Papa Francisco. Mensaje Urbi et Orbi, 2013


Papa Francisco. Mensaje Urbi et Orbi, 2013.

Francisco de Asís y Francisco de Roma. Leonardo Boff


Francisco de Asís y Francisco de Roma
2013-03-29

Desde que el obispo de Roma electo, y por eso Papa, asumió el nombre de Francisco, se hace inevitable la comparación entre los dos Franciscos, el de Asís y el de Roma. Además, el Francisco de Roma se remitió explícitamente a Francisco de Asís. Evidentemente no se trata de mimetismo, sino de constatar puntos de inspiración que nos indiquen el estilo que el Francisco de Roma quiere conferir a la dirección de la Iglesia universal.

Hay un punto común innegable: la crisis de la institución eclesiástica. El joven Francisco dice haber oído una voz venida del Crucifijo de San Damián que le decía: “Francisco repara mi Iglesia porque está en ruinas”. Giotto lo representó bien, mostrando a Francisco soportando sobre sus hombros el pesado edificio de la Iglesia.

Nosotros vivimos también una grave crisis por causa de los escándalos internos de la propia institución eclesiástica. Se ha oído el clamor universal («la voz del pueblo es la voz de Dios»): «reparen la Iglesia que se encuentra en ruinas en su moralidad y su credibilidad». Y se ha confiado a un cardenal de la periferia del mundo, a Bergoglio, de Buenos Aires, la misión de restaurar, como Papa, la Iglesia a la luz de Francisco de Asís.

En el tiempo de san Francisco de Asís triunfaba el Papa Inocencio III (1198-1216) que se presentaba como «el representante de Cristo». Con él se alcanzó el grado supremo de secularización de la institución eclesiástica con intereses explícitos de «dominium mundi», de dominación del mundo. Efectivamente, por un momento, prácticamente toda Europa hasta Rusia estaba sometida al Papa. Se vivía en la mayor pompa y gloria. En 1210, con muchas dudas, Inocencio III reconoció el camino de pobreza de Francisco de Asís. La crisis era teológica, pues una Iglesia-imperio temporal y sacral contradecía todo lo que Jesús quería.

Francisco vivió la antítesis del proyecto imperial de Iglesia. Al evangelio del poder, presentó el poder del evangelio: en el despojamiento total, en la pobreza radical y en la extrema sencillez. No se situó en el marco clerical ni monacal, sino que como laico se orientó por el evangelio vivido al pie de la letra en las periferias de las ciudades, donde están los pobres y los leprosos, y en medio de la naturaleza, viviendo una hermandad cósmica con todos los seres. Desde la periferia habló al centro, pidiendo conversión. Sin hacer una crítica explícita, inició una gran reforma a partir de abajo pero sin romper con Roma. Nos encontramos ante un genio cristiano de seductora humanidad y de fascinante ternura y cuidado que puso al descubierto lo mejor de nuestra humanidad.

Estimo que esta estrategia debe haber impresionado a Francisco de Roma. Hay que reformar la Curia y los hábitos clericales de toda la Iglesia. Pero no hay que crear una ruptura que desgarraría el cuerpo de la cristiandad.

Otro punto que seguramente habrá inspirado a Francisco de Roma: la centralidad que Francisco de Asís otorgó a los pobres. No organizó ninguna obra para los pobres, sino que vivió con los pobres y como los pobres. Francisco de Roma, desde que lo conocemos, vive repitiendo que el problema de los pobres no se resuelve sin la participación de los pobres, no por la filantropía sino por la justicia social. Ésta disminuye las desigualdades que castigan a América Latina y, en general, al mundo entero.

El tercer punto de inspiración es de gran actualidad: cómo relacionarnos con la Madre Tierra y con los bienes y servicios escasos. En la alocución inaugural de su entronización, Francisco de Roma usó más de 8 veces la palabra cuidado. Es la ética del cuidado, como yo mismo he insistido fuertemente, la que va a salvar la vida humana y garantizar la vitalidad de los ecosistemas. Francisco de Asís, patrono de la ecología, será el paradigma de una relación respetuosa y fraterna hacia todos los seres, no encima sino al pie de la naturaleza.

Francisco de Asís mantuvo con Clara una relación de gran amistad y de verdadero amor. Exaltó a la mujer y a las virtudes considerándolas «damas». Ojalá inspire a Francisco de Roma una relación con las mujeres, que son la mayoría de la Iglesia, no sólo de respeto, sino también dándoles protagonismo en la toma de decisiones sobre los caminos de la fe y de la espiritualidad en el nuevo milenio.

Por último, Francisco de Asís es, según el filósofo Max Scheler, el prototipo occidental de la razón cordial y emocional. Ella nos hace sensibles a la pasión de los que sufren y a los gritos de la Tierra. Francisco de Roma, a diferencia de Benedicto XVI, expresión de la razón intelectual, es un claro ejemplo de la inteligencia cordial que ama al pueblo, abraza a las personas, besa a los niños y mira amorosamente a las multitudes. Si la razón moderna se amalgama con la sensibilidad del corazón, no será tan difícil cuidar la Casa Común y a los hijos e hijas desheredados, y alimentaremos la convicción muy franciscana de que abrazando cariñosamente al mundo, estamos abrazando a Dios.

Leonardo Boff

Discurso del Papa Francisco, ante el Cuerpo Diplomático acreditado en la Santa Sede


Discurso del Papa Francisco, ante el Cuerpo Diplomático acreditado en la Santa Sede.

And we’re expecting another 15cm (6-7″)


And we're expecting another 15cm (6-7").

Contra el olvido del Espíritu Santo. Leonardo Boff


Contra el olvido del Espíritu Santo

06/03/2013

En un artículo anterior nos esforzábamos por rescatar la dimensión del “espíritu” muy ahogado en la cultura materialista y consumista de la modernidad. Ahora queremos rescatar la figura del Espíritu Santo, siempre al margen u olvidada en la Iglesia latina. Como es una Iglesia de poder, convive mal con el carisma, propio del Espíritu Santo. Él es la fantasía de Dios y el motor del cambio, todo lo que la vieja institución jerárquica no desea. Pero Él está volviendo.

El Concilio Vaticano II afirma enfáticamente: «El Espíritu de Dios dirige el curso de la historia con admirable providencia, renueva la faz de la Tierra y está presente en la evolución» (Gaudium et Spes, 26/281). El Espíritu está siempre en acción. Pero aparece con mayor intensidad cuando se producen rupturas instauradoras de lo nuevo. Cuatro rupturas, cercanas a nosotros, merecen ser mencionadas: la realización del Concilio Ecuménico Vaticano II (1962-1965), la Conferencia Episcopal de obispos latinoamericanos en Medellín (1969), el surgimiento de la Iglesia de la Liberación, y la Renovación Carismática Católica.

Por el Vaticano II (1962-1965), la Iglesia acompasó su paso con el del mundo moderno y sus libertades. Especialmente estableció un diálogo con la tecnociencia, con el mundo del trabajo, con la secularización, con el ecumenismo, con otras religiones y con los derechos humanos fundamentales. El Espíritu rejuveneció con aire nuevo el crepuscular edificio de la Iglesia.

En Medellín (1968) se puso a caminar con el submundo de la pobreza y de la miseria que caracterizaba y sigue caracterizando al continente latinoamericano.  En la fuerza del Espíritu Santo, los pastores latinoamericanos hicieron una opción por los pobres y contra la pobreza y decidieron llevar a cabo una práctica pastoral que fuese de liberación integral: liberación no sólo de nuestros pecados personales y colectivos, sino liberación del pecado de opresión, del empobrecimiento de las masas, de la discriminación de los pueblos indígenas, del desprecio por los afrodescendientes y del pecado de la dominación patriarcal de los hombres sobre las mujeres desde el Neolítico.

