Papa Francisco. Mensaje Urbi et Orbi, 2013


Papa Francisco. Mensaje Urbi et Orbi, 2013.

Vamos pues a tener una paciencia esperanzada: Carta a los medios de comunicación sobre el nuevo papa. José Ignacio González Faus


(Tomado de ADITAL. http://www.adital.com.br/ )

30.03.13 – Mundo
Vamos pues a tener una paciencia esperanzada: Carta a los medios de comunicación sobre el nuevo papa

José Ignacio González Faus

Adital

Tengo mis quejas contra los medios de comunicación: me han traicionado algunas veces, creo que también ellos son servidores del Capital y que, por tanto, el buen titular o la defensa de la propia ideología pasarán por delante de la verdad; lo que engresca les gustará más que lo que construye; y muchas veces compiten indignamente porque parece que más importante que comunicar una verdad es ser el primero en hacerlo, o darla en exclusiva.

PERO: creo que los medios tienen sus derechos que debo respetar, conozco mucha gente honrada y encantadora que trabaja en ellos y que son también conscientes de lo que digo. Y además, aunque no pretendo compararme con Casillas, suelo decirme que al que no le marcan goles o no se lesiona, es señal de que no juega. Y el juego de construir la historia (el “poema de Dios” que dice la carta a los Efesios) me uno de los más dignos, más apasionantes y más cristianos.

Dicho esto pido perdón porque estos días he procurado rehuir el aluvión mediático. Simplemente necesitaba tiempo para interiorizar, situarme y aclararme yo mismo. Ahora, si alguien quiere saber algo de mi opinión, lo encontrará en estas páginas que van dirigidas a todos sin exclusivas ni derechos de propiedad privada. Y aquel a quien no le interese (que sería lo más lógico) ya puede pasar a otra cosa.

Cuenta uno de los primeros biógrafos de Ignacio de Loyola que cuando, en una sobremesa, se enteró del nombramiento como papa de Pablo IV, se le demudó la cara y se puso pálido (Ignacio y Caraffa habían tenido antes más de dos pequeños encontronazos; y Pablo IV hizo muy difícil la vida a la naciente Compañía de Jesús). Discretamente Ignacio salió de la sala; y al cabo de un cuarto de hora regresó sonriente y con el rostro pacificado. Se supone que había ido a rezar.

Cuento la anécdota tanto para los que ayer se quedaron pálidos como para los que irradiaban alegría: que los hay de las dos clases por lo que ahora diré. Y aprovecho para decir a ambos grupos que ni hay que desengañarse del Espíritu Santo ni hay que buscar en él unas seguridades que son mucho más supersticiosas que creyentes. Dios sólo interviene en la historia respetando nuestra libertad y contando con nuestra respuesta libre. Y esa respuesta sabemos de sobra por dónde ha de ir: por el respeto mutuo dialogante, por el amor fraterno y por negar la primacía al propio interés. Sin el empeño en ir por ahí, no habrá Espíritu que sople (o soplará un espíritu no precisamente santo).

Casi no conozco personalmente a Bergoglio. He oído infinidad de cosas sobre él, positivas y negativas. He esperado a ver qué saben los medios de él, y he visto que prácticamente todo lo que yo pudiera decir ya es conocido. Lo cual me confirma que es muy sabia la frase de Jesús que tanto molesta a muchos eclesiásticos: lo que oís en los oídos predicadlo sobre los tejados” porque, a la larga, “no hay nada tan encubierto que no acabe conociéndose” (Mt, 10,27.26).

Por eso resumiré, un poco simplificadamente, diciendo que los temores vienen de su época de jesuita y las esperanzas de su época de arzobispo. Sus relaciones con el antiguo general Kolvenbach fueron muy tirantes, dividió la provincia argentina en dos bandos aún no del todo reconciliados: dicen que es un hombre con una increíble capacidad de seducción, pero con una pasión de poder que le vuelve terriblemente duro con los que no van por su línea.

El jesuita húngaro-argentino Franz Jalic ha escrito cosas que, precisamente por el enorme respeto con que están escritas sin citar nunca su nombre (habla sólo de ”una persona”) y por el inmenso sufrimiento que comportaron, no pueden ser pasadas por alto. También porque, según me contaron, la única vez que volvieron a verse los dos después de todo aquello, muchos años después y en Alemania, se fundieron en un largo abrazo donde no faltaron lágrimas.

Yo no puedo garantizar como testigo ocular la verdad de todas esas críticas y otras parecidas; pero creo que si el papa Francisco toma en serio lo que tan bien dijo ayer: “antes de bendeciros os pido que me bendigáis vosotros a mí”, aceptará también que “antes de hablaros yo quiero escucharos a vosotros”: porque saber lo que se piensa de uno, puede ser un dato muy útil a la hora de actuar, en vez de pensar que la verdad sobre mí es sólo aquello que yo pienso de mí.

Y así pasamos a lo positivo: han corrido por ahí todos esos datos del arzobispo que viajaba siempre en metro o en autobús, que cuando tenía un cura enfermo iba él a visitarle, le preparaba a veces la comida o le suplía en trabajos parroquiales, que tronó contra la injusticia y la miseria del mundo. Y es cierta la anécdota de que, la misma noche en que fue nombrado arzobispo de Buenos Aires, sonó el teléfono (supongo que de alguien que querría felicitarle) y al descolgar dijo más o menos: “perdone que ahora me estoy haciendo la cena, si fuera tan amable de llamar media hora más tarde”.

Y las positividades continúan en su presentación de ayer: ya he evocado lo de “antes de bendeciros habéis de bendecirme vosotros a mí” que, lógicamente, debe ser extendido más allá de la plegaria. Pequeño detalle, pero indicio de sensibilidad, fue el dirigirse al pueblo como hermanos “y hermanas”, cuando la congregación de liturgia todavía pretende que digamos que Jesús entregó su vida sólo por todos “los hombres”, sin enterarse de cómo ha cambiado el significado de esta palabra. Significativo teológicamente el designarse por dos veces sólo como “obispo de Roma”… Y añadamos el potencial simbólico del nombre: porque Francesco no fue sólo el que, en los albores del capitalismo naciente, se quitó la ropa ante su padre negociante y el arzobispo, para “seguir desnudo al Jesús desnudo”. Fue también el que, en la era en que la Iglesia hacía cruzadas “contra los moros”, se embarcó alocadamente como pudo para ir a dialogar con el sultán. Y fue finalmente el que, ante la visión de una ermita casi en ruinas, siente la llamada de Dios que le dice “repara mi Iglesia que se cae”. Si el nombre de Francisco incluye las tres cosas, no puede estar mejor elegido.

Vamos pues a tener una paciencia esperanzada: dejando para otros momentos nuestra necesidad de aplaudir y aclamar (porque las multitudes, ya se sabe, son idólatras por naturaleza y así se falsifica la comunidad), y dejando para otros momentos nuestras desesperanzas.

Vamos también a ver si, aprovechando estos episodios, los católicos abandonamos la papolatría (o el papa-natismo): Jesús escogió a un Pedro, intuitivo y con innegable madera de líder según parece, pero cargado de defectos que los evangelios nunca ocultaron. Y le mantuvo aunque Jesús tenía más derecho que nosotros a decepcionarse. Porque si la Iglesia necesita (como yo creo) un ministerio de unidad, es precisamente porque todos somos solidariamente responsables de ella y en ella. De lo contrario, si no hubiera más que un responsable, no haría falta ningún ministerio de unidad.

No sé decir más, y perdonen aquellos a quienes he dado carpetazo. Uno también necesita su tiempo.

Bergoglio: Derecho a la conversión. José Luis Caravias


(Tomado de ADITAL.Noticias de América Latina y Caribe. http://www.adital.com.br/ )

28.03.13 – Mundo
Bergoglio: Derecho a la conversión
José Luis Caravias

E’a. Periódico de interpretación y análisis
Adital

marzo 22, 2013

Una muestra de cambio. Hace unos diez meses en la Facultad de Teología de Buenos Aires reivindicó la memoria del sacerdote Rafael Tello, uno de los iniciadores de la Teología de la Liberación, que fue condenado y apartado por la Jerarquía de entonces.

Estoy impresionado por la tozudez con que se insiste en refregar supuestas deficiencias ya lejanas del recién nombrado Papa Francisco. Jorge Bergoglio, como todo ser humano, tiene una historia personal, llena de aciertos, problemas, errores y dubitaciones.

Tiene su carácter, su temperamento y la carga de su pasado. Pero como todos los mortales tiene el derecho de poder corregir rumbos y curar las heridas de sus batallas.

