ANALISIS A FONDO, 10-II-013. J. Francisco Gomez Maza


Análisis a Fondo


La imparable corrupciónPosted: 09 Feb 2013 03:12 PM PST

 Jorge Meléndez Preciado
Han aparecido en los medios de difusión varias noticias acerca de las transas realizadas por Felipe Calderón y sus empleados. La más significativa, que viene de atrás, es la relativa al otorgamiento de permisos a casas de juego. Tan es grave el asunto que la televisión ha puesto el dedo en la llaga. Es cierto, Televisa  fue beneficiada hace tiempo con las concesiones a establecimientos que lucran con el vicio, la ilusión y la soledad.
Pero además, nos hemos enterado ampliamente que los gobernadores de Jalisco y Chiapas, Emilio González y Juan Sabines, respectivamente, dejaron más que endeudados a sus estados y hay faltantes en sus cuentas.
En el caso de la entidad en el sureste mexicano, hay incluso detenidos alrededor de 10 alcaldes. Lo curioso y trágico es que pertenecen a los más diversos partidos. No hay una institución política que se salve en este caso. Lo que demuestra claramente por qué los ciudadanos evalúan en el último lugar a  políticos y  legisladores actuales.
Y es que lejos de poner medidas, reglamentos correctos y vigilancia adecuada a los dineros públicos, los diputados y senadores únicamente tratan de recibir más y hacer menos. Algo que impide atacar las malas prácticas, las cuales siguen porque jamás hay la menor sanción a quienes delinquen en el servicio público. Cuando más, se le apercibe o se le manda a la cárcel por un breve periodo, y luego, a gozar de lo esquilmado.
Para las buenas conciencias panistas, no es una medalla de honor que con Felipe Calderón hayamos retrocedidos 33 lugares en el índice de corrupción mundial. Es decir, fuimos cual cangrejos, para atrás. Lo que muestra que el famoso cambio, lejos de alentar la participación de la gente, hizo que  aumentaran la suspicacia acerca de los nuevos gobernantes.
El reto es también para Enrique Peña Nieto. El presidente actual habla en muchos lugares, lanza iniciativas al por mayor, recibe a los personajes más disímbolos de la nación, ríe constantemente, aparece para dictar línea pero no hay una acción concreta, precisa que este combatiendo los males nuestros, sobre todo la satanizada en palabas, aunque siempre presente en todos lados, corrupción.
En el asunto de los casinos, en diferentes ediciones el periódico Reporte Índigo ha señalado que el señor Iván Peña Neder, recibió dos permisos para operar 94 casinos durante 25 años. La medida la tomó Felipe Calderón ¡dos minutos antes de concluir su administración! ¿Por qué?
Según el periodista Álvaro Delgado, en Proceso (1889), Iván trabajó en la Subsecretaría de Gobernación, con Abraham González. En esa misma dependencia laboraron Guillermo Santillán Rodríguez, titular de la Unidad de Enlace Federal, y Roberto Correa Méndez, exdirector general de Juegos y Sorteos.
Los tres: Peña, Santillán y Correa, son socios de Producciones Móviles, quienes obtuvieron las concesiones de Felipe. Es decir, tenemos a personajes que fueron ayudados no porque tuvieran experiencia en el asunto, más bien porque supieron acercarse al árbol que protege y da frutos. Claro para que esa planta crezca, hay que regarla. Y sabemos que  varios personajes facilitaron dinero para las campañas políticas de allegados a Calderón.
En el periódico que dirige Ramón Alberto Garza se habla mucho de Roberto Gil, quien fue candidato a la presidencia del PAN y el operador de Josefina Vázquez Mota en su frustrado esfuerzo para llegar a la primera magistratura.
También hay otras fuentes que señalan a Ernesto Cordero como alguien que recibió favores y dinero de los llamados casineros.
El asunto no es nuevo, Santiago Creel, una semana antes de salir de Gobernación para su vano intento para ser candidato a la grande, dio 432 permisos, entre ellos los de Televisa, para supuestamente “democratizar el juego” en México (Delgado dixit).
Así pues, hay un mar de fondo en un asunto que debería estar vigilado, acotado, restringido y sancionado. Nada es así, como lo vimos en el casino Royale de Monterrey, con sus 52  víctimas.
En Jalisco y Chiapas la cuestión es terrible. En ambos ejemplos la prepotencia, el valemadrsimo, la imposición y la ausencia de  ética son evidentes.
Mientras Juan Sabines ve acumularse la cantidad de malas prácticas realizadas durante su gestión, en la cual incluso favoreció a Televisión Azteca de mil formas: millones en propaganda, terrenos donados, gasto en diferentes productos de esta empresa y sus filiales, etcétera; su relevo Manuel Velasco Coello trata de desmarcarse de su anterior padrino sin dar un verdadero golpe de timón.
Y González Márquez, a quien se suponía que el priísta, Aristóteles Sandoval, iba a meter en orden e incluso castigar, le fue autorizado un nuevo préstamo por 2 mil 400 millones de pesos, gracias a los diputados del tricolor.
Hay más ejemplos en Nuevo León, Tabasco y un largo etcétera. Lo grave es que la corrupción no parece tener fin.