De esta práctica nació la Iglesia de la liberación. Ella muestra su cara en la apropiación de la lectura de la Biblia por el pueblo, en la nueva forma de ser Iglesia de las comunidades eclesiales de base, en las diferentes pastorales sociales (de los indígenas, los afrodescendientes, de la tierra, la salud, los niños y otras) y en su reflexión correspondiente que es la Teología de la Liberación.

Esta Iglesia de la liberación creó cristianos comprometidos políticamente del lado de los oprimidos y en contra de las dictaduras militares, que sufrieron persecuciones, encarcelamientos, torturas y asesinatos. Es posiblemente una de las pocas Iglesias que puede contar con tantos mártires, como la hermana Dorothy Stang e incluso obispos como Angelleli en Argentina y Oscar Arnulfo Romero en El Salvador.

La cuarta irrupción fue el surgimiento de la Renovación Carismática Católica en Estados Unidos desde 1967 y en América Latina desde los años 70 del siglo XX. Ella trajo de vuelta la centralidad de la oración, la espiritualidad, la vivencia de los carismas del Espíritu. Se crearon comunidades de oración, de cultivo de los dones del Espíritu Santo y de asistencia a los pobres y enfermos. Esta renovación ayudó a superar la rigidez de la organización eclesial, la frialdad de las doctrinas y rompió el monopolio de la Palabra, en poder del clero, abriendo espacio a la libre expresión de los creyentes.

Estos cuatro eventos sólo se evalúan bien teológicamente cuando se ponen bajo la óptica del Espíritu Santo. Él irrumpe siempre en la historia y de forma innovadora en la Iglesia, que entonces se hace generadora de esperanza y de alegría de vivir la fe.

Hoy en día vivimos en la, tal vez, mayor crisis de la historia humana. Es su mayor crisis, porque puede ser terminal. En efecto, nos hemos dado los instrumentos de auto-destrucción. Hemos construido una máquina de muerte que puede matarnos a todos y liquidar toda nuestra civilización tan costosamente construida a lo largo de miles y miles de años de trabajo creativo. Y con nosotros podrá morir gran parte de la biodiversidad. Si esta tragedia ocurre, la Tierra continuará su camino, cubierta de cadáveres, devastada y empobrecida, pero sin nosotros.

Por esta razón, decimos que nuestra tecnología de muerte ha abierto una nueva era geológica: el Antropoceno. Es decir, el ser humano se está mostrando como el gran meteorito rasante amenazador de la vida. Él puede preferir autodestruirse a sí mismo y dañar perversamente a la Tierra viva, Gaia, a cambiar su estilo de vida y su relación con la naturaleza y con la Madre Tierra. Como una vez en Palestina los judíos prefirieron Barrabás a Jesús, los enemigos actuales de la vida pueden preferir Herodes a los niños inocentes. Se mostrará en realidad como el Satanás de la Tierra en lugar de ser el ángel guardián de la creación.

En ese momento invocamos, suplicamos y gritamos la oración litúrgica de la fiesta de  Pentecostés: Veni, Sancte Spiritus et emite coelitus, Lucis tuae radio: «Ven Espíritu Santo y envía del cielo un rayo de tu luz».

Sin la vuelta del Espíritu, corremos el riesgo de que la crisis deje de ser una oportunidad de acrisolamiento y degenere en una tragedia sin retorno. En las comunidades eclesiales se canta: «Ven Espíritu Santo y renueva la faz de la Tierra».

Traducción de María José Gavito Milano

Carta de la Tierra. Boletín, Febrero de 2013


FEBRUARY 2013
Para español haga clic aquí.

Dear Friend:

This month’s news is short but sweet. ECI is rolling out a new educational programme on law and governance, there’s a new educational webinar coming up, and a few more good Earth Charter news items.

CONTENT

  • New programme: International Law, Global Governance, and EC principles
  • Dialogue with Mary Evelyn Tucker and John Grim in March
  • Webinar: Values-based Education for Sustainability
  • Leonardo Boff to speak at the Earth Charter Center for ESD
  • Recovery of the Heart book
  • Using the Earth Charter in campus sustainability report
  • Earth Charter Youth Group of the Month: D’ Girls Initiative
New programme: International Law, Global Governance, and EC principlesThe EC Center for ESD announces a programme on International Law and the Earth Charter Principles, in July 2013.READ MORE
Dialogue with Mary Evelyn Tucker and John Grim in MarchThe EC Center on ESD will host an event on The Universe Story and the Interconnections with all life.READ MORE
Webinar: Values-based Education for SustainabilityThe next Earth Charter education webinar will take place on March 18th with three distinguished speakers.READ MORE
Leonardo Boff to speak at the Earth Charter Center for ESDThe Earth Charter Commissioner will speak on April 1st in Costa Rica.READ MORE
Recovery of the Heart book
New book published by Stephanie Tansey, from the Earth Charter Communities Network.READ MORE
Using the Earth Charter in campus sustainability reportThe University of Georgia, Costa Rica campus 2011-2012 Sustainability Report uses EC-Assess.READ MORE
Earth Charter Youth Group of the Month: D’ Girls InitiativeThe Earth Charter Youth Group of the Month recognition in February goes to the Rural Women Development Center (RUWDEC) in Cameroon!READ MORE

 

Earth Charter International Secretariat
And Earth Charter Center of Education for Sustainable Development
Email: info@earthcharter.org / www.earthcharter.org / www.cartadelatierra.org / www.chartedelaterre.orgVisit us on facebook

The Earth Charter Initiative and Earth Charter Dove Design are the trademarks of Earth Charter Associates, Ltd.
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These trademarks of Earth Charter Associates, Ltd. have also been registered in many countries throughout the world

Sanding some oak cabinet doors, getting them ready for a second, darker coat.


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Buh-bye cheesy tiles. Also: great workout!


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El bien común de la humanidad: Un paradigma post-capitalista frente a la ruptura del equilibrio del metabolismo entre la naturaleza y el género humano. François Houtart


(Tomado de ADITAL, Información de América Latina y Caribe. http://www.adital.org/  )

21.02.13 – Mundo

El bien común de la humanidad: Un paradigma post-capitalista frente a la ruptura del equilibrio del metabolismo entre la naturaleza y el género humano

François Houtart
Sociólogo belga. Fundador de la ONG Centro Tricontinental (Cetri), en Lovaina la Nueva, Bélgica

Tradução: ADITAL

Tercera Conferencia para el Equilibrio del Mundo

La Habana, 28-30 de Enero 2013

La múltiple crisis actual provee la oportunidad de una reflexión que sobrepasa lo inmediato y la Conferencia Por el Equilibrio del Mundoes un lugar particularmente adecuado para este fin. Abordaremos en primer lugar el porqué de un nuevo paradigma, después la ruptura del equilibrio del metabolismo socio-ambiental y el aporte de Carlos Marx, y finalmente la reconstrucción de este equilibrio y la transición hacia la dimensión ecológica del socialismo.

1. ¿Por qué un nuevo paradigma?