Me encontré con él, repetidas veces, durante 1975. Fue mi superior provincial. Me escuchó y atendió siempre con cariño. Pero yo era un problema para él.

En mayo del 72, en Asunción del Paraguay, fui secuestrado por un comando policial y tirado sin papeles en la frontera argentina. La dictadura de Stroessner no escatimó calumnias con las que ensuciar mi compromiso con las Ligas Agrarias Cristianas, de las que era su asesor nacional.

Me quedé dos años al fondo del Chaco argentino, donde logré formar un sindicato de hacheros, cruelmente explotados por los obrajeros de la zona, que extraían madera de quebracho para la industria del tanino. El sindicato fue aprobado y funcionó, pero los obrajeros no me lo perdonaron… Las trampas mortales que nos tendieron fueron tan graves, que tuve que decidir marcharme a Buenos Aires. Allá empecé a incursionar en las Villas Miseria atendiendo a los paraguayos.

En medio de tremendas tensiones, a los pocos meses Bergoglio me comunicó que había conocido que la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) había decretado mi muerte, junto con otros, y que lo mejor sería que me fuera una temporada a España.

En esos días, en una visita de despedida a Resistencia, capital del Chaco, fui arrestado y pasé una noche terrorífica en un calabozo inmundo. Es terrible el golpe del cerrojo del calabozo y la incertidumbre de que no sabes si vas a amanecer… A media noche me hicieron un simulacro de fusilamiento.

Dos amigos sacerdotes habían sido asesinados en los meses anteriores: Mujica en las villas, y Mauricio Silva, sacerdote barrendero, con quien había compartido hermosas charlas y eucaristías. Una vez más sentía el cuchillo de las dictaduras en mi garganta. Pensé que ya estaba bien de hacerme el valiente, y decidí aceptar la invitación de Bergoglio de salir de aquella tan convulsionada Argentina. Más tarde me contaron cómo la policía hizo “operaciones rastrillo” borrando mis huellas en el Chaco. Pero lo que más me dolió fue que apresaron a amigos con muy crueles torturas buscando información sobre mí.

¿Qué pensaba Bergoglio de todo esto? Me animó a huir. Creo que se sintió aliviado cuando me marché. Seguramente no estaba del todo de acuerdo con mi accionar organizativo entre el pueblo. Quizás tantos informes policiales le hicieron dudar, pero conmigo fue noble y me ayudó a escapar de una muerte cierta. Y por ello le estaré siempre agradecido.

Algunos le acusan de que no fue suficientemente valiente en denunciar aquellas situaciones. Esto me desasosiega. Había que haber vivido aquellas terribles tensiones para poder hoy recriminar… Torturaban y mataban a la menor denuncia en contra.

Posiblemente Jorge Bergoglio, ser humano, cometió errores. A veces fue desacertado. Se dejó llevar por miedos y prejuicios. Pero eso lo hicimos todos. Los gases venenosos de las dictaduras nos enloquecieron a todos. No nos hinchen por haber respirado esos gases. Ahí vivíamos, y respirábamos como podíamos…

Lo importante es cómo curamos nuestros pulmones de aquellas heridas. Ciertamente para Jorge Bergoglio, como para muchos de nosotros, ha supuesto mucho esfuerzo de sanación. No es fácil olvidar y perdonar aquellos horrores. Pero para él, para mí, y para tantos otros, como Francisco Jalics por ejemplo, la fe en Jesús ha sido definitiva. Los que sufrimos aquello, y hoy día respiramos tranquilos, reconocemos que la fuerza del Resucitado nos ha hecho renacer con nuevos bríos.

Todos cambiamos con el tiempo. Maduramos. Jorge también. Sus actitudes no son las mismas de hace casi cuarenta años. Lo demuestran sus últimos años en Buenos Aires. Está más cerca del pueblo, tiene ideas más claras y denuncias más contundentes. Y sobre sus hombros ha caído ahora una carga mucho más pesada. ¿Por qué empeñarse en refregarle sus posibles errores del pasado? ¿No sería mucho más sensato apoyarlo en su austeridad y su servicio a los pobres?

La extrema derecha ya empieza a denunciarlo como traidor, antipapa… Y quizás el alto capitalismo mundial esté orquestando las calumnias para desprestigiarlo, pues un Papa austero comprometido por los pobres es para ellos peligroso…

Algunos lamentan que el Papa no sea un gran revolucionario. Eso no es posible. Pero si consigue, como ha afirmado, que la Iglesia sea pobre al servicio de los pobres habrá dado pasos históricos significativos.

Una muestra de cambio. Hace unos diez meses en la Facultad de Teología de Buenos Aires reivindicó la memoria del sacerdote Rafael Tello, uno de los iniciadores de la Teología de la Liberación, que fue condenado y apartado por la Jerarquía de entonces. Dijo Bergoglio: “La historia tiene sus ironías… Vengo a presentar un libro sobre el pensamiento de un hombre que fue separado de esta Facultad. Cosas de la historia. Esas reparaciones que Dios hace: que la jerarquía que en su momento creyó conveniente separarlo, hoy diga que su pensamiento es válido. Más aun, fue fundamento del trabajo evangelizador en Argentina. Quiero dar gracias a Dios por eso.” Vale la pena escuchar completo su discurso, de casi una hora.

Apoyémoslo. Animémoslo. Él ha pedido la bendición del pueblo. Ayudémoslo a ser consecuente con su fe en Cristo, impulsado por San Ignacio e iluminado por San Francisco.

[Fuente: E’a].

No es, nunca fue sumo pontífice de la Iglesia universal. Celso Alcaina


(Un enfoque histórico. Tomado de ATRIO. http://www.atrio.org Con comentarios )

No es, nunca fue sumo pontífice de la Iglesia universal
Celso Alcaina, 27-Marzo-2013

Año 1414. Constanza. Sur de Alemania. Segismundo, Rey de Hungría y emperador germánico (autoproclamado rey de Roma), se impacienta. Él había convocado el Concilio. Intenta zanjar el cisma. Los tres vigentes papas han prometido su asistencia. Estan dispuestos a renunciar en aras de la unicidad del Papado. Juan XXIII insistió, sin éxito, en llevar el evento a Italia. Allí podría controlarlo. Se plegó a la voluntad imperial. Viaja, con su séquito, a Constanza, ciudad bajo el efectivo dominio de Segismundo, árbitro de la situación.

Ya está presente Juan XXIII. Pasan los días y no llegan los otros dos papas con sus respectivos cardenales y obispos. El Concilio se inicia. Lo preside el mismo Juan XXIII quien da por hecho que será confirmado único papa legítimo.

El Concilio de Pisa (1409) había propiciado que de dos papas se pasara a tres. Ni Gregorio XII (Angelo Correr, de Roma) ni Benedicto XIII (Pedro Luna, de Avignon) aceptaron sus respectivas deposiciones. Pisa eligió a Alejandro V (Pietro de Candia). A su muerte en 1410, le sucedió Juan XXIII ((Baltassare Cossa), un ducho y docto cardenal romano. No era clérigo. En pocos días recibiría el presbiterado para, inmediatamente, ser coronado papa.

Por entonces, era normal que el emperador convocase concilios cristianos. El primero, el de Nicea, había sido convocado por Constantino el Grande. Sucesivos emperadores habían convocado sucesivos concilios.

En su primera sesión, el Concilio de Constanza declaró la primacía de su autoridad sobre la papal. Doctrina conciliarista. Luego, en contra de su expectativa, Juan XXIII fue depuesto. Irritado, huyó. Fue capturado y obligado de renunciar. Prestó obediencia al papa designado por el Concilio.

Aunque tarde, se hizo presente Gregorio XII con sus cardenales. Un alivio para Segismundo y para los miembros del Concilio. No obstante ser contrario a la doctrina conciliarista, Gregorio renunció.