Gobiernos ilegales e ilegítimosPosted: 09 Feb 2013 03:11 PM PST

Sergio Gómez Montero / Isegoría
No me busques,
le dije.
Soy en ti.
E. Fenoglio: “Poema”.
El cúmulo de noticias que por estos días inunda el país, ha dejado en segundo plano muchas cosas que no deberían estar allí. Por ejemplo, los resultados de un estudio (Sexenio en perspectiva, de Alberto Montoya, de la Dirección de Investigación de la Universidad Iberoamericana) en donde, con absoluta claridad, se muestra cómo el fraude electoral que dio origen al gobierno de Felipe Calderón y, sobre todo, a las acciones equívocas, erróneas y trágicas (¿70, 100 mil muertos?) que se dieron durante su administración, sólo se explican a raíz de ese fraude.
Los académicos que colaboran en este libro, muestran con argumentos sólidos y válidos, de qué manera la ilegalidad e ilegitimidad que dieron origen al gobierno mencionado originaron, en un afán de buscar vía acciones de gobierno, recuperar esas legalidad y legitimidad perdidas de origen, lo cual, también de origen, provoca el que las acciones de gobierno se revistan de desesperación y que eso, de entrada, las conduzca hacia su fracaso en todos aquellos aspectos relevantes de la administración pública: seguridad, finanzas, derechos humanos y otros varios. ¿Quién, entonces, puede dudar del porqué del fracaso de gobiernos surgidos de un fraude electoral? ¿No fue lo mismo que pasó con el gobierno de George W. Bush luego del fraude electoral de Florida?
Venga todo esto a cuento, porque hoy en México se vuelve a atravesar, consecutivamente, por una situación similar. Hoy, de nueva cuenta, el fraude de 2006 se vuelve de nuevo a demostrar con datos duros que ni el mismo IFE ha podido ocultar. El cochinero de las tarjetas Monex y Soriana aparece otra vez a la luz pública, demostrándose una vez más cómo ellas fueron utilizadas fraudulentamente por el PRI para ganar la elección en 2012. Fraude que, cinco de cuatro consejeros, avalaron a pesar de la contundencia de las pruebas. El que, entre los cinco consejeros que avalaron, cuatro hayan sido militantes del PRI en alguna ocasión (Sergio García Ramírez hasta precandidato presidencial de ese partido) y uno de ellos, el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés (quien no ha podido negar un inexplicable enriquecimiento ilícito), puede bien explicar el porqué de su aval interesado.
También, claro, lo anterior explica el cómo hoy, las acciones iniciales del nuevo gobierno fraudulento (Pacto por México, Cruzada contra el Hambre, reforma educativa en contra de los maestros y de Elba Esther, reforma laboral, caso Cassez) son un vano intento de encontrar legalidad y legitimidad perdidas de origen, lo cual, sin duda, no se va a encontrar durante los próximos seis años, con todo y que los intelectuales orgánicos se rompan las vestiduras en defensa del PRI y su “triunfo legítimo”.
A nosotros, sólo nos quedan otros seis años de segura amargura.