La organización capitalista de la economía se basa sobre la lógica de la ganancia y de la acumulación privada con la ignorancia de las externalidades sociales y ecológicas. Ella conlleva la explotación de la naturaleza, una ley del valor exclusivamente basada sobre el cambio, el capital como principal sujeto de la organización colectiva y de la historia, y la colonización de la cultura. En su fase neoliberal, el capitalismo llevó la ruptura del metabolismo socio-ambiental a un nivel jamás alcanzado y destruyó los logros sociales del periodo keynesiano.

La pregunta es saber si se puede mejorar la situación socio-ambiental y contener los efectos de la crisis, dentro del cuadro del capitalismo. Hasta un cierto punto, la respuesta es sí. En la medida que nuevas prácticas sean fuentes de provecho, ellas serán adoptadas. El ejemplo del “capitalismo verde” lo comprueba. Pero si no es el caso, ellas serán rechazadas o rápidamente abandonas. Por otra parte, cuando los daños ecológicos empiezan a afectar la tasa de ganancia y cesan de ser “externalidades”, o cuando las resistencias sociales ponen en peligro el modo capitalista de producción y de circulación, este último acepta regulaciones, pero siempre a condición que sean market friendly y provisionales.

Rémy Herrera recuerda que la macroeconomía neoclásica ha reintegrado los temas ambientales en una teoría del crecimiento que excluye una interpretación de los recursos naturales como patrimonios comunes, para incluirlos en categorías propias del capital (capital natural, por ejemplo), “para someterlos a un proceso de acumulación, de remuneración y de acumulación capitalistas, en una lógica exclusivamente orientada sobre el provecho”(1).

Al mismo tiempo, el sistema es capaz de seguir destruyendo los ecosistemas del planeta por la obtención de provechos a corto plazo y de explotar millones de trabajadores formales o informales en beneficio de minorías que se enriquecen. En consecuencia, las luchas deben superar las regulaciones del capitalismo, aún si son eventualmente necesarias a corto plazo, para atacar el fundamento de la lógica que preside a su desarrollo. Es lo que Carlos Marx propuso en su obra. Hoy, se trata de perseguir este propósito y de proponer una filosofía de la vida colectiva de la humanidad en el planeta, adaptada a las nuevas circunstancias. Eso no puede ser sino el fruto de las luchas sociales y revolucionarias, combinadas con un pensamiento crítico.

El nuevo paradigma tiene que adoptar orientaciones opuestas a las de un capitalismo que está llegando al colmo de su carácter destructor y que, por consecuencia, es un instrumento de muerte, tanto por el planeta como por el género humano. Proponemos el concepto de Bien Común de la Humanidad, no como un eslogan, o menos todavía como una concepción mesiánica, sino como un instrumento analítico y una meta colectiva, que puede recibir varios nombres, desde el sistema de necesidades y capacidades de Marx, hasta el Socialismo del Siglo XXI de América Latina, o el Sumak Kawsay de los indígenas kichwa del Ecuador. Lo importante no es el nombre, sino el contenido(2).

Se trata de la posibilidad de producir, reproducir y mejorar la vida, en todas sus dimensiones, de la naturaleza y de su parte consciente (y por ende responsable), la humanidad. Tal concepto se traduce concretamente en los varios elementos que constituyen los cuatro fundamentos de la vida colectiva de la humanidad en la Tierra, que cada sociedad tiene que abordar, cualquiera que sea el modo de producción: relación a la naturaleza exterior, producción de la base material de la vida, organización colectiva social y política y cultura.

En primer lugar, la relación social con la naturaleza debe asegurar la regeneración de la tierra y una utilización razonable de los recursos no renovables. Ello significa pasar de la explotación (concepto del capitalismo) al respeto de la tierra como fuente de toda vida, física, cultural, espiritual, y fomentar una visión biocéntrica del universo. En segundo lugar, la posibilidad para todos de acceder a las bases materiales de la vida, exige que se privilegie el valor de uso frente al valor de cambio (eje central de la acumulación capitalista), con relaciones de producción sin explotación del trabajo y sobre la base de la solidaridad.

La tercera dimensión es la organización colectiva, social y política que tiene que asegurar la participación de todos en la generalización de la democracia en el conjunto de las relaciones e instituciones sociales, fomentando la construcción continua de los grupos y de las personas humanas como sujetos sociales a los varios niveles. Finalmente, la participación de todas las culturas, los saberes, las filosofías, las espiritualidades en la elaboración de una visión holística de la realidad y la ética social, pondrían fin a la hegemonía de una cultura (occidental) instrumentalizada por el mercado.

2. La ruptura del metabolismo entre naturaleza y género humano

El proceso de ruptura del equilibrio en el intercambio de materias entre los seres humanos y la naturaleza (metabolismo) empezó con la industrialización capitalista y se desarrolló durante los dos siglos pasados; y con una aceleración fuerte desde la mitad del siglo XX. Se realizó dentro de un proceso de concentración de un capitalismo de monopolio, que acentuó la brecha entre el Norte y el Sur. Los países socialistas han seguido el mismo camino para el desarrollo de sus fuerzas productivas. Hoy en día, los países emergentes adoptan un modelo similar de desarrollo industrial o como proveedores de materia prima en la división internacional del trabajo. Sin embargo, ya Carlos Marx había anunciado los efectos dañinos de tal lógica.

2.1. El aporte de Carlos Marx

Debemos reconocer que los aportes de Marx en este dominio no fueron muy utilizados en la literatura crítica, aún marxista, sino hasta los últimos años(3). Tampoco aparecen centrales en las publicaciones de los países socialistas, a pesar de ofrecer una base de interpretación de lo que el mundo está viviendo en nuestros tiempos. Una reubicación socio-histórica de la cuestión ambiental puede ayudar a entender el porqué.

Por una parte, el pensamiento social crítico se focalizó en la trasformación de las relaciones de producción y, por otro lado, los países socialistas buscaban el desarrollo de las fuerzas productivas para construir las bases del socialismo. La visión de un progreso material lineal sobre un planeta inagotable, herencia de la modernidad adoptada y reproducida por el capitalismo, no fue puesta en cuestión. Menos todavía cuando el socialismo se definió como una superación del capitalismo en la producción de bienes y servicios. Los daños ecológicos eran considerados como una externalidad. Ese modelo se puede verificar aún hoy en día en el tipo de desarrollo de un país como China, donde a pesar de un reciente discurso oficial de defensa de la naturaleza, las prácticas contrarias siguen. En este sentido, Cuba fue una excepción, con la alerta muy temprana del comandante Fidel Castro(4) sobre el tema, y la emisión mínima de gases con efecto invernadero por el país(5).

Marx utilizó la noción de metabolismo, de creación reciente en las ciencias naturales de su tiempo, significando en este caso el intercambio orgánico entre los seres humanos y la naturaleza (Stoffwechsel). Para interpretar eso, es necesario hacer primero referencia a la concepción marxiana de la naturaleza. Se trata de una realidad que tiene su existencia propia, sus leyes y su vida independientemente de toda consciencia y voluntad humana (A. Schmidt, 1976, 78). “la materia misma no la ha creado el hombre” escribe Carlos Marx(6). Por otra parte, “El hombre mismo… es un objeto de la naturaleza, una cosa, aunque sea una cosa viva y autoconsciente”(7). Si existe un intercambio, es con la “naturaleza externa” al ser humano, es decir todo lo que él utiliza para vivir y todo lo que él retorna después de la utilización (deshechos, objetos inútiles, hasta su propio cuerpo).