En contra de sus iniciales promesas, Benedicto XIII no acudió a Constanza. Ni él ni sus 22 cardenales. Eso sí, abandonó Avignon y se refugió en Peñíscola con su Curia. Segismundo presionó al rey de Aragón quien logró que 17 cardenales del papa Luna se unieran a la asamblea. El Concilio depuso y condenó a Benedicto XIII. Éste no se dio por aludido. Con la protección de los reyes de Aragón, actuó en España como legítimo papa hasta su muerte en 1424. Martín V (Oddone Colonna) resultó elegido papa en Constanza. Su pontificado, en Roma, va del 1417 al 1431

Los anteriores jalones históricos enmarcan el Papado de Roma en el siglo XV. Su influencia social y geográfica está limitada a la Europa occidental. Es precisamente la porción socio-político-religiosa que había correspondido al Patriarcado de Occidente. Constantino y Licinio, con su Edicto de Milán (a. 313), dieron libertad y bienes a los cristianos. Más tarde, Teodosio el Grande, con su Edicto de Tesalónica (a.389), institucionalizaría el Cristianismo declarándolo religión del Estado. Los obispos y líderes cristianos acordaron repartirse el mundo, su mundo, por patriarcados. El Concilio de Constantinopla, a. 381, estableció cuatro: Occidente (Roma), Constantinopla, Alejandría y Antioquía. Años después (Concilio de Calcedonia, a. 451), se agregó el patriarcado de Jerusalén. Esta “Pentarquía” se respetó durante el resto del primer milenio. Cada uno de los cinco patriarcados era autónomo. El Patriarcado de Occidente ostentaría el primado de honor por residir en la sede del Imperio. “Primus inter pares”. También, por haber heredado prerrogativas imperiales. No era por estar ligado a la predicación o/y muerte de Pedro. Por lo demás, no era la única comunidad cristiana de origen petrino. Le seguía en honor el Patriarcado de Constantinopla, por ser la Nueva Roma. Constantino ya había trasladado la sede imperial a Bizancio. Su origen se atribuye al apóstol Andrés. La sede de Antioquía tenía origen en Pedro y Pablo, igual que Roma. La de Alejandría, en el evangelista Marcos. La de Jerusalén, en Santiago, hermano de Jesús.

El Cisma de Oriente tuvo una evolución larvada y larga. De las disputas teológicas medievales (“filioque” y otras) se pasó a continuos conflictos jurisdiccionales. Constantinopla se había hecho más y más importante. Como consecuencia de la expansión musulmana, los patriarcados de Antioquía, Alejandría y Jerusalén desaparecieron o fueron engullidos por la antigua Bizancio. Constantinopla pretendió estar por encima de Roma. El patriarca Focio (a. 858) se declaró patriarca “ecuménico”, universal. Una definición prematuramente paralela a la del Concilio Vaticano I con respecto al patriarca de Occidente. Roma, vinculada a los reyes francos y germánicos, rechazó dicha universal jurisdicción de la sede oriental. Intentado y roto el diálogo político-religioso entre el romano León IX y el constantinopolitano Miguel I Cerulario, ambos se excomulgaron recíprocamente con sendas bulas en 1054.

Lo que vino después del 1054 dependió de los avatares históricos. Los Estados Pontificios, con su constitución (s. VIII) y evolución, encumbraron el papa de Roma hasta hacerlo rey de reyes durante siglos. Resultaron estériles los intentos de entendimiento en el II Concilio de Lyón (a.1274) y en el Concilio de Basilea (a.1439). Ambas Iglesias, la Ortodoxa y la Romana, reivindican la exclusividad de la fórmula: “Una, Santa, Católica y Apostólica”. Cada una se considera heredera legítima de la Iglesia primitiva y universal. Cada una atribuye a la otra haber abandonado la Iglesia verdadera. El diálogo ecuménico surgido con el Vaticano II apenas ha tenido éxito. En 1965 ambos patriarcas, Pablo VI y Atenágoras I, cancelaron las mutuas excomuniones del siglo XI. Son notorias las recientes muestras diplomáticas de amistad. Pero eso no atañe al fondo de la cuestión jurisdiccional. Tampoco a dogmas, doctrinas, ritos, canonizaciones, disciplina… Es más, las definiciones dogmáticas de los últimos siglos, particularmente de la Iglesiaa romana, auguran una prolongación del cisma per secula seculorum.

De cuanto llevamos apuntado se puede concluír que aquellos títulos que contienen la idea de universalidad son tan inadecuados para el patriarca de Occidente (papa de Roma) como lo son para el patriarca de Constantinopla. Ni siquiera con matizaciones podrían atribuirse a alguno de los dos patriarcas.

Durante la Edad Media, hasta el siglo XV, las áreas de influencia de uno y otro patriarcado eran similares en amplitud geográfica y demográfica. Por mucho que abusaran del concepto “ecuménico”, ambos patriarcas conocían sus límites. Para Roma, iban desde los Urales y el Adriático hasta Irlanda y Finisterre.

Pero, apenas traspasado el siglo XV, el Occidente se ensancha y con él la jurisdicción del patriarca de Roma. En las carabelas españolas y portuguesas, con los conquistadores y exploradores de todo rango, viajan misioneros de obediencia romana. Frenética y embriagadora es el ansia por nuevas conquistas temporales y espirituales allende el Atlántico. El papa de Roma, a la sazón con autoridad sobre reyes y emperadores de Europa, desempeña un papel decisivo. Se involucra en la “conquista”. Incluso decide a qué corona pertenecerá cada región descubierta.

Fue a raíz de las misiones en el continente americano cuando nació la moderna Curia romana con halo de universalidad. Sixto V (a. 1588) la estructuró copiando de gobiernos europeos de la época. Creó 15 congregaciones o ministerios. Sin duda, tuvo presente la ampliación de su jurisdicción romana que ya oteaba la Tierra del Fuego y California. Con anterioridad, el papa sólo había necesitado media docena de secretarios, entre ellos el “cardinale nepote“, que solía ser sobrino o hijo del papa, su hombre de confianza. Seguían activos los tribunales de la Rota, la Signatura y la Inquisición. De tarde en tarde, el papa consultaba con otros cardenales. Ahora, la normativa jurídica tuvo que ser acomodada a los nuevos pueblos, con una visión casi universal. La casuística surgida de la evangelización del Nuevo Mundo era amplísima. Bautismos, matrimonios, conversiones, ritos, fundaciones religiosas, prelaturas, bulas, gracias, privilegios, dispensas, indulgencias, herejías…Alejandro VI, con sus cuatro bulas, impulsó conjuntamente la conquista y la evangelización. Lo hizo a petición de nuestros Reyes Católicos a los que favoreció indecentemente. La condición era evangelizar a los infieles de las tierras conquistadas, ampliando la Cristiandad hacia el Ocaso. Además, concretó el reparto de las tierras descubiertas. Se arrogó todos esos poderes en cuanto Vicario de Cristo en la tierra. Los otros patriarcados no podían disputarle ese ensanchamiento de su jurisdicción hacia el Oeste.

Está claro que, a partir de Colón, el Patriarcado de Occidente creció en proporciones monstruosas.Y ello incluso después de las escisiones luterana y anglicana. Los indígenas americanos, en buena parte, fueron eliminados. Otros muchos fueron obligados a bautizarse. Año tras año, siglo tras siglo, crecieron los asentamientos de católicos europeos colonizadores. Venían a sumarse a las históricas conversiones masivas por decisión real y a las siempre inconscientes adscripciones, mediante el bautismo infantil, al Catolicismo. Roma dejó de ser igual o semejante al Patriarcado de Constantinopla. Esta desigualdad era y es de cantidad, no de calidad. Es el poder o la jurisdicción del rey que pasa a ser emperador por mor de agregación de tierras conquistadas. En nuestro caso, el patriarca de Occidente lo es de un mucho más amplio Occidente. No de la Iglesia universal. Ni de hecho ni de derecho.

El papa Francisco se presentó como “obispo de Roma”. Evitó llamarse con otros títulos. Con sus expresiones y sus omisiones enmendó a la Curia. Llamó a Benedicto XVI “emérito obispo de Roma”. Lamentaría mucho equivocarme si Francisco siguiera llamándose, igual que sus inmediatos predecesores, de palabra o/y por escrito, “sumo pontífice de la Iglesia Universal”.

