que no encontraba la salida razonable para contestar, cuando el de la voz le preguntó qué opinaba sobre Benito Juárez. El individuo sólo acertó a destacar el mérito del personaje, de haberse remontado desde su origen indígena a las cimas del poder. Pero en el fondo le quedó al individuo el sentimiento desconcertante: en su duda para la respuesta, quedaba de manifiesto el enredo en que se había metido durante dos mil años de historia “del pensamiento”, o más. Entonces no lo percibía, pero tampoco era descabellado el hecho de estar pasando por un “juicio universal”, en el sentido histórico de estar revisando todo su pasado y su presente y su “porvenir”. Se le había movido el tapete, y un cambio de paradigmas, de modelos de representarse las cosas y de rehacerlas en todas las dimensiones de la vida, apuntaba hacia una nueva era, la nueva etapa en la aventura de ser humano… (23 de Marzo de 2006).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: aquel individuo ya no veía lo duro sino lo tupido, en su incursión en las profundidades del sí mismo. El de la voz le preguntó: por qué cambió de ruta. El individuo no supo qué contestar. Pero es de recordarse el comienzo de la Divina Comedia del Dante: “en medio del camino de mi vida, me perdí en una selva oscura por haberme apartado del camino recto”, aplicable a personas, a grupos y a la especie, creo. (6 de Abril de 2006)

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: aquel individuo estaba totalmente derrotado en su mente, confuso y sin horizontes: allí sí era real el dicho de que se encontraba en u n callejón sin salida. Por eso no podía identificar al de la voz y lo trató de licenciado. No soy licenciado, se le dijo; sí, doctor, ¿no dice que me va a curar?; no soy doctor, se le repuso. Y aquel individuo no buscó más títulos y se dio por vencido, sólo acertó a decirle: Sí Señor. Lo que quiere decir que la verdadera curación de la semillita dañada al cruzar su cielo antes de aterrizar, no está en la máscara, en la apariencia, sino en el fondo; no en la superficie, sino en las profundidades…¡Uf!. (18 de Mayo de 2006).

SUEÑO GUAJIRO, RUSTICO: Sarita nos dejó turulatos a Lupita y a mi, cuando de buenas a primeras dijo: “Cuando yo nací, había poca gente. Yo redimí al mundo… (hizo breve pausa)… y así me fue”. Desde su enfermedad mental expresó algo que aún no digiero, ni digeriré. ¿Una incursión en el inconsciente colectivo?. ¡Quién sabe!. Con eso que hay tantos enigmas en la dimensión desconocida. Tan insondable, como los agujeros negros. Pero al menos dicha dimensión sí permite que salgan de ella destellos de la palabra, o quizás de La Palabra…(21 de Febrero de 2008)