El trabajo es la base de este intercambio. Lo expresa Marx de la manera siguiente: ” Como creador de valores de uso, como trabajo útil, pues, el trabajo es, independientemente de todas las formaciones sociales, condición de la existencia humana, necesidad natural y eterna de mediar el metabolismo que se da entre el hombre y la naturaleza, y, por consiguiente, de mediar la vida humana”(8). Los valores de uso sirven para satisfacer las necesidades de la vida humana y son “combinaciones de dos elementos, la sustancia natural y el trabajo”(9). Por otra parte, el valor de cambio no contiene ningún material natural(10). Es el producto de una relación social.

El trabajo es creador de valores en el plano formal y la naturaleza en el plano material. Y así, según Marx, “El trabajo es el padre (de la riqueza material) y…la tierra su madre”(11). La fuerza de trabajo es “ante todo materia natural trasformada en organismo humano”(12). Es en este sentido que Marx habla de “metabolismo social”, porque el intercambio es siempre mediatizado por una forma social particular. “Cada modo de producción y de reproducción de la vida que ha desarrollado la humanidad es un régimen particular de organización de dicho metabolismo social-natural”, escribe Miguel Ruiz(13). Jazon Moore, que fue últimamente uno de los más importantes intérpretes del pensamiento marxista en este dominio, no duda en afirmar que “el capitalismo es un régimen ecológico”(14).

2.2. La fractura del metabolismo por el capitalismo

Cuando Marx dice que la característica del capitalismo es destruir las bases de su propia riqueza, la naturaleza y el trabajo, se trata de entender por qué no es el efecto de un accidente del sistema, sino el fruto de su propia lógica. Ello es lo que va a permitir a Marx adelantar la percepción de los eventos que vivimos actualmente. Miguel Ruiz Acosta, del Instituto de Altos Estudios Nacionales del Ecuador, lo explica muy claramente. En las sociedades pre-capitalistas, los ciclos de reproducción de la fuerza de trabajo (capacidad humana de trabajar) y de la naturaleza estaban mutuamente condicionados. “El hombre hace parte de la naturaleza y este metabolismo primitivo se refuerza en el proceso de preservación de su ser”, escribe Jean-Luc Cachon(15). Al contrario, en el capitalismo, el capital tiende a subordinar estos ciclos a su propia reproducción: “La naturaleza aparece como su obra (del hombre) y su realidad”(16). El capitalismo, de hecho, es un modo de civilización, donde el valor de uso está subordinado a la riqueza abstracta, lo que está en el origen de la destrucción de los equilibrios del metabolismo socio-ambiental.

Marx hace notar que el ritmo de reproducción de la naturaleza (“sustancias vegetales y animales sometidos a leyes orgánicas, ligadas a ciertos lapsos naturales”)(17) no puede aumentar al ritmo del capital fijo (máquinas, etc.) de países industrializados. La lógica de la reproducción del capital es generar una riqueza abstracta (valor) capaz de aumentar a lo largo de sus sucesivos ciclos reproductivos (reproducción ampliada). La producción de valores de uso en forma de mercancía (valores de cambio) es el medio para alcanzar este fin(18)

Es esta contradicción entre los ritmos la que engendra la fractura del metabolismo social. ” Marx utilizó el concepto de ‘fractura’ abierta en la relación metabólica entre los seres humanos y la tierra para denotar el extrañamiento material de los seres humanos, escribe J. Forster, dentro de la sociedad capitalista, en relación con las condiciones naturales que constituyen la base de su existencia, lo que denominaba “las sempiternas condiciones de la existencia humana impuestas por la naturaleza.”(19)

Para Marx, el proceso empezó con la industria urbana, pero se prolongó con la esquilmación de los suelos por la agricultura industrial provocando “un desgarramiento insanable en la continuidad del metabolismo social, prescrito por las leyes naturales de la vida.”(20) Desde la fecha de este escrito de Marx, el proceso se aceleró, con una población urbana que alcanza más de la mitad de la humanidad, produciendo desechos en cantidad incontrolable, una industria emitiendo millones de toneladas de gases de efecto invernadero, transportes contaminantes irracionales y un acaparamiento de tierras para monocultivos destructivos de los suelos y la contaminación del agua. El proceso está acompañado por una subordinación real y formal del conjunto de la fuerza de trabajo mundial al capital.

El agotamiento de los recursos naturales (la naturaleza externa, como los llama Marx) con la expansión del mercado mundial, provoca una crisis de escasez(21). Hay una contradicción entre la sobreproducción de los elementos fijos del capital (maquinaria, infraestructura, etc.) y la subproducción de las materias primas, que al mismo tiempo tienden a aumentar de precio(22). ” El resultado, escribe Gian Carlo Delgado, de la UNAM de México,es que la dinámica de acumulación de capital en los espacios territoriales concretos pone ya en cuestionamiento la preservación de los bienes comunes y, con ello, incluso la viabilidad misma de la vida, no solo la humana”(23). Así, Carlos Marx ya había dado la alerta, lo que no fue oído por la mayoría de los constructores de las sociedades socialistas del siglo XX. A pesar de no haber podido prever el agotamiento de las riquezas naturales, también él había establecido bases teóricas solidas sobre la relación entre los seres humanos y la naturaleza y anticipado lo que podríamos llamar hoy en día, con Michael Löwy(24), el eco-socialismo.

2.3. La dimensión de la fractura

Hoy en día todos los indicadores apuntan sobre una crisis de dimensión jamás alcanzada. Se trata de una mundialización de la fractura. Es una evidencia que Miguel Ruiz subraya:”Si bien la fractura metabólica asociada a la emergencia del capitalismo comenzó a la par de la industrialización… fue durante el siglo veinte cuando la mundialización del capital amplió tal fractura en proporciones nunca antes vista”(25).

Tim Appenzelles, de Nature Magazine, se preguntó durante el Foro Económico Mundial de Davos (2012): «¿No hemos sobrepasado el punto de no-regreso?”(26). El informe preparatorio al Foro de 2013, señalaba que la tierra había perdido el 30% de su potencialidad reproductiva. John Saxe Fernández, por su parte afirma que en las circunstancias actuales, el crecimiento económico es incompatible con los límites materiales de la naturaleza(27).

Es interesante hacer notar que en 2013, el FEM de Davos se preocupó de estas situaciones(28). Se manifestó una inquietud fuerte por situaciones de riesgo en el mundo actual: los eventos extremos del tiempo, tempestades e inundaciones en aumento; los progresos en la geo-ingeniería que ofrecen la posibilidad a grupos terroristas de actuar sobre el clima; la militarización del espacio; y también, el crecimiento de la desigualdad entre ricos y pobres, que conduce a protestas sociales eventualmente violentas. “Estamos frente a dos tempestades al mismo tiempo, una ambiental y la otra económica”, decía John Drzik, el Presidente de la Compañía de seguro Oliver Wyman, durante la preparación del evento. El informe presentado al Foro recomendaba a los Gobiernos nombrar un Ministro de Riesgos.

En verdad, estos factores pueden poner en peligro el modelo de acumulación dominante. Se reconoce que la relación con la naturaleza es un factor que implica una responsabilidad humana y, en Davos, se propusieron medidas de regulación. Sin embargo, la gravedad de la situación no parece haber llegado a la consciencia colectiva de este grupo de dirigentes económicos y políticos.

Según Paul Crutzen, premio Nobel y Eugene F. Stoermer, hemos entrado en una nueva era geológica, el Antropoceno, caracterizada por el hecho que los procesos naturales están ahora alterados por los seres humanos(29). Lo más grave es que parece evidente que hemos llegado a una doble contradicción: el modelo no puede reproducirse a largo plazo y tampoco no puede extenderse al conjunto de los grupos humanos en el planeta(30). De ahí la ilusión del “desarrollo” sin cambio de paradigma y del “desarrollismo” de los países “emergentes”.