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Tema: Historia, Papado
10 comments to No es, nunca fue sumo pontífice de la Iglesia universal

Hypatia
30-Marzo-2013 – 16:18 pm

En Jerusalen, si puede llamarse concilio,… Santiago. Al de Nicea, presidido por Osio obispo de Córdoba y asesor religioso del convocante Constantino, no asistió el obispo de Roma Silvestre. Tampoco asistió el obispo de Roma al de Constantinopla, convocado por Teodosio I y presidido por el Patriarca de Antioquía hasta que el propio concilio nombró a Gregorio Nacianceno obispo de Constantinopla y pasó a presidirlo. Gran artículo el de Celso.
Santiago
30-Marzo-2013 – 2:27 am

Celso, estoy de acuerdo en que actualmente la palabra “pontífice máximo” no es apropiada para designar al Papa….Digamos que es un misnómero cultural heredado del imperio…Pero la Primacía de Pedro no reside en ningún título, ni en la mentalidad de la época, sino del hecho de que Pedro fue el primero de los apóstoles, el que desde el principio presidio la Iglesia primitiva desde el Concilio de Jerusalen, el mismo que recibió el mandato de Cristo por 3 veces de “apacentar” a sus ovejas…y que la Iglesia la entendió perfectamente pues ya en el siglo I el tercer sucesor de Pedro tenía autoridad suficiente para dirimir los problemas que surgían en la recientes comunidades-iglesias, cristianas como se ve claramente en “su primera carta a los Corintios”. Por tanto, la apropiada designación del Papa como “obispo de Roma” nos lleva a la esencia misma del Primado…ya que Pedro vivió y murió en Roma…bajo el reinado de Nerón, siendo sepultado en el mismo sitio donde Constantino (306-307) despues construiría la que es hoy la Basílica de su nombre…Estamos todavía en la pura historia..porque es Pedro el primer obispo de Roma..y a la vez el Primado de la Iglesia de Cristo.
En realidad, no hace falta el título….tanto el oriente como el occidente miraban siempre al obispo de Roma c no solo como el signo de la unidad, y de la fe,…sino de autoridad…ya fueran Padres “occidentales” como Ambrosio, Agustin, Jerónimo y Gregorio el Grande como “orientales” como Juan Crisóstomo, Basilio, Atanasio y Gregorio Nazianceno….Sin contar con los Padres Apostolicos que fueron la base de la transmision de la doctrina del Primado…Por eso, poco importan “los cismas” porque la sucesion del obispo de Roma nunca fue interrumpida, ni destruída, a pesar de las enormes dificultades y turbulencias que surgieron al ministerio petrino a traves de los siglos en la lucha del poder secular y el poder espiritual, especialmente los enormes esfuerzos que hicieron los emperadores y reyes de la historia para acabar con el Papado….Ellos, los reyes, han desaparecido en casi su totalidad..pero el obispo de Roma, sucesor histórico de Pedro, permanece…No ha cedido ante el mal de “dentro” ni el de “fuera”. y la historia, por supuesto, se repite en el siglo XXI…
En cuanto al Gran Cisma de Occidente, admirado Ceslso, quiero recordarte que entre todas esas “galimatías’ papables…hay que recordar que el punto clave es la elección de Urbano VI, (1378-1389) QUE fue perfectamente válida cuando se examina cuidadosamente las “actas del cónclave”. Por eso Gregorio XII (Angelo Correr) de la sucesion de Urbano era el papa legítimo al tiempo de Concilio de Constanza…NO había pues 3 papas sino uno solo…Juan XXIII (Baldassare Cossa) está clasificado como “antipapa” y no era precisamente un candidato a la santidad…Pero por esas cosas de la “vida” fue el antipapa Juan XXIII el que convocó y presidio- al principio- el Concilio de Constanza….Pero Juan XXIII fue destuído por el concilio y Gregorio XII sabiéndose el papa legítimo suplicó convocar el Concilio de nuevo para darle validez “canónica” y a partir de la 14 sesión el Concilio de Constanza queda convocado “oficialmente” por el Papa Gregorio. Tanto Gregorio como su sucesor Martín V rechazaron la teoria conciliarista…pues en el Colegio de los Apostoles, este colegio no puede estar por encima del Primado de Pedro, conferido por el mismo Cristo al primero entre los apostoles.
Ya estamos viendo a Francisco en accion…Sigo pensando que va a gobernar ”en la caridad”, yendo a lo esencial, y prescindiendo de los superfluo, sobreañadido al Papado a traves de los siglos…y mostrando la verdadera “cara” de la Iglesia de Cristo, que tantos han querido ocultar y tergiversar…pero la Iglesia de Cristo permanece en EL un saludo cordial de Santiago Hernandez
Hypatia
28-Marzo-2013 – 11:48 am

Sugiero el asunto del “descubrimiento” de la tumba de Pedro de Betsaida en el Vaticano y la conducta, al respecto, del “pastor angélico” como “guinda” para asentar la primacía del obispo de Roma y consolidar el empadronamiento de Jesús en Roma.
Carmen Pereira
28-Marzo-2013 – 11:17 am

El artículo de Alcaina me sugiere alguna reflexión. El reparto geográfico de poder eclesiástico en la Iglesia constantiniana ya suponía un desmedido encumbramiento del obispo de Roma. Pasó de las catacumbas al palacio quasi imperial. El poder embriaga y el obispo de Roma lo mismo que el de Bizancio optó por más poder, incluso por todo el poder. Lo espiritual quedó en segundo plano durante siglos. La Iglesia como tal (la del siglo I) se fue diluyendo en calidad y creciendo en cantidad. El mismo producto, el mismo jabón, se mezcló en creciente cantidad de agua. En la actualidad, se dice que hay 1.200 millones de católicos. Y suelto una carcajada. Ni siquiera una décima parte se siente católica, ni se comporta como tal. Se contabiliza un 20% los que asisten a los cultos, y una gran parte de ese 20% lo hace por simple costumbre social. Hoy sigue en vigor la trampa del bautismo infantil que en países con alta natalidad como Suramérica supone que cada pareja de nominales católicos produce seis católicos que no se enteran de serlo hasta que alguien se lo dice pasados algunos años. Así cualquiera aumenta la clientela. Se explica, pues, que Suramérica ofrezca el 40% del total de los católicos . Y no hablemos de las conversiones masivas, las de toda una nación estilo Recaredo para España, estilo colonización en la América española, o estilo coactivo en regímenes nacionalcatolicistas. En cuanto al título de Pontífice, sólo se explica por el carácter imperial (no cristiano) del obispo de Roma. Y eso, precisamente, lleva a ambicionar universalidad.Todo un montaje repugnante.
pepe sala
27-Marzo-2013 – 12:10 pm

Me pregunto algo que no tiene respuesta. Es obvio que, si el personaje ya está ” a la derecha del padre”, difícilmente podría haber estado entre los Cardenales con opciones a ser nombrado Papa.

Pero por plantear hipòtesis que no quede. Mi paisano (” Cardenal”) fue homenajeado con el nombre de una importante calle de Santander. El homenaje se realizó en lo que llaman ” democracia”. No tengo dudas de que el tal Cardenal, paisano mío, hubieran tenido muchas opciones en el Cónclave. Tenía, efectivamente ( lo mismo que Juan XXIII) muy buenas relaciones para ascender en su sacrosanta carrera.

Me recuerdo de él por la similitud que tiene con Bergóglio ( salvando las distancias de lugar y tiempos.)

Yo no presumo en absoluto del paisanaje del tal Cardenal. Son otros quienes sí presumen de sus excelentes ralaciones, lo mismo que presumen de las relaciones con Juan XXIII e, incluso, con Pablo VI:
http://www.fnff.es/Opinan_sobre_Franco_Cardenal_Herrera_Oria_600_c.htm

O sea, que menos ruedas de molino y un poco más de memoria…
Javier Renobales Scheifler
27-Marzo-2013 – 11:18 am

Esperanza, por dios, Esperanza, sólo sabes bailar chá, chá, chá.
… Y ahora todo se acabó.
Eso dice la canción por aquí, sin ser tango.
Esperanza porque sí, de nada vale, esperanza por decreto.
oscar varela
27-Marzo-2013 – 10:58 am

Hola Gabriel López!

Te leo:

-”Quizá la iglesia se vea obligada por los nuevos tiempos a lavar su penosa imagen, pero que nadie espere nada“-

En “Tiempos revueltos” (cuando no se tiene ni se sabe de algún Argumento que llene el corazón de nuestro protagonismo) los Escenarios en que se ofertan los dramas, comedias y tragedias que componen nuestro andar viviendo, no ha de extrañarnos el que anden em-barrados y em-pantanados nuestros pies.

No veo en el horizonte de las estructuras que el mundo de hoy nos ofrece, alguna que destaque en “imagen limpia” que no requiera re-novarse.

Es posible que muchas de esas estructuras solo atinen -no por maldad- a re-formarse. Y entonces nos queda ese sabor amargo de “gatopardismo” del conde de Lampedusa.

La vida es un soplo y nada más … y sin embargo …

Prefiero y trato de atender al “sin embargo…” ¿Te sumás?

En ese caso, sería bueno ir borrando ese final de trágico tango: -”pero que nadie espere nada“-.