Peña Nieto y las mujeresPosted: 09 Feb 2013 03:09 PM PST

Lydia Cacho Ribeiro / Plan b / CIMAC / El Universal
cacholydia@yahoo.com   Twitter: @lydiacachosi   www.lydiacacho.net
En lo oscurito y con desdén Peña Nieto trata a las mujeres. Eso se ha documentado desde que se convirtió en gobernador del estado de México.
No es casualidad, ni chisme de telenovela, es una realidad que a lo largo de su breve carrera pública ha dejado huellas claras de cómo ve y trata a las mujeres.
En entrevista no pudo recordar cómo o cuándo murió su esposa; más tarde intentó ocultar la existencia de otra mujer con la que tuvo un hijo.
Reiteradamente ha hecho patente cómo lleva ese desdén de lo privado a lo público. Cuando la senadora chiapaneca María Elena Orantes presentó su postulación para gobernadora de su estado, Peña le respondió “tú no puedes ser candidata María Elena, eres mujer y eso te hace vulnerable. Ya tenemos un compromiso con el Partido Verde”.
Antes resonó a nivel nacional su rotunda negación de un grave problema de salud pública y justicia que aqueja a todo el país y del cual el estado de México no es la excepción: el feminicidio.
Cuando el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio hizo un mapeo de las ciudades en que se debía decretar la Alerta de Violencia de Género (AVG), cuyo propósito es realizar acciones conjuntas del Estado y la sociedad para acotar la violencia contra mujeres y niñas, tanto antes como durante los focos rojos de incremento de agresiones, el entonces gobernador Peña eligió a Lorena Cruz Sánchez para boicotear  y evitar por todos los medios que la alerta se hiciera efectiva.
Lorena era entonces directora del Consejo Estatal de la Mujer y Bienestar Social en el Estado de México (CEMBS), y testigos presenciales contaron que durante la reunión privada en sus oficinas, antes de llegar al encuentro para solicitar la AVG, ella dijo: “No vamos a dejar que nada manche la imagen de nuestro presidenciable”. Como si la sangre de las mujeres y niñas fuese ficha de negociación, una mácula incómoda.
Hace unos días, en una reunión en lo oscurito, sin prensa y sin el protocolo que ameritan los nombramientos públicos, Peña entregó el puesto de presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) a Lorena Cruz Sánchez.
Dicen las fuentes al interior del PRI que Peña quería pagarle el favor, además la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, insistió que su “pupila” Lorena fuese la directora para que ella misma, desde la Sedesol, pudiera jalar los hilos del Inmujeres.
Peña quería que a toda costa fuese una priísta y no una feminista de izquierda la que controlara al Inmujeres, que con los años se ha convertido en una importante instancia pública para promover y aplicar las políticas de igualdad entre mujeres y hombres en México.
Inmujeres tiene vínculos importantes con organismos como la ONU, y el papel que juega su presidenta es vital para México y sus políticas de igualdad. Lorena Cruz carece de credenciales y conocimientos para seguir fortaleciendo esta institución que en otros países tiene el rango de secretaría de Estado.
Y quien crea que el Inmujeres es cosa menor o coto de feministas, se equivoca. No hay organismo internacional de derechos humanos ni democracia avanzada que no tenga entre sus prioridades la educación por la igualdad, y la aplicación de criterios de equidad de género en el servicio público y la justicia.
El nombramiento de Cruz es una afrenta para el país porque para ella los derechos de las mujeres son negociables. Denota la gran ignorancia de Peña sobre la importancia que tendrá el debate de equidad de género en la arena internacional en los próximos seis años, porque atraviesa todo: asuntos migratorios, de salud pública, de justicia, de trata de personas, hasta las calificaciones del Banco Interamericano de Desarrollo.
Lo cierto es que la mirada de las organizaciones y los medios deberá fijarse en el Inmujeres. Expertas y expertos al interior del organismo no sienten respeto por Cruz Sánchez y desde ya aseguran que ni siquiera entiende las premisas básicas del instituto.
Insisto en que Peña revela un desdén por la violencia hacia las mujeres, porque resulta imposible que quiera que Rosario Robles (la política feminista que se vende al mejor postor), tenga poder sobre dos instancias claves para el país: desarrollo social  e igualdad.
Tampoco hace sentido el argumento de que quería a una priísta y es “lo que halló”. Allí tiene a dos magníficas mujeres del tricolor, expertas en género, profesionales y honestas, Dulce María Sauri y Lucero Saldaña, las dos con credenciales para hacer un buen papel que beneficiaría al país y al gobierno. Por eso pregunto ¿qué miedo tiene Peña a las mujeres empoderadas?