1)Los principales dominios de la ruptura y sus efectos

Antes de entrar en más precisiones, falta recordar el vínculo entre la el tipo de sociedad y la ruptura del metabolismo socio-ambiental, para no limitarse a una visión ecológica demasiada simple. Aún en un mundo globalizado bajo la hegemonía del capitalismo, todas las sociedades no tienen la misma responsabilidad (cada ciudadano de los Estados Unidos emitía en 2004, 20 toneladas de CO2 en la atmosfera, cada Europeo, 10 toneladas, cada Chino, 4,2 (en 2012, 7 toneladas) y cada Indio 1,2) ni tampoco todas las clases sociales (en los Estados Unidos, el 1% superior emite anualmente arriba de 100 toneladas de CO2).

Así al analizar los dominios de la ruptura y sus efectos, debemos siempre preguntarnos quienes son los actores, quien produce los bienes o los servicios, quien los consume. A menudo se atribuye al crecimiento demográfico la causa de los problemas ambientales. Es verdad que el ser humano es por sí un depredador de la “naturaleza externa”, como decía Carlos Marx, pero no son los más pobres que son responsables de la sobre-explotación del planeta, sino los ricos. Por otra parte, la tendencia demográfica mundial tiende a estabilizarse a medio plazo, pero a condición de responder a las necesidades vitales de las poblaciones pobres, que en este caso limitan su capacidad reproductiva.

Además, como es la lógica de los ciclos de reproducción (amplia) del capitalismo que construye la contradicción con los ciclos de recuperación de la tierra, debemos ser conscientes que los fenómenos que abordaremos son el fruto de estrategias del sistema para instrumentalizar todos los mecanismos naturales y sociales en función de sus objetivos: una concentración monopolística y la extracción de excedentes de la periferia, el ejercicio del poder a la escala mundial, el desarrollo de geopolíticas adecuadas(31). Los dos factores fundamentales del proceso actual son, por una parte, el agotamiento de los recursos no renovables y por otra parte, la degradación de las fuentes no-renovables.

-El agotamiento de los recursos no-renovables

No hay un día sin nuevos datos sobre este fenómeno. Helmut Haberl, del Instituto para la Ecología social de Viena, calculó que durante el siglo XX, el crecimiento mundial de extracción de recursos aumento en 9.5 veces: la biomasa se multiplicó por 3.8, el uso de combustibles fósiles por 13 y la extracción de minerales industriales por 31. Los recursos no-renovable constituyen alrededor del 70 % de todos los recursos utilizados por la humanidad(32).

Sin embargo, es después de la segunda guerra mundial que el fenómeno se acentuó, con la reconstrucción de la posguerra (los treinta años gloriosos). El “Consenso de Washington” o la era neoliberal, acelero el proceso, con la liberalización del comercio mundial y la privatización de los sectores públicos. Fue una época de despilfarro considerable de recursos naturales a bajo precio, irracional en vista de las necesidades, pero no en función de las ganancias y de la acumulación del capital.

La consciencia del agotamiento de la mayoría de los recursos dentro de un tiempo previsible, y en particular de las fuentes de energía (el petróleo en aproximativamente 40 años, el gas, en 60 años – solo en carbón tiene por 2 siglos de vida al ritmo actual de consumo) tiene varias consecuencias. En primer lugar se trata de asegurar el control de las reservas y por eso de obtener la mayor extensión de concesiones sobre tierras potencialmente utilizables para la explotación petrolera o minería o para monocultivos. En segundo lugar, es necesario promover nuevas tecnologías capaces de extraer material de yacimientos actualmente inútiles, pero no agotados o de rentabilizar mejor nuevas explotaciones (ende las minas a cielo abierto, con todas sus consecuencias ecológicas y sociales). En tercer lugar, esta preocupación orienta la geo-estrategia militar mundial: bases al extranjero en zonas de recursos importantes, intervención directa (Iraq, Afganistán, Libia, Mali). En breve, la misma lógica de acumulación capitalista lleva a un límite que temprano o tarde significara un callejón sin salida.

-La degradación de las fuentes no-renovables

La principal destrucción es la de los “pozos de carbono”, es decir los lugares de absorción natural de los gases de efecto invernadero: las selvas y los océanos, mientras la emisión de estos gases sigue aumentando. La deforestación sigue en los tres continentes del Sur: la selva amazónica, en América del Sur, que corre peligros graves por el monocultivo de soja, de palma e indirectamente de caña de azúcar, y por las políticas extractivas de petróleo y de minerales; en África central y en Malasia-Indonesia, por las mismas razones. Esfuerzos de reforestación se realizan en el Norte, pero son insuficientes. Solamente China ha puesto en marcha un programa de gran amplitud. La acidificación de los océanos y el alza de los mares están en relación con el calentamiento del planeta y es un obstáculo para la absorción del CO2. Según la organización Meteorológica Mundial (WMO) en el polo Norte, el hielo ha perdido el 18% de su consistencia entre 2007 y 2012(33). El Ártico pierde siempre cada vez más su capa de nieve(34). El Instituto Postdam, para el impacto climático, afirma que en los veinte últimos años, el nivel de los mares aumentó 60% más rápidamente que lo previsto(35). Alrededor del 60% de toda la producción mundial pasa por los océanos y cada día unos 22.000 barcos de más de 400 toneladas recorren esos océanos(36), fruto del “turboconsumismo”(37) y de la liberalización irracional del comercio, con la contaminación que eso conlleva; sin hablar del despilfarro de materias primas y de energía. Cada año, 3,5 millones de barriles de petróleo se derraman en los océanos(38). Entre 1962 y 2005, el volumen de exportación de productos extraídos ha pasado de 30 millones de toneladas a 40 millones(39).

El modelo capitalista de agricultura se construye, no solamente sobre la concentración de las tierras en un proceso de real contra-reforma agraria a escala mundial y la expulsión de los pequeños campesinos, sino también con el uso masivo de productos químicos. Según el World Resources Institute, en 45 años, más de 1.200 millones hectáreas de tierras arables (equivalente a la superficie de China y de la India juntos) fueron contaminados(40). Solamente en Argentina, en 2012, se utilizó 370 millones de kg de veneno (68% glifosato) para la agricultura(41). En las zonas de fumigación, los cánceres alcanzan el 30% de la población, contra el 18% en las otras zonas(42). Se contaminan las aguas, tanto las capas subterráneas, como los ríos y los mares (como ejemplo el fenómeno de los mares muertos en las embocaduras de los grandes ríos del mundo). Con el cambio progresivo en la alimentación, la producción de carne aumenta. Las reses, que hacia 2001 eran más de 1530 millones en el mundo, producen más metano y CO2 que toda la población humana(43).