¡Vamos todavía! – Oscar.
Gabriel López
27-Marzo-2013 – 9:44 am

Buenos días, considero estéril y agotador seguir debatiendo y reincidiendo en este tema, la elección del Papa Francisco y las cuestiones derivadas del mismo, por lo que este será mi último comentario al respecto. Bergoglio es un patricio elegido por patricios, y se debe a los de su condición. Dentro de esa elite hay familias que manda más que otras y que dirigen el sistema, poco importa en este caso quién esté al frente de la dictadura, el problema es la existencia de la dictadura. El Papa es y seguirá siendo de hecho y de derecho, Sumo Pontífice de la Iglesia Universal por mucho que se pretenda dar una imagen renovada. No es la primera vez que tímidamente se realiza un lavado de imagen, el más citado y elogiado en este blog fue el Concilio Vaticano II, el claro ejemplo de “cambiar todo para que nada cambie”, promovido por los patricios de entonces y de su representante el Sumo Pontífice Juan XXIII que se paseaba en Silla gestatoria llevado por criados, lucia en su cabeza la tiara de oro y dejaba que se le besara el pié. Quizá, como entonces, la iglesia se vea obligada por los nuevos tiempos a lavar su penosa imagen, pero que nadie espere nada.
Rodrigo Olvera
27-Marzo-2013 – 8:11 am

Estimado Celso

Siempre un gusto leerte. Creo que no te equivocas. Dudo que Francisco vuelva a usar en palabra o en escrito el título de Sumo Pontífice de la Iglesia Universal.
Pero también dudo que Francisco vaya a modificar el Catecismo y el Código Canónico aprobados por Wojtila, donde se manifiesta en disposiciones concretas -más allá del título- la pretensión de ser Sumo Pontífice de la Iglesia Universal.

Siguiendo la imagen de la margarita de Pepe Blanco: ¿de que tanto sirve que no use la expresión, si mantiene la institucionalidad (Código de Derecho Canónico) y la ideología que la justifica (Catecismo de la Iglesia Católica) que le dan contenido a tal expresión no nombrada pero ejercida? No diré que no sirve de nada. Sí sirve, de un poquito, pero tampoco tanto.

Me encantaría equivocarme y que efectivamente se modifiquen Catecismo y Código. Claro, para ello habría que denunciar tanto a Trento como al Vaticano I y Vaticano II.

Saludos
oscar varela
27-Marzo-2013 – 3:30 am

Hola!

Don Celso Alcaina me resulta confiable. Más no sé.

Lo noto abierto a que Bergoglio ande por buen carril, que el Artículo no desmiente.

Pero pienso que el devenir depende de la responsable madurez que demuestren los Obispos al ejercer sus propios derechos a mandar-sirviendo en sus jurisdicciones.

¡Vamos todavía! – Oscar.

Francisco de Asís y Francisco de Roma. Leonardo Boff


Francisco de Asís y Francisco de Roma
2013-03-29

Desde que el obispo de Roma electo, y por eso Papa, asumió el nombre de Francisco, se hace inevitable la comparación entre los dos Franciscos, el de Asís y el de Roma. Además, el Francisco de Roma se remitió explícitamente a Francisco de Asís. Evidentemente no se trata de mimetismo, sino de constatar puntos de inspiración que nos indiquen el estilo que el Francisco de Roma quiere conferir a la dirección de la Iglesia universal.

Hay un punto común innegable: la crisis de la institución eclesiástica. El joven Francisco dice haber oído una voz venida del Crucifijo de San Damián que le decía: “Francisco repara mi Iglesia porque está en ruinas”. Giotto lo representó bien, mostrando a Francisco soportando sobre sus hombros el pesado edificio de la Iglesia.

Nosotros vivimos también una grave crisis por causa de los escándalos internos de la propia institución eclesiástica. Se ha oído el clamor universal («la voz del pueblo es la voz de Dios»): «reparen la Iglesia que se encuentra en ruinas en su moralidad y su credibilidad». Y se ha confiado a un cardenal de la periferia del mundo, a Bergoglio, de Buenos Aires, la misión de restaurar, como Papa, la Iglesia a la luz de Francisco de Asís.

En el tiempo de san Francisco de Asís triunfaba el Papa Inocencio III (1198-1216) que se presentaba como «el representante de Cristo». Con él se alcanzó el grado supremo de secularización de la institución eclesiástica con intereses explícitos de «dominium mundi», de dominación del mundo. Efectivamente, por un momento, prácticamente toda Europa hasta Rusia estaba sometida al Papa. Se vivía en la mayor pompa y gloria. En 1210, con muchas dudas, Inocencio III reconoció el camino de pobreza de Francisco de Asís. La crisis era teológica, pues una Iglesia-imperio temporal y sacral contradecía todo lo que Jesús quería.

Francisco vivió la antítesis del proyecto imperial de Iglesia. Al evangelio del poder, presentó el poder del evangelio: en el despojamiento total, en la pobreza radical y en la extrema sencillez. No se situó en el marco clerical ni monacal, sino que como laico se orientó por el evangelio vivido al pie de la letra en las periferias de las ciudades, donde están los pobres y los leprosos, y en medio de la naturaleza, viviendo una hermandad cósmica con todos los seres. Desde la periferia habló al centro, pidiendo conversión. Sin hacer una crítica explícita, inició una gran reforma a partir de abajo pero sin romper con Roma. Nos encontramos ante un genio cristiano de seductora humanidad y de fascinante ternura y cuidado que puso al descubierto lo mejor de nuestra humanidad.

Estimo que esta estrategia debe haber impresionado a Francisco de Roma. Hay que reformar la Curia y los hábitos clericales de toda la Iglesia. Pero no hay que crear una ruptura que desgarraría el cuerpo de la cristiandad.

Otro punto que seguramente habrá inspirado a Francisco de Roma: la centralidad que Francisco de Asís otorgó a los pobres. No organizó ninguna obra para los pobres, sino que vivió con los pobres y como los pobres. Francisco de Roma, desde que lo conocemos, vive repitiendo que el problema de los pobres no se resuelve sin la participación de los pobres, no por la filantropía sino por la justicia social. Ésta disminuye las desigualdades que castigan a América Latina y, en general, al mundo entero.

El tercer punto de inspiración es de gran actualidad: cómo relacionarnos con la Madre Tierra y con los bienes y servicios escasos. En la alocución inaugural de su entronización, Francisco de Roma usó más de 8 veces la palabra cuidado. Es la ética del cuidado, como yo mismo he insistido fuertemente, la que va a salvar la vida humana y garantizar la vitalidad de los ecosistemas. Francisco de Asís, patrono de la ecología, será el paradigma de una relación respetuosa y fraterna hacia todos los seres, no encima sino al pie de la naturaleza.

Francisco de Asís mantuvo con Clara una relación de gran amistad y de verdadero amor. Exaltó a la mujer y a las virtudes considerándolas «damas». Ojalá inspire a Francisco de Roma una relación con las mujeres, que son la mayoría de la Iglesia, no sólo de respeto, sino también dándoles protagonismo en la toma de decisiones sobre los caminos de la fe y de la espiritualidad en el nuevo milenio.

Por último, Francisco de Asís es, según el filósofo Max Scheler, el prototipo occidental de la razón cordial y emocional. Ella nos hace sensibles a la pasión de los que sufren y a los gritos de la Tierra. Francisco de Roma, a diferencia de Benedicto XVI, expresión de la razón intelectual, es un claro ejemplo de la inteligencia cordial que ama al pueblo, abraza a las personas, besa a los niños y mira amorosamente a las multitudes. Si la razón moderna se amalgama con la sensibilidad del corazón, no será tan difícil cuidar la Casa Común y a los hijos e hijas desheredados, y alimentaremos la convicción muy franciscana de que abrazando cariñosamente al mundo, estamos abrazando a Dios.

Leonardo Boff

LA PRUEBA DEL FUEGO DEL PAPA FRANCISCO. Juan Arias


(Citado por ATRIO, como enlace, a El País)
http://www.elpais.com/

La prueba del fuego del papa Francisco

Por: Juan Arias | 27 de marzo de 2013

Al papa Bergoglio le espera la prueba del fuego en sus viajes internacionales. Hasta ahora está llevando a cabo, en menos de dos semanas de pontificado, una verdadera revolución en la forma de comportarse, más como obispo que como papa.

El último aldabonazo lo acaba de dar al renunciar, al menos por ahora, a los famosos aposentos pontificios del Vaticano quebrando una tradición de 110 años. Desde Pio X en 1903, todos los papas han vivido allí. Al parecer, no quiere encerrarse en lo que en este blog llamamos ya de “cárcel de oro del Vaticano”.

Sin embargo, la verdadera prueba de fuego para el papa Francisco, van a ser sus viajes internacionales, que excepto los primeros de Pablo VI, por la novedad, y los del papa Wojtyla a Polonia en pleno comunismo, habían perdido su fuerza y de poco o nada servían para fortalecer a la Iglesia o promover su renovación.

Papa Benedicto XVI en España
El esquema de los viajes estaba anquilosado desde hace mucho tiempo. El papa nada más llegar al aeropuerto quedaba cooptado por las autoridades políticas que se adueñaban de él y los fieles tenían que contentarse con correr detrás del papa móvil para verlo de refilón.