…Y III

ELABORADO PARA, Y DEDICADO ESPECIALMENTE A EL TALLER

EL TALLER.- Aquel individuo, desde la postración en las oscuridades del sí mismo, oía los golpeteos metálicos reales en la noche del taller real, en la redacción del diario. Por no sé qué mecanismos en los subterráneos de sus propias fuerzas telúricas, parecía entender dichos golpeteos como la fragua en el construirse desde sus propias profundidades. Habría de captar después que el ser hombre (especie) además de una llamada, una voca–ción a lo mismo, es una forja. Y que los golpeteos en los viejos yunques de la fragua no son castigo, sino duros moldeos para dejar luego el modelaje delicado, en el taller del alfarero. O en el delicado trabajo del decorador, que aromatiza con azahares lo que será, a fin de cuentas, el nuevo cuerpo, el cuerpo real. O en el pincel del artista–pintor, para que retrate lo que es o parece y diseñe mediante el instrumental de sus sueños, lo que podría ser. O en el músico–artista que se monta con su asombro en la sinfonía de lo real para decirnos en el canto, o en la orquesta, que el ser hombre también es ser creador de sinfonías, aun cuando de momento parezca todo desentonar por la tragedia del desamor, o la falta de entendimiento entre nosotros mismos. O en el esquema siempre nuevo de quien escudriña los sentidos, para darnos un vislumbre no de lo que podría ser, sino de lo que realmente será. O en el cronista de lo trágico, que nos da cuenta de las infamias de la historia guardadas en la memoria, o en los escondrijos de la desmemoria de cada pueblo y de las que tal vez nadie pueda lanzar primeras piedras. O en el cronista de lo actual que da cuenta de las infamias de quien le teme al otro y por eso estructura poderíos o ídolos potentados o imperios de por sí perecederos. O más bien se teme a si mismo, podría decirse, y se espanta de su propia grandeza. O en el poeta que canta al amor, a veces con canto devaluado por la palabrería ambiental. Pero más bien, en el poeta de la vida que lo practica en los arrabales de la condición social humana y vuélvese el amante del otro, llámese, ese amante, Francisco, Vicente, Damián o Juan o Martin Luther King o Teresa de Calcuta, o Nelson Mandela, o las miríadas de amorosos, preclaros o anónimos que han tejido la historia con fibras de Esperanza. El taller, pues, de la raza, la única, la humana. La raza humana que hace actual aquello que se dijo sobre los dolores de parto, ahora en la clínica redonda de la Tierra. Imagen siempre actual y referida a lo grande, al nuevo hombre, más que colectivo, comunitario que nace llorando, dando alaridos en su asombro, al asomarse, entre los escombros que deja el poder–dominador, a una nueva vida diseñada y puesta en práctica por el soñado poder–servicio. La transformación, o metamorfosis del sí mismo, personal o comunitario. Siempre acompañado, pero ahora lo sabe, con el resto de los vivientes en este insondable y delicado sistema que el sabio bautizó como Gaia, pero desde siempre muchos lo han referido como la familia humana, o la creación. Grande, cósmica idea, tampoco contradicha, ahora, por los aleteos iniciales del Big-Bang, cuando se diseñó todo con los instrumentos de La Sabiduría y El Amor, aun cuando hubiese sacudimientos insondables con la gran explosión, el gran grito del parto inicial. La energía seminal paterna que siembra mediante fuerzas insondables universos, galaxias, estrellas, planetas y lunas. Y los conductos y senos maternos amorosos que la riegan y la cultivan con la leche nutricia de Su Vida… Y COMO TODOS estos pensamientos van hoy hacia EL TALLER, los dedico desde luego, como mi homenaje–agradecimiento a quienes primero me acogieron: LadyInGrey, KillOrDie (ATW-KOD), Lourdes Cardenal, Roy Fokker. Y luego a todos quienes con su arte y su pensamiento, que aquí también es arte, participan en esta forja que se hace con diseños, letras, fractales, pinceles electrónicos, intercambios, debates, cantos…..Y sueños. (La Piedad, Mich., México, mañanita del sábado 23 de Febrero del 2008. Silviano Martínez Campos).

GNU Copyright (c) 2007 Silviano Martínez Campos. Se autoriza la copia, la distribución y la modificación de este documento bajo los términos de la licencia de documentación libre GNU, versión 1.2 o cualquier otra que posteriormente publique la Fundación del Software Libre (Free Software Fundation); sin secciones invariables (Unvariant Sections), textos de portada (Front-Cover Texts), ni textos de contraportada (Back-Cover Texts).

Se incluye una copia en inglés de esta licencia en el artículo Text of the GNU Free Documentation License.
Obtenido de “http://eltaller.us.es/index.php/SUE%C3%91OS_GUAJIROS%2C_RUSTICOS%2C_II_%28Y…III%29”
Categorías: Obras de Silviano Martínez Campos | Documentos GFDL
Vistas

* Página
* Discusión
* editar
* Historial

Herramientas personales

* Registrarse/Entrar

Navegación

* Portada
* Portal de la comunidad
* Actualidad
* Cambios recientes
* Página aleatoria
* Ayuda

Buscar

Herramientas

* Lo que enlaza aquí
* Cambios en enlazadas
* Subir archivo
* Páginas especiales
* Versión para imprimir
* Enlace permanente
* Cite this article
* Colaboradores principales

Powered by MediaWiki
GNU Free Documentation License 1.2

* Esta página fue modificada por última vez el 17:49, 23 feb 2008.
* Esta página ha sido visitada 145 veces.
* Las obras aquí expuestas son propiedad de sus autores
* Política de protección de datos
* Acerca de El Taller

Chon y las gallinas y los puerquitos


En el patio de su casa

En el patio de su casa

Chon en el campo florido


Cerca de la parcela, en El Guayabo

Cerca de la parcela, en El Guayabo

Chon en El Guayabo


En los elotes para los uchepos

En los elotes para los uchepos

Chon y Benita en foto del recuerdo


Chon y Benita, en foto del recuerdo

Chon y Benita


En su casa de Ziquitaro

En su casa de Ziquitaro

Chon y Roque


1954 inmediaciones del templo viejo

1954 inmediaciones del templo viejo