El acaparamiento de las tierras se realiza en gran escala en África, con reales peligros para la soberanía alimentaria. Se trata de corporaciones multinacionales o de Estados, en búsqueda de grandes extensiones de territorio para concesiones de extracción petrolera o minera, para producir alimentos humanos y animales y sobre todo para agro-combustibles. Mozambique es un ejemplo particular, con dos contratos de mega dimensión. El primero fue el acuerdo firmado en Brasilia en 2010, con la Comunidad Europea y el Gobierno de Brasil para el desarrollo de 4,8 millones de hectáreas de caña de azúcar, con capitales europeos y tecnología brasileña para abastecer a Europa en etanol. En segundo es el proyecto ProSavana, donde el Gobierno brasileño, el sector privado de Brasil y empresas japoneses tienen el proyecto de utilizar 14 millones de hectáreas en lo que se llama el Nacala Corredor, para producir soya, maíz y cañas. Empresas del agro-negocio brasileño serían las encargadas de la producción; y una multinacional japonesa, de la exportación(44). GV Agro, filial de la Fundación Getulio Vargas, coordina los inversionistas brasileños, bajo la dirección de Roberto Rodríguez, antiguo ministro de Agricultura. Charles Hefner de GV Agro afirma que se trata de una “zona abandonada”, sin agricultura, pero el movimiento campesino mozambiqueño UNAC, afiliado a la Vía Campesina, contesta que es una zona de cultivos en alternancia y que este proyecto afectará a millones de campesinos.

-Los efectos ecológicos y sociales

Solamente podemos citar algunos de estos efectos. El calentamiento del planeta es probablemente el más inquietante. J. Hansen de la NASA escribe que los casos de calor extremo en el verano se han multiplicado por 13 desde los años 1980(45). Las varias conferencias de la ONU hacen pronósticos que van desde 2 grados centígrados de aumento para el fin del siglo XXI, hasta 4 y más. Eso significa sequías y falta de agua en varias partes del planeta (Sahel, Asia central) impidiendo la posibilidad de la vida. Centenares de millones de migrantes climáticos se prevén hacia la mitad del siglo, y decenas de especies vivas desaparecerán.

La falta de agua resulta también de otras causas. Así, el fracking, en los Estados Unidos, exige la utilización para las inyecciones a alta presión, entre 8 y 30 millones de litros de agua por pozo, y solamente un solo yacimiento en Pensilvania tiene 200,000 pozos(46).

La contaminación, como lo hemos visto a propósito de la agricultura, tiene también efectos importantes en las ciudades. El 12 de enero de 2013, Pekín ha conocido el peor caso de polución de su historia, según la Señora Zhou Rong, jefa de la oficina del Clima y de la Energía de Asia Oriental de Greenpeace(47). La visibilidad era de menos de 100 metros. El hospital para niños recibió los días siguientes más de 7.000 pacientes por día a causa de esta contaminación(48).

El GIEC, Grupo de los expertos internacionales que asesora la Organización de las Naciones Unidas sobre estas cuestiones, se muestra cada vez más insistente para que decisiones se tomen a nivel internacional, indicando que el tiempo urge. La situación es más grave de lo que se piensa, ya que, según Jean Pascal van Ypersele, vice-presidente del GIEC, los informes del grupo son el resultado de un compromiso entre los expertos, lo que se traduce en posiciones conservadoras.

-El desafío ético

Frente a estas situaciones existe un desafío ético para el conjunto de la Humanidad. La responsabilidad es evidentemente diversa, pero es universal. La inspiración de José Martí en este sentido pude ser importante, él que puso la ética en el centro de su pensamiento filosófico y de su acción política. No solamente soluciones deben ser encontradas, sino que son urgentes. Los protagonistas del sistema capitalista están preparados para condenar los actores incapaces o corruptos a condición de salvar la lógica del sistema (es decir sus intereses). Por eso hablan de “economía verde” y también del sacrificio de algunos sectores de la población para salvar la mayoría. Otros hablan de regulaciones del sistema porque el mercado no es capaz de auto-regularse (neo-keynesianos). Pensamos que la crisis sistémica exige un nuevo paradigma y que eso es un imperativo ético.

4. La reconstrucción del equilibrio del metabolismo entre la naturaleza y los seres humanos por un cambio de paradigma y las transiciones

El problema de la ruptura del metabolismo socio-ambiental es el resultado de una lógica más amplia que abarca el modo de acumulación y el predominio del valor de cambio, la organización colectiva al servicio de la reproducción del capital y la visión del mundo orientada por un progreso lineal en un planeta inagotable al servicio de una minoría. La reconstrucción del metabolismo es solamente una parte de la solución. Es necesario desarrollar un enfoque holístico teniendo en cuenta la necesidad de proponer un paradigma nuevo de conjunto.

4.1. Un equilibrio renovado como parte del nuevo paradigma

Es el paso que hace Carlos Marx, cuando él afirma que la única manera de restablecer el equilibrio es la construcción del socialismo. Se trata de contradecir la lógica de acumulación del capitalismo y de realizar una construcción social alternativa, permitiendo “hacer la paz con el planeta”, como dice John Saxe Fernández(49). Jean Luc Cachon añade un comentario: “Es por este lado que el comunismo es reconciliación, teleología del retorno a la unidad; él será, según las palabras de Marx: “el naturalismo cumplido del hombre”(50), “verdadera solución del antagonismo entre el hombre y la naturaleza, entre el hombre y el hombre”(51).

Con la experiencia del socialismo del siglo XX, debemos preguntarnos de qué socialismo se trata. Evidentemente, todas las realizaciones concretas de este último fueron pasos en una transición, sin embargo, la mayoría de ellos no fueron ejemplos de nuevas relaciones de las sociedades humanas con la naturaleza externa ni de la generalización de la democracia. Es por eso que la reflexión tiene que progresar y las experiencias que avanzar. Por una parte está la propuesta de una definición del contenido del socialismo como proyecto, es decir de una meta: el Bien común de la Humanidad o las condiciones de la producción, reproducción y mejoramiento de la vida, como contenido del socialismo y por otra parte, la concretización de esta meta en los cuatro ejes de la vida colectiva de la humanidad en el planeta, ya citados previamente y que definen las etapas de la transición socialista.

Todo esto puede parecer una utopía en el sentido de una ilusión(52), pero no lo es. Miles de iniciativas, de luchas y de organizaciones existen en el mundo entero actuando en un sector u en otro de los cuatro ejes. Lo que se necesita es una coherencia teórica y una convergencia de las luchas frente a una resistencia siempre más violenta del sistema. Eso es el desafío fundamental para el futuro.

4.2. Las transiciones

En los límites de este trabajo, no podemos entrar en detalles e indicaremos solamente las grandes líneas de una reflexión ya en curso. Se habla de transición cuando un sistema no tiene más las capacidades necesarias de su reproducción (varios elementos empiezan a faltar) pero un nuevo sistema socio-ambiental tampoco se ha establecido para reemplazar el precedente(53). Se trata de un proceso dialéctico realizado vía luchas sociales. Sin embargo, existe una exigencia fundamental, que la meta de las luchas y las realizaciones políticas sean pasos reales hacia el nuevo paradigma y no solamente adaptaciones del sistema a nuevas demandas de tipo ecológico o a resistencias sociales. En este caso no se trata de transición. Es el trabajo empírico que permitirá descubrir el sentido de los fines y de las medidas concretas.

Terminamos con una triple conclusión. La primera es la necesidad de una convergencia concreta de luchas. La labor realizada por los Foros Sociales Mundiales, para crear una consciencia social nueva a nivel mundial, ha sido un gran paso permitiendo también la constitución de numerosas redes de movimientos e iniciativas sociales. Tiene que continuar, porque muchos pueblos deben todavía entrar en este proceso. Sin embargo, eso no basta. El próximo paso es la organización de la convergencia con el fin de constituir una nueva relación de fuerza a la escala mundial. Algunos, como Hugo Chávez y Samir Amín han llamado a crear la Quinta Internacional. Otros, dudando de la pertenencia de esta apelación, prefieren utilizar otro vocabulario. No importa el nombre, lo importante es la realización.