La gente lo que quería era quitarse la curiosidad de ver al papa de Roma. Sus discursos en las misas eran poco escuchados. Más aún, una vez que la multitud lo había visto, cuando empezaba a hablar iba desfilando del acto para volverse a casa o aprovechaban el sermón para comerse un bocadillo.

Generalmente, los discursos estaban escritos ya meses atrás por asesores del papa. Los periodistas que acompañábamos al papa en su avión los llamábamos “discursos de nevera”. Generalmente, seguían un esquema desde los primeros viajes: discurso al clero, a los gobernantes, a los intelectuales, a los jóvenes, a las masas en las misas etc.

Tan iguales eran que un periodista japonés era siempre el primero en dar para su agencia algún trozo de los discursos antes que nadie. Tenía un truco: se llevaba en la bolsa los discursos de los viajes anteriores y los copiaba sin miedo a ser desmentido, porque eran prácticamente siempre iguales.

La paranoia de los problemas de seguridad, sobretodo después del atentado al papa Juan Pablo II en la plaza de San Pedro, fue creciendo y el papa acababa visitando los países blindado las 24 horas del día. Hasta a los periodistas del vuelo papal nos pusieron una vez en Lima un soldado armado en la puerta de nuestras habitaciones del hotel durante toda la noche.

Papa_joao_paulo_ii_e_o_amigo_pinochetLa demostración de que los viajes papales sirvieron de poco, incluso para revitalizar al catolicismo es que a pesar de ellos la Iglesia siguió perdiendo fieles en casi todo el mundo, empezando por aquí en Brasil donde ha existido una hemorragia de fieles católicos hacia las iglesias evangélicas.

No conozco un sólo discurso, de los más de cien viajes internacionales de los papas, que tuvieran un impacto mundial, simplemente porque estaba escritos por gente de la Curia Romana sin ninguna fuerza innovadora.

De ahí que los viajes del nuevo papa Francisco alrededor del mundo, constituyan un verdadero test. Se podrá ver en ellos si estamos o no ante un pontificado diferente, innovador, con gestos simbólicos que aproximen al papa a la gente más que a los políticos de los países visitados.

Francisco de Asís, que murió con poco más de 40 años, recorrió en el siglo XIII varios países con un mensaje que se limitaba a repetir las enseñanzas del Evangelio, desde las más exigentes en materia de pobreza a las más duras en sus críticas al aparato de entonces de la Iglesia y del Vaticano, enzarzado como hoy en escándalos de todo tipo.

Ahora, el papa que ha querido tomar el nombre simbólico del Poverello de Asís ¿continuará también en sus viajes realizando gestos simbólicos de cambios capaces de sorprender y de ganarse la confianza de los creyentes o seguirá todo igual?

Juan Pablo II y ChávezEsos creyentes abogan desde hace siglos por una Iglesia más cercana al profeta de Galilea que a la imagen de los emperadores romanos que forjaron la imagen de poder del obispo de Roma, convertiéndolo en Pontifice con poder sobre toda la Iglesia y blindado por el dogma de la infalibilidad.

¿Acabará también el papa Francisco con su prerrogativa mundana de ser jefe de Estado para ser sólo un líder espiritual, confortador de la fe de sus hermanos, sin tener que ser recibido en los países que visita con las salvas de cañon destinadas a los jefes de Estado y que desentonan en aquellos lugares con el mensaje evangélico que debería llevar el papa a creyentes y no creyentes como peregrino de la fe?

Pronto lo sabremos.

“Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir”. (ATRIO). Con comentarios


‘Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir’
Redacción de Atrio, 27-Marzo-2013

Son palabras del guión que sirvió al cardenal Bergoglio para su intervención en una de las congregaciones previas al Cónclave y que entregó después al cardenal Ortega de La Habana, que le había pedido si tenía escrito el texto de lo que había dicho. El texto no lo tenía porque había improvisado, según es su estilo, pero el día sigiente le dio un papel manuscrito que era un guión de las ideas que dijo —seguramente escrito antes, no después—. Lo reveló el cardenal de la Habana el lunes, 25, en la Misa Crismal de la Catedral. Y ayer apareció en varios medios, a partir de La Palabra, a cuya página no hemos podido acceder. Nosotros, tras visitar varios medios, hemos sacado la imagen y la transcripción del portal cubano Café Fuerte, que nos ha parecido la más exacta. Al final hacemos unas glosas de redacción.

manusxritobergoglio

Ver e imprimir mejor el manuscrito en PDF

TRANSCRIPCIÓN DEL MANUSCRITO ENTREGADO POR EL CARDENAL JORGE MARIO BERGOGLIO CON SUS PALABRAS EN UNA CONGREGACIÓN GENERAL PREVIA AL CÓNCLAVE EN QUE FUE ELEGIDO SUMO PONTIFICE DE LA IGLESIA CATOLICA

– Se hizo referencia a la evangelización. Es la razón de ser de la Iglesia.

– “La dulce y confortadora alegría de evangelizar” (Pablo VI).

– Es el mismo Jesucristo quien, desde dentro, nos impulsa.

1.- Evangelizar supone celo apostólico.

Evangelizar supone en la Iglesia la parresía de salir de sí misma. La Iglesia está llamada a salir de sí misma e ir hacia las periferias, no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria.

2.- Cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico.

En el Apocalipsis Jesús dice que está a la puerta y llama. Evidentemente el texto se refiere a que golpea desde fuera la puerta para entrar… Pero pienso en las veces en que Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir. La Iglesia autorreferencial pretende a Jesucristo dentro de sí y no lo deja salir.

3.- La Iglesia, cuando es autorreferencial, sin darse cuenta, cree que tiene luz propia; deja de ser el mysterium lunae y da lugar a ese mal tan grave que es la mundanidad espiritual (Según De Lubac, el peor mal que puede sobrevenir a la Iglesia). Ese vivir para darse gloria los unos a otros.

Simplificando; hay dos imágenes de Iglesia: la Iglesia evangelizadora que sale de sí; la Dei Verbum religiose audiens et fidenter proclamans, o la Iglesia mundana que vive en sí, de sí, para sí.

Esto debe dar luz a los posibles cambios y reformas que haya que hacer para la salvación de las almas.

4.- Pensando en el próximo Papa: un hombre que, desde la contemplación de Jesucristo y desde la adoración a Jesucristo, ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias existenciales, que la ayude a ser la madre fecunda que vive de “la dulce y confortadora alegría de evangelizar”.
* * *
GLOSAS DE ATRIO:

1. La privacidad de las reuniones previas al Cónclave no entran dentro del secreto objeto de juramento. De estas reuniones empezaron a hacer ruedas de prensa los cardenales estadounidenses, que fueron prohibidas para dejar sólo las asepticas del servicio vaticano de información. En esta revelación autorizada posterior no hay quebranto de ninguna ley ni juramento. ¿Una estrategia darle autorización a Ortega para revelarlo en Cuba? Si es para que todos obispillos y moenseñorinos de curia sepan por dónde va el Papa y no intenten disuadirlo con romances, ¡bienvenida estrategia!

2. Lo que hay es un impresionante testimonio de cómo Bergoglio planteó a los cardenales el cambio más radical que se necesitaba y que llegó al corazón de los cardenales: la salida del eclesiocentrismo y de la autorreferencia perenne a la Iglesia, que impide de hecho transmitir la luz de Cristo. En paralelo corresponde a lo que sabemos fue el mensaje electoral de Ratzinger: lucha contra la dictadura del relativismo y el secularismo y vuelta a restuarar el antiguo esplendor y la autoridad de la Iglesia.

3. Dicen que a veces puede salir un papa como solución de compromiso. Ante la división en dos bloques de los cardenales electores, se ponen de acuerdo en un nombre que por no haberse significado no tenga enemigos. Si el discurso cuyo guión ahora tenemos lo pronunció Bergoglio ante los cardenales, lo significativo es que más de dos tercios de esos viejos cardenales estuvieran de acuerdo en su interior en ese gran cambio de perspectiva que está ahí bien declarado. La situción exigía ya salir de la iglesia al mundo.

4. Si se recibe este guión de su exposición en un momento crucial, electoral si se quiere, con el corazón y no con el hígado, como a veces se comenta en ATRIO, tendremos que reconocer que representa un cambio fundamental de paradigma eclesiástico, del que pueden llegar no sólo gestos sino muchos cambios de fondo, beneficiosos para la vida y el mundo entero, que es lo que en definitiva cuenta.