El hambrePosted: 09 Feb 2013 03:06 PM PST

Raúl Moreno Wonchee / La nave va
Tened presente el hambre, escribió el inmenso poeta valenciano Miguel Hernández: recordad su pasado/ turbio de capataces que pagaban en plomo/ aquel jornal al precio de la sangre cobrado/ con yugos en el alma, con golpes en el lomo. No hay nada peor que el hambre, dijo en su personal estilo el presidente Enrique Peña Nieto: inaceptable realidad lacerante y lastimosa, el hambre es una verdad ignorada, un hecho lamentable y doloroso ante el cual el gobierno tiene la obligación ética de sumar a todos los sectores en un frente común y mover presupuestos y gobiernos de todos los niveles. Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos/ donde la vida habita siniestramente sola./ Reaparece la fiera, recobra sus instintos,/ sus patas erizadas, sus rencores, su cola. En Las Margaritas, Chiapas, entre Tojolabales a los que no hace mucho el hambre los hizo recobrar sus instintos y empuñar las armas, Peña proclamó la Cruzada contra el Hambre (así la llamó él, cruzada, aunque hubiera sido un poco más laico llamarla, por ejemplo campaña, pero en fin, no tiene la menor importancia). Ayudadme a ser hombre, no me dejéis ser fiera/ hambrienta, sitiada eternamente.Porque millones de mexicanos padecen hambre, millones, lo que representa un reto histórico que nos compromete a todos. Ya veremos si los cambios a la política económica y la reforma fiscal permitirán trascender el asistencialismo y romper las estructuras de la desigualdad extrema donde se produce y reproduce la pobreza alimentaria. Será Rosario Robles, sin partido y sin mucha ideología, quien cumpla y haga cumplir los designios presidenciales; ella y sus cruzados no deberán confundir el hambre con las ganas de comer. El hambre… tened presente el hambre.

El hambre
I.
Tened presente el hambre: recordad su pasado
turbio de capataces que pagaban en plomo.
Aquel jornal al precio de la sangre cobrado,
con yugos en el alma, con golpes en el lomo.

El hambre paseaba sus vacas exprimidas,
sus mujeres resecas, sus devoradas ubres,
sus ávidas quijadas, sus miserables vidas
frente a los comedores y los cuerpos salubres.

Los años de abundancia, la saciedad, la hartura
eran sólo de aquellos que se llamaban amos.
Para que venga el pan justo a la dentadura
del hambre de los pobres aquí estoy aquí estamos.

Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida por un botín sangriento:
como los tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.

Años del hambre han sido para el pobre sus años.
Sumaban para el otro su cantidad los panes.
Y el hambre alobadaba sus rapaces rebaños
de cuervos, de tenazas, de lobos, de alacranes.

Hambrientamente lucho yo, con todas mis brechas,
cicatrices y heridas, señales y recuerdos
del hambre, contra tantas barrigas satisfechas:
cerdos con un origen peor que el de los cerdos.

Por haber engordado tan baja y brutalmente,
más bajo de donde los cerdos se solazan,
seréis atravesados por esta gran corriente
de espigas que llamean, de puños que amenazan.

No habéis querido oír con orejas abiertas
el llanto de millones de niños jornaleros.
Ladrabais cuando el hambre llegaba a vuestras puertas
a pedir con la boca de los mismos luceros.

En cada casa, un odio como una higuera fosca,
como un tremante toro con los cuernos tremantes,
rompe por los tejados, os cerca y os embosca,
y os destruye a cornadas, perros agonizantes.

II.

El hambre es el primero de los conocimientos:
tener hambre es la cosa primera que se aprende.
Y la ferocidad de nuestros sentimientos,
allá donde el estómago se origina, se enciende.

Uno no es tan humano que no estrangula un día
pájaros sin sentir herida la conciencia:
que no sea capaz de ahogar en nieve fría
palomas que no saben si no es de la inocencia.