Una segunda conclusión es la importancia de la propuesta de Pablo González Casanova, de una llamada a los científicos del mundo, que esta Conferencia podría apoyar. Eso haría parte de un compromiso moral frente a la urgencia de encontrar soluciones sobre la base de un nuevo paradigma de la vida colectiva de la humanidad en la tierra.

Finalmente, el proyecto de una Declaración universal del Bien Común de la Humanidad, paralela a la Declaración Universal de los Derechos Humanos(54), podría también recibir un soporte. En verdad, no son las declaraciones que cambian el mundo, sino las luchas sociales y políticas, pero un tal documento puede servir de instrumento pedagógico para definir la meta, indicar pistas de concretización para la acción y orientar la construcción de un derecho internacional renovado. Un proyecto, siempre en elaboración, será presentado en ocasión del próximo Foro Social Mundial de Tunes.

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Notas:

(1) Rémy Herrera (2010, 82).
(2) Birgit Daiber y François Houtart, Un paradigma poscapitalista : el Bien Común de la Humanidad, Ruth Casa Editorial, Panama, 2012.
(3) Se puede citar, entre otros: Alfred Schmidt, El concepto de naturaleza en Marx, Siglo XXI, Madrid (1976); Jean-Luc Cachon, Nature, in Bensussan-Labica, Dicionnaire critique du Marxisme, PUF, Paris (1999, 797-801); Jason Moore, Transcending the metabolic rift: a theroy of crisis in the Capitalist world-ecology, The Journal of Peasant Studies, N° 38, 1f (2011,1-46); Gian Carlo Delgado, Bienes comunes, metabolismo socioecológico y Bien común de la Humanidad, en B. Daiber y F. Houtart, Un Paradigma poscapitalista: el Bien Común de la Humanidad, Ruth Casa Editorial, Panama, 2012; Michael Löwy, Ecosocialismo. La alternativa radical a la catástrofe ecológica capitalista, Ed. Harramienta, Buenos Aires, 2010; Miguel Ruiz Acosta, Devastación socio-ambiental y Dependencia en América Latina: perspectivas desde el ecomarxismo (manuscrito), IAEN, Quito (2012).
(4) Ver el discurso del Presidente Fidel Castro Ruz en la Conferencia de las Naciones Unidas en Rio de Janeiro en 1992 y también, Las locuras de nuestra época, en Reflexiones, Consejo de Estado, La Habana, 2010 .
(5) Este hecho está evidentemente también vinculado con el « bloqueo » que impidió la industrialización rápida del país y con el bajo desarrollo del transporte privado, por razones de ahorro económico.
(6) Carlos Marx, citado por A. Schmidt (1976, 72) Nationalökonmie und Philosophie, 249.
(7) Carlos Marx, citado por A. Schmidt (1976, 73) Das Kapital, T.1, 211.
(8) Carlos Marx, citado por M. Ruiz Acosta (2012, 2) El Capital, (1867), Vol.1., México, 1975, Siglo XXI, 53.
(9) Carlos Marx, citado por A. Schmidt (1976, 74) Das Kapital, T.1, 47.
(10) Alfred Schmidt, 1976, 73.
(11) Carlos Marx, citado por M. Ruiz Acosta (2012, 2) El Capital, ibidem, 53.
(12) Carlos Marx, citado por A. Schmidt (1976) 73 Das Kapital, T.1. 223.
(13) Miguel Ruiz Acosta (2012, 3).
(14) Jason Moore, Transcending the metabolic rift: a theory of crisis in the capitalist world-ecology,
Journal of Peasant Studies, N° 38. 1f (2011) 1-46, citado por M. Ruiz Acosta, 2012, 3.
(15) Jean-Luc Cachon (1999,798).
(16) Carlos Marx, Manuscritos 44, 64 (edición francesa), citado por Jean-Luc Cachon (1999,798).
(17) Carlos Marx, citado por M. Ruiz Acosta (2012,3).
(18) Miguel Ruiz Acosta (2012, 4).
(19) John B. Forster (2000, 253) citado por M. Ruiz Acosta, (2012, 6).
(20) Carlos Marx, El Capital, T. 1. (1867, 611-612), citado por M. Ruiz Acosta (2012, 5).
(21) John Saxe Fernández (2012, 36).
(22) Alfred Schmidt (1976, 43).
(23) Gian Carlo Delgado (2012, 76).
(24) Michael Löwy (2012).
(25) Miguel Ruiz Acosta (2012, 11).
(26) Global Risk Report (2012).

(27) John Saxe-Fernández (2012, 54).
(28) Entre el 22 y el 27de enero 2013, se reunieron en Davos, 2.600 personas, incluyendo 40 jefes de Estado y 80 ministros.
(29) Citado por Miguel Ruiz (2012,14).
(30) Si todos los países del mundo tendrían el nivel de consumo de los Estados Unidos, se necesitaría 4 planetas para la regeneración de la naturaleza.
(31) John Saxe-Fernández (2012, 54).
(32) Helmut Haberl (2012 ,22) citado por Miguel Ruiz (2012, 11).
(33) Estado Mundial del Clima, WMO, 12.01.12, presentado en Qatar en enero 2013.
(34) Glenn Scherer, Alternet, http://www.alternet.org, (diciembre 2012).
(35) Citado por el WMO (2012).
(36) El País,
(37) Gilles Lipovetsky (2007) citado por Antonio Elizalde (2012).
(38) Ecoportal, 12.01.12
(39) Helmut Haberl (2012) citado por Miguel Ruiz (2012,11).
(40) Ecoportal, 12.01.12
(41) ECO/CORDOBA-Prensa Red, 15.01.12
(42) Médicos de Pueblos fumigados, principio de 2012.
(43) Antonio Elizalde (2012).
(44) GRAIN, 29.11.12, citando Brasil do Fato, 29.11.12.
(45) Procedings of the National Academy of Sciences, USA.
(46) Alejandro Nadal, la Jornada, 12.01.12.
(47) El Comercio (Quito), 14.01.13.
(48) South China Morning Post, 13.01.13.
(49) John Saxe-Fernández (2012, 37).
(50) Carlos Marx, Manuscritos de 1844, 95, 543, citado por Jean Luc Cachon (1976, 799).
(51) Ibidem.
(52) Birgit Deiber y François Houtart (2012, 15-67) y François Houtart (2012).
(53) Ibidem (2012, 61).
(54) François Houtart (2013).

Productos químicos causan al menos 4.9 millones de muertes al año. De ADITAL


(Tomado de ADITAL, Noticias de América Latina y Caribe.   http://www.adital.com.br/  )

25.02.13 – Mundo

Productos químicos causan al menos 4,9 millones de muertes al año
 
RENACE
Red Nacional de Acción Ecologista http://www.renace.net
Adital

22 de febrero 2013


ilustracción: ebmg18f.blogspot.com.br/

Los seres humanos están expuestos a más de 143 mil químicos peligrosos, advierten la OMS y el PNUMA

Químicos sintéticos utilizados en la fabricación de cosméticos, pesticidas, equipos electrónicos y productos de uso cotidiano en el hogar pueden provocar trastornos y enfermedades del sistema endocrino, advierte un reciente informe presentado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra. La Agencia de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la OMS calculan que los productos químicos provocan al menos 4,9 millones de muertes cada año.

Se estima que en el mundo se utilizan 143 mil productos químicos, pero éstos son solo unos pocos de los que realmente existen, revela el informe “Visión Global sobre los Productos Químicos”, presentado el año pasado por la directora de la división tecnología, industria y economía del PNUMA Sylvie Lemmet.