5. La corte de personajes y los medios (capitaneados por un eficiente Centro Televisivo Vaticano) han acompañado hasta la saciedad las primeras dos semanas del papa Francisco. Recibimos con alegría que, por su expreso deseo la Misa del Jueves Santo por la tarde, en la cárcel para menores de Campo di Marmo, se realizará en estricta intimidad y sin retrasmisión televisiva. La estrategia mediática en suspenso. ¿Cambiarán también los futuros viajes? Se lo empieza a preguntar Juan Arias en El País, AD.
Tema: Francisco, Iglesia Católica
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21 comments to ‘Jesús golpea desde dentro para que le dejemos salir’

oscar varela
29-Marzo-2013 – 3:05 am

Hola!

El Texto en cuestión no parece un “Programa” sino la de alguien que piensa: -“¿qué estamos haciendo acá?”-

Una larga historia de 18 siglos le dice que esta estructura orgánica (con el nombre de “Iglesia”) se ha quedado sin un “funcionario”, que cumplía una “función” en ese organismo.

Entonces se responde: -“estamos acá para poner a alguien que llene el hueco”-

¿A quién elegir que sea idóneo?

Para considerar los “requisitos” adecuados a la función,
piensa en la dinámica fisiológica de ese organismo (“Iglesia”) y dice que

– “su razón de ser es la evangelización”-
– “tarea alegre (dulce y confortable)”
– “impulsada por Jesucristo”-
………

Habituados los “creyentes” a ese imaginario teológico elaborado y machacado en aquellos 18 siglos pasados, tal vez no nos damos cuenta que se trata de un “imaginario teológico” nacido y criado en referencia a un otro “imaginario mundanal” gemelo con el que –en tiras y aflojas, dimes y diretes- vino a compartir el negocio del Mando y del Poder sobre las concretas unidades orgánicas de Pueblos y Personas habitantes.

Este jueguito dicotómico de Iglesia y Mundo; de Sagrado y Profano (tan usado en Atrio y –por alguna razón, que pienso de “madurez”- se hubo dejado) me parece que sigue vigente en la “teología eclesial” del Autor; y que le enmarcará el “ámbito pastoral” de Gobierno.

Ese parecerme se me decanta por el juego dinamizado en torno a la Puerta:
* golpeada de fuera hacia adentro (movimiento “centrí-peto” o “auto-referencial”)
* golpeada de dentro hacia afuera (movimiento “centrí-fugo” o “hacia las periferias“)
…………………

Pero –me pregunto-:
ese “imaginario teológico-pastoral” que el Autor-Bergoglio da por esta asentada Iglesia tradicional de 18 siglos …
¿ … cuánto se conjuga con el “imaginario de El Galileo y su Proyecto” al convocar-a-LOS DOCE?

Ni en el actuar de Jesús, ni en su legado Proyecto percibo esa dicotomía de Organismos institucionados supuestamente complementarios: Iglesia/Mundo; ámbito Sagrado/ámbito Profano; y hasta el más inverosímil de coexistir dos tipos de “Estados”.

Este asunto de los dos tipos de Poderes (eclesiástico y civil) actuando sobre un mismo Sujeto-Persona nos aparece como el problema de fondo a resolver, pero que la “dogmática” vigente en la “Iglesia” no puede ceder sin declarar en bancarrota la primacía de su “imaginario teológico-pastoral”.
……………..

¿Cuál es la solución al problema que se nos plantea?

Yo no necesito la solución porque he dejado de tener el problema al decantarme por el modo de pensar orteguiano de la Vida humana; y por el modo interpretativo de Salvador Santos acerca de El Galileo y su Proyecto.

Pero eso no me exime de ver el problemón en que está metida la Iglesia al pretenderse ser un “Estado: divino, revelado y eterno”.

Sin embargo, pienso que el “ir haciendo” (praxis) cada vez mejor los quehaceres de la vida honesta es andar en el buen camino.

Veremos, mientras ¡Voy todavía! – Oscar.
Ildefonso López
29-Marzo-2013 – 0:11 am

Javier no sabía que estabas por Andalucía, si vienes por Córdoba avisame, me gustaría conocerte en persona. ¡Ah¡ “Concordia” paso a mejor vida ,y con él su entrañable amigo el ”Marqués de la Rosa”.
– – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –
Ana voy a entrar nuevamnete en Atrio con mi nombre de pila. Los comentarios serán cortos para expresar en pocas palabras lo que pienso y para no crear polémicas. No me gustan los enfrentamientos , pues tuve la experiencia anterior de que no era bueno expresar ciertas cosas aunque sean de una forma metafórica con aquel personaje quijotesco llamado ”Marqués de la Rosa”.
Ildefonso López
28-Marzo-2013 – 23:53 pm

Ana Rodrigo te felicito por tu comentario, saludos.
ana rodrigo
28-Marzo-2013 – 22:26 pm

Javier, existe el lenguaje simbólico, el lenguaje literario, el lenguaje metafórico, el lenguaje poético…Afortunadamente hay realidades que nos hacen menos burdas determinadas afirmaciones formales. Abriendo nuestra mente a otras formas de ver y de leer la realidad, nos es más fácil aligerar determinadas empanadas mentales indigeribles. La literalidad de las palabras en muchas ocasiones encorsetan nuestras mentes. Así que, despliega tus alas y vuela por encima de la miseria a que nuestras torpes miopías nos reducen.
Javier Renobales Scheifler
28-Marzo-2013 – 21:34 pm

Sí sí, caña Ana.
Jesús no golpea, pues no está en nuestro mundo.
Si fuera que resucitó, estaría en lo que llamamos más allá, sin ninguna posibilidad de hacer nada en nuestro mundo, ni golpear ni estar dentro ni fuera de ninguna parte ni menos en la ICR, de la que se pondría Jesús bien a salvo, si viviera en nuestro mundo.
Es mentira que Jesús golpee nada; mentira de la fé católica, pero mentira odiosa como lo son las mentiras. Y no es una mentira piadosa, sino muy interesada en engañar a la gente.
Mentira que Bergoglio no va a corregir, sino a fomentar, con lo que seguiremos más del mismo.
ana rodrigo
28-Marzo-2013 – 19:54 pm

Javier me está dorando la píldora para que no le dé la caña que suelo darle, jajaja, pero no se va a librar… Ayer pasamos un día estupendo, es cierto.

Ilde, me alegro verte por atrio, pues por Facebook te veo casi todos los días. Un abrazo.
ana rodrigo
28-Marzo-2013 – 19:43 pm

Luis Henríquez, por una vez y, sin que sirva de precedente, te voy a dar la razón en una cosa: pienso que este Papa no va a mover ni una tilde de la moral sexual tradicional de la Iglesia, creo que si lo hiciese, se lo cargarían. ¿Por qué si no Pablo VI publicó la encíclica Humanae Vitae? Por miedo a que se le fueran de las manos los entusiasmos progresistas de la época postconciliar.

Pero, sería un error que la doctrina moral de la iglesia vaya por un camino y la realidad social vaya por otro. Tú mismo, Luis Henríquez constatas que la población católica hace caso omiso de la moral católica de la Iglesia, por lo que de nada le sirve a ésta seguir predicando en el desierto. La sociedad no es tonta y por mucho que la Iglesia se empeñe en decir lo que es moral o inmoral, de nada sirve, porque la sociedad madura sabe actuar conforme a su conciencia.

Pienso que este Papa, del que yo tengo alguna esperanza con respecto a reformas vaticanas y estructurales, así como a una presencia más próxima a la gente y al mundo de la pobreza, se quedará en eso que hemos conocido como cura progresista, que aplicado a un Papa, es todo un salto cualitativo, habituados como estamos a ver que los Papas, salvo alguna excepción, ponen todo su empeño en mantener ese aparato curial tal como se lo encuentran o a borrar de la historia el CVII como hizo Ratzinger.