El animal influye sobre mí con extremo,
la fiera late en todas mis fuerzas, mis pasiones.
A veces, he de hacer un esfuerzo supremo
para acallar en mí la voz de los leones.

Me enorgullece el título de animal en mi vida,
pero en el animal humano persevero.
Y busco por mi cuerpo lo más puro que anida,
bajo tanta maleza, con su valor primero.

Por hambre vuelve el hombre sobre los laberintos
donde la vida habita siniestramente sola.
Reaparece la fiera, recobra sus instintos,
sus patas erizadas, sus rencores, su cola.

Arroja los estudios y la sabiduría,
y te quita la máscara, la piel de la cultura,
los ojos de la ciencia, la corteza tardía
de los conocimientos que descubre y procura.

Entonces sólo sabe del mal, del exterminio.
Inventa gases, lanza motivos destructores,
regresa a la pezuña, retrocede al dominio
del colmillo, y avanza sobre los comedores.

Se ejercita en la bestia, y empuña la cuchara
dispuesto a que ninguno se le acerque a la mesa.
Entonces sólo veo sobre el mundo una piara
de tigres y en mis ojos la visión duele y pesa.

Yo no tengo en el alma tanto tigre admitido,
tanto chacal prohijado, que el vino que me toca,
el pan, el día, el hambre no tenga compartido
con otras hambres puestas noblemente en la boca.

Ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera
hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente.
Yo, animal familiar, con esta sangre obrera
os doy la humanidad que mi canción presiente. 

Honra EPN la memoria de las víctimas en Edificio de PemexPosted: 09 Feb 2013 07:28 AM PST

Hacen un balance: Afirman Autoridades de Pemex que la seguridad del inmueble está garantizadaPosted: 09 Feb 2013 07:25 AM PST

SOBREAVISO: ¿Cambio con ruptura?Posted: 09 Feb 2013 07:20 AM PST

René Delgado


A los lectores, amigos y colegas de Torreón.

Las palabras, como la ropa, de tanto usarse se acaban. Y aquella vieja noción de promover un cambio sin ruptura está llegando al límite de su posibilidad. Lo curioso del desgaste de esa idea es que sus promoventes nunca le dieron cabal contenido y, ahora, son precisamente ellos quienes impulsan -a veces sin querer, a veces adrede- la idea del cambio con ruptura.

La pusilanimidad política y la impunidad criminal están calentando el caldo de cultivo para participar al margen de las instituciones y para practicar la justicia por propia mano. La transa elevada a rango de negociación, la violencia ungida como efectiva forma de expresión, ambas -transa y violencia- suplantando el civismo por el cinismo.

¿Cuánto más se puede estirar la liga de la pusilanimidad política y la impunidad criminal? Es una pregunta difícil de responder, pero cada vez es más evidente que cualquier incidente la puede reventar.

* * *

Lo triste del acelerado deslizamiento del país por el tobogán de la denigración es que ocurre al arranque de un nuevo gobierno.

Nadie daba por sentado que la segunda alternancia en el Poder Ejecutivo garantizaba por sí la posibilidad de convertirla en una alternativa, pero ver esfumarse tan rápidamente esa posibilidad expone el peligro frente al cual se encuentra el país. No sólo está en juego la suerte del nuevo gobierno, está en juego la suerte de la nación.

Si el conjunto de la clase política no abandona la subcultura de la pusilanimidad en su conducta y abate la impunidad criminal, podrá solazarse en reformar una y otra vez las leyes segura de que el destino de esas nuevas leyes será el de su incumplimiento, violación o torcedura. Si no se reforma la conducta de esa clase, sobra el pulimento de las reglas con las dice querer jugar.

* * *

De tal modo ha permeado la pusilanimidad al conjunto de la clase política que su conducta dicta cátedra a los criminales.

Si un gobernador o munícipe endeuda irresponsablemente a su gobierno y después exige su rescate sin rendir cuentas ni recibir castigo por el eventual despilfarro del dinero ajeno, por qué rayos un criminal no va a secuestrar a quien pueda para pedir lo mismo. Si una comisionada para dar acceso a la información pública se sirve del puesto para espiar en privado sin que nada le ocurra, por qué rayos un “halcón” no va a vender al crimen la información al alcance de su vista.