Cada año ingresan al mercado entre 200 y 300 nuevos productos químicos de gran impacto ambiental, y pese a estar regulados por los Convenios de Basilea, Rótterdam y Estocolmo esos contaminantes se encuentran en el aire, el agua y los alimentos en concentraciones altamente peligrosas para la salud humana y el medioambiente.

El estudio del PNUMA señala que el uso irracional de químicos sintéticos se ha convertido ya en un problema de salud pública en los países del primer mundo, y se advierte un agravamiento de los riesgos en las naciones en desarrollo debido a que la producción, uso y disposición final de esos químicos se ha trasladado a esas regiones, donde las salvaguardas y regulaciones a menudo son más débiles.

Las emisiones de mercurio se duplicaron desde 2005, principalmente en países pobres, y la contaminación con mercurio pone en serio riesgo la salud de 15 millones de humanos, de los cuales tres millones son mujeres y niños, alerta el informe Mercurio: es tiempo de actuar, presentado en la quinta reunión del Comité Negociador Internacional sobre Mercurio (INC5) en Ginebra en enero de este año.(1)

La intoxicación con mercurio daña los sistemas nervioso y neurológico, los riñones, pulmones y piel, mientras que diversos tipos de cáncer y el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad han sido asociados con la exposición a ciertos químicos sintéticos.(2)

Según el PNUMA los productos químicos cada vez más presentes en la vida diaria causan 4,9 millones de muertes cada año en el mundo y podrían ser responsables del 9% de los fallecimientos por cáncer de pulmón. No obstante, “los 4,9 millones de decesos no son más que la punta del iceberg”, aseguró la directora del departamento de salud pública y medio ambiente de la OMS María Neira Neira.

Aunque la evidencia científica resulta aún insuficiente para establecer un vínculo entre ciertos componentes químicos y afecciones a la salud humana, sí se ha demostrado que la exposición a varios químicos al mismo tiempo puede provocar desórdenes en el sistema endocrino, sugiere la reciente investigación de la OMS.(3)

La directora del departamento de salud pública de la OMS explicó que el mensaje principal del estudio es que el incremento de los desórdenes y enfermedades endocrinas no puede explicarse solo por factores genéticos, y es razonable considerar que una combinación de factores como la nutrición, el envejecimiento y la exposición de las personas a químicos alteran el funcionamiento del sistema endocrino.

La contaminación química y ambiental ya es un problema global

La OMS calcula que al menos una de cada cuatro muertes prematuras en el mundo se debe a causas medio ambientales. El aumento de la temperatura del Planeta está elevando espectacularmente la prevalencia y las muertes por asma en los países industrializados desde hace 20 años. Las alergias son tal vez las enfermedades más comunes de la actualidad, y también se han agravado por la contaminación química y ambiental.(4)

La polución se ha convertido en una seria amenaza para las personas en todo el mundo. Contaminantes primarios expulsados por los motores como el dióxido de azufre, monóxido de carbono, solventes y plomo, suspendidos en el aire, reaccionan con otros compuestos y forman elementos de igual o mayor toxicidad, explica el Instituto de Efectos en la Salud (HEI) de Estados Unidos. Esas mini partículas “pueden penetrar en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo, elevar las probabilidades de formación de coágulos, y acelerar el riesgo de sufrir la enfermedad coronaria”, expone la OMS.

La contaminación provocada por el tráfico vehicular puede reducir la función pulmonar y ocasionar enfermedades respiratorias y cardiovasculares; agravar cuadros de asma, infecciones respiratorias agudas e irritación de la tráquea, y aumentar las posibilidades de sufrir infartos cardíacos, sobre todo en las seis horas posteriores a la exposición, según un estudio de la Fundación Británica del Corazón publicado en la British Medical Journal.

La Agencia Europea de Medioambiente (EEA en inglés) confirmó que el 21% de la población urbana está expuesta a partículas en suspensión en concentraciones superiores al límite diario establecido por la Unión Europea (UE). Tal contaminación está reduciendo la esperanza de vida en casi ocho meses y en alrededor de dos años en algunas regiones industriales de Europa del este.(5)

El número de muertes prematuras atribuidas a la contaminación atmosférica en las ciudades ascendió de 1,15 millones en 2004 a 1,34 millones en 2008, detalla un informe conjunto del PNUMA y la Organización Meteorológica Mundial (OMM). Según el reporte 2011 de la OMS sobre los niveles de la calidad del aire en 1.100 urbes de 91 países, al menos dos millones de personas fallecen cada año por enfermedades relacionadas con la contaminación del aire.

El aire contaminado ocasionaría anualmente en América hasta 70 mil muertes por enfermedades cardiopulmonares y cerca de 13 mil fallecimientos por cáncer pulmonar. Cada año mueren en España entre 16 mil y 20 mil personas de forma prematura a causa de la polución, según un reporte de 2005 del Ministerio de Medio Ambiente y de la Comisión Europea (CE).

Notas:

(1) El primer informe nivel global de contaminación por mercurio estima que se han filtrado 260 toneladas de mercurio a las fuentes de agua, emanaciones que provienen en un 35% de las explotaciones mineras de oro y 24% de la quema de carbón. En el último siglo se duplicó la cantidad de mercurio presente en los 100 metros superiores de los mares, lo cual resulta preocupante porque el tóxico pasa a los peces que después son ingeridos por la población. Esto afecta principalmente a las embarazadas y niños, que absorben los químicos desde el vientre materno, indicó el director ejecutivo del PNUMA Achim Steiner.
(2) Esta semana se conoció que una empresa china radicada en Pudong empleó químicos cancerígenos en la confección de uniformes para escolares, y las autoridades tuvieron que prohibir su uso en más de 20 escuelas de Shanghai. El diario China Daily detalló que miles de niños fueron advertidos de no usar esos atuendos tras comprobarse que contienen tóxicos peligrosos. Investigaciones previas confirmaron también la utilización de colorantes prohibidos que pueden causar alergias.
(3) El sistema endocrino, integrado por las glándulas suprarrenales, el hipotálamo, los islotes de Langerhans en el páncreas, los ovarios, las glándulas paratiroides, la hipófisis, la glándula pineal, los testículos y la tiroides, funciona exclusivamente por medio de señales químicas. Para evaluar el impacto de químicos en el sistema endocrino, la OMS exige a las industrias que informen con transparencia qué tipo de sustancias utilizan.
(4) Uno de los contaminantes del aire más comunes es el ozono, que es tóxico para los pulmones, apunta Aaron Bernstein, pediatra y profesor de la Universidad de Harvard. (El País, 14 de diciembre de 2010). Según un informe de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, al menos el 15% de los españoles es alérgico y las afecciones más frecuentes son la rinitis y la conjuntivitis. (Sexto informe anual de calidad del aire de Ecologistas en Acción).
(5) Calcula la EEA que el 30% de los habitantes estuvo expuesto a partículas más finas, suficientemente diminutas como pasar de los pulmones al sistema circulatorio, en un rango superior al límite anual establecido por la UE. También expresó su preocupación por las altas concentraciones de ozono troposférico principalmente en países del Mediterráneo. Este tipo de ozono es resultado de reacciones fotoquímicas entre óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles. El 1 de junio de 2007 la UE implantó un Registro, evaluación, autorización y restricción de sustancias y preparados químicos (REACH) con el objetivo de proteger la salud y el medio ambiente. El comisario europeo de Industria Janez Potocnik aseguró que la normativa es la más completa en materia de sustancias químicas a escala mundial.

[Fuente: Redacción Bolpress].