Si un consejero guarda, por unos días, su renuncia para beneficiar con su voto a su padrino y después bota el cargo, por qué rayos se va a condenar a quienes compran votos con o sin monedero electrónico a plena luz del día. Si una lideresa gremial ha hecho del chantaje y la extorsión política su modus operandi, por qué rayos un criminal organizado no va a aprovechar sus enseñanzas haciendo de ellas su modus vivendi.

Si un gobernante es incapaz de garantizar la seguridad y la integridad de sus gobernados y éstos integran brigadas de autodefensa con el beneplácito de aquél, por qué rayos no se impulsa el justo reparto de fusiles. Si un juez ampara una y otra vez la violación del uso de suelo, por qué rayos los criminales no van a cobrar el derecho de piso.

Un día sí y otro también la pusilanimidad política extiende su manto sobre la impunidad criminal, borrando cualquier posibilidad de respetar las leyes y conducirse cívica y civilizadamente. En esa subcultura de la transa política y la violencia criminal pueden venerarse, cambiarse y pulirse las leyes cuanto se quiera a condición de no cumplirlas… pero obliga a reconocer que se impulsa un cambio con ruptura.

* * *

Esta semana, el ejemplo por antonomasia de la pusilanimidad política que impulsa la impunidad criminal, apoyándose en la complicidad, se dio en el Instituto Federal Electoral, con el beneplácito de su presidente, Leonardo Valdés, que alguna recompensa ha de esperar.

El jefe de la Unidad de Fiscalización de los Recursos de los Partidos Políticos, Alfredo Cristalinas, quedó exhibido -dicho con toda suavidad- como un funcionario incapaz. ¿Y quién propuso a Cristalinas para ocupar el cargo? Leonardo Valdés, en febrero de 2009. ¿De dónde venía ese funcionario? Del SAT, donde su jefe era Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, el flamante ministro de la Corte impulsado por el PRI. ¿Y quién recurrió su nombramiento en marzo de aquel año y luego se desistió sin más? El representante del PAN, Roberto Gil, quien hoy legisla como senador, sin distraerse con el teléfono. ¿Y qué pasó? Por la importancia de la función, el Tribunal Electoral desechó el desistimiento de Acción Nacional, revocó el nombramiento de Cristalinas y ordenó al IFE designar al jefe de la Unidad cuidando los requisitos exigidos para ocupar el cargo. ¿Y qué hizo Leonardo Valdés? Volvió a proponer al mismo Cristalinas y el consejo avaló la redesignación del funcionario impugnado. ¿Cuál es el resultado de ese ejercicio de complicidad? Los delitos electorales derivados del gasto de los partidos, no sólo de un partido, quedaron impunes, ignorados, perdonados o guardados… y Cristalinas sigue en el puesto, igual que su padrino Leonardo Valdés.

¿Qué autoridad electoral, qué representante partidista, qué funcionario público relacionado con lo acontecido se ha deslindado clara y rotundamente de ese juego de complicidad y pusilanimidad política que deriva en impunidad criminal-electoral? Ninguno.

* * *

Reformar y reformar leyes sin modificar conductas políticas niega la posibilidad de un cambio sin ruptura porque, verdad de Perogrullo, tanto cambio sólo garantiza el statu quo. Peor que eso, esa subcultura le pone fecha de caducidad a las instituciones o, bien, la vulnera o consolida a partir de la personalidad política y moral de quienes las encabezan… y muchas de las más jóvenes instituciones nacionales tiempo ha que han dejado de brillar.

El peligro de no acabar con la pusilanimidad política conlleva otros dos problemas -el ya mencionado de la impunidad criminal y el de la desesperación social-, cuya combinación y conjugación tiene por denominador común el de la violencia y por ribete el de una crisis peligrosa.

Puede no entenderse, pero del propio conjunto de la clase política deben surgir los traidores, aquellos que rompan con la pusilanimidad y la complicidad que hoy ampara la impunidad criminal, alienta la violencia y, en el fondo, impulsa el cambio con ruptura.

Si esos traidores no surgen, cuando menos deben procurar no malgastar la palabra.

sobreaviso12@gmail.com

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