Ojalá que abra las puertas a la nueva teología de la diáspora y terminen las condenas urbi et orbe a quienes están haciendo una teología seria y más acorde a la evolución de nuestra sociedad. Una sociedad adulta, formada y con capacidad de discernir. Es decir, tendría que dejar de lado el tratamiento infantiloide que se ha dado hasta ahora a la sociedad.
Javier Renobales Scheifler
28-Marzo-2013 – 19:34 pm

Hola Ilde, yo también te saludo, amigo, con toda Concordia, y al amigo Luis GM con la misma. Ayer estuve con Ana Rodrigo con mi hija en su casa; nos enseñó Granada, es una magnífica cicerone, y una magnífica persona, magnífica todo, cocinera, conversadora, madre y abuela. Hoy hemos hablado de tí y recordado Córdoba.
Mi comentario. anterior es irónico/sarcástico. Estoy esperando ver que Bergoglio haga algo eficaz a favor de los pobres, los cuales no aparecen cerca de él por ahora en ningún momento.
Saludos concor-dios.
pepe blanco
28-Marzo-2013 – 19:14 pm

– Lo primero, disculparme por el lapsus de atribuir a una intervención en el cónclave lo que en realidad había sido una intervención en una de las congregaciones previas. Las prisas o el subconsciente me condujeron al lapsus. Dicho lapsus provocó una observación de Rodrigo Olvera, observación que, aparentemente, no se sostenía, como él mismo ha señalado en un comentario previo. Digo aparentemente porque hoy sabemos que Francisco ha autorizado a hacer público cierto detalle del cónclave. En concreto, sus palabras de aceptación. (http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2013/03/27/soy-un-gran-pecador-confiando-en-la-misericordia-y-en-la-paciencia-de-dios-en-el-sufrimiento-acepto-religion-iglesia-vaticano-francisco-documental.shtml) Cierto que no es lo mismo autorizar a revelar sus palabras de aceptación que su “programa de gobierno”. Pero sí ha autorizado a revelar algo del cónclave.

– Se os ve tan optimistas a muchos con el nuevo papa, que a uno casi le da cosa manifestar su desconfianza.

– Sobre este texto programático:

1º.- No me resulta fácil entender exactamente qué quiere decir Bergoglio al referirse a las “periferias existenciales” o a la “iglesia autorreferencial”.

2º.- Entiendo que se califica el pensamiento y la prescindencia religiosa como periferias existenciales, otorgándoles una connotación muy negativa, al incluirlas en la misma relación que el pecado, el sufrimiento, la injusticia o la ignorancia. No obstante, la redacción me parece confusa, tal vez por apresurada. No está claro si se refiere al sufrimiento, a la ignorancia, al pensamiento o a la prescindencia religiosa como periferias existenciales o bien si a dónde quiere dirigir su pensamiento es a la periferia de todas esas realidades existenciales.

3º.- Es demasiado optimista -o pelín soberbio- al presuponer que “Jesús” está dentro de la iglesia y quiere salir. (Aquí, “Jesús”, ¿de qué es imagen, símbolo, metáfora?) Si Francisco fuera un hereje, se le acusaría de reiventar las sagradas escrituras, pues estas afirman que Jesús está fuera y quiere entrar. Pero como es un Papa, es un genio renovador al saltarse a la torera el aludido pasaje apocalíptico para afirmar exactamente lo contrario de lo que el texto dice.

4º.- Si es cierto que la iglesia quiere dejar de ser autorreferencial, que empiece a dialogar ya con el mundo actual.

5º.- Aunque, sinceramente, yo no veo en este texto ninguna invitación expresa al diálogo con el mundo, sino más bien una invitación al apostolado y a la propaganda de la fe, desde la certeza de creerse en posesión de la verdad.
luis . henríquez
28-Marzo-2013 – 13:29 pm

Si los gestos del papa Francisco son, en efecto, delicada expresión de una sensibilidad franciscana reformista, bendito sea Dios: la Iglesia universal y el mundo necesitan, como agua de mayo, como maná de la Alto, esos gestos, esa renovación, esos aires de reforma, en la línea de depurar la Iglesia católica, “semper reformanda”, llevándola más hacia las directrices eclesiales maestras que nacen del mismísimo Evangelio.

Sin embargo, me parece que determinados análisis progresistas están yendo demasiado lejos. En la línea o el sentido de augurar que nuestro nuevo Papa va a ponerlo todo patas arriba en la Iglesia, incluidos aspectos nucleares de la doctrina (pongamos: el aborto, la eutanasia, la legitimiación de las relaciones homosexuales, el acceso de la mujer al ministerio ordenado, la legitimación de la anticoncepción…).

Para nada: ya verán ustedes cómo nada de eso va a cambiar; el papa Francisco confirmará la doctrina tradicional de la Iglesia en todos esos aspectos y en tantos otros (relaciones prematrimoniales, por ejemplo, aceptación de los 5 puntos innegociables para un fiel católico según el magisterio de Benedicto XVI, aceptación de la Iglesia como estructura jerárquica, y un largo etcétera), mientras una inmensa mayoría del Pueblo de Dios, por una parte es capaz de vitorear al nuevo sucesor de Pedro y por otra pasa o hace de su capa un sayo en lo tocante a la vivencia de algunos contenidos de la fe católica, especialmente los referidos a la moral sexual, familiar.

Al menos en Canarias, sospecho que el 95% de las personas pertenecientes a las generaciones más jóvenes -y puede que me quede corto-, pongamos que de 55 años para abajo, pasan más o menos olímpicamente de la doctrina moral de la Iglesia católica. No hay más que ver lo adelgazadas que están la inmensa mayoría de las familias jóvenes formadas por bautizados católicos: casi ninguna pasa de la parejita; ergo, lo más probable es que usen de métodos anticonceptivos en sus relaciones… Incluso aunque expliquen en sus “cátedras” de profes de la escuela católica, o en facultades de teología la enseñanza oficial de la Iglesia, en su vida recortan o actúan según les convenga. “Religión a la carta” suele llamarse esto.

Y esto es tan así en la Iglesia -o sea, tan mezquino, tan hipócrita y tan desleal con relación a la doctrina de la Iglesia misma-, que yo me temo que el nuevo Papa, a quien yo mismo saludé con entusiasmo, y con pública declaración de fidelidad y de respeto, nada va a poder hacer. Que ese es un “cáncer” muy extendido en el tejido de la Iglesia; y sobre todo, no veo voluntad alguna de extirparlo.

Al contrario: si te manifiestas como militante fiel al Magisterio -modestamente, creo que es así mi propia experiencia-, te linchan en la propia Iglesia, te ningunean, te putean, te “ignorantan”. Es decir, pasan de ti, te mandan directamente a la mierda, a la papelera de reciclaje, incluso al precio de tratar de anularte como persona, aun a base de difamarte públicamente. Sé de lo que hablo: he sufrido en mis carnes y en mi atribulado espíritu todo esto que mismo que denuncio.

O dicho de otra manera: conozco a tipos y tipas “enchufados” como profes de la escuela católica o como profes de Religión en la escuela pública, que todo el mundo conoce que son unos hipócritas de cojones que hacen acto de presencia en movidas eclesiales con el fin principal de mantener sus puestos de trabajo eclesial. Este especimen de arrivista es muy frecuente en la Iglesia católica hoy día; y empero, no veo que se haga gran cosa por extirparlo de raíz, y además nada va a poder hacer el nuevo Papa para extirparlos del tejido de la Iglesia.

Nada. Y conste: no soy pesimista al decirlo -ni mucho menos resentido o envidioso, según acusan algunos imbéciles que me difaman-, sino que más bien no me tengo por tonto del todo.

Pero bueno: tiempo al tiempo y a ver hasta dónde llegan las reformas del papa Francisco.
ana rodrigo
28-Marzo-2013 – 12:59 pm

Si un cardenal, posible Papa, que escribe “Cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico.”, y sobre todo si a un cardenal, candidato a Papa, le ha pasado por sus reflexiones y pensamientos, es difícil que, cuando llegue a Papa, como es el caso, no se pueda esperar a un Papa novedoso dentro de la ortodoxia y revolucionario para el aparato vaticanista. Y, como dice el glosario de atrio, no es menos llamativo que ese geriátrico de cardenales anclados en la obediencia ciega a los Papas anteriores desde una rigidez dictatorial, hayan elegido Papa a un hombre que dice estas cosas.

Y lo que dice es (nada más y nada menos) que la causa de los males de la Iglesia es el tenerse asimisma como referente único, mirándose el ombligo y derivando en “el narcisismo teológico”. Pienso que esta idea es explosiva y lleva una carga transformadora imponente. Hacer teología para los demás, al estilo de Jesús, es la clave de la renovación de la Iglesia. Ojalá el Papa Francisco sea valiente y pueda poner en marcha la brújula evangélica cuya referencia sea Jesús y su mensaje, y no una institución cuyo referente sea ella misma.

Veo mucha impaciencia y hasta exigencia en algunos comentaristas porque en un par de semanas que lleva este Papa no ha vendido ya el vaticano y lo haya repartido a los pobres. Habrá que dejar un margen de tiempo y que cada cual valore lo que le parezca oportuno, pero a mí, aunque no me satisfaga todas mis expectativas, siempre valoraré lo positivo y los pasos que se den en pro de una Iglesia más evangélica.
Rodrigo Olvera
28-Marzo-2013 – 12:56 pm

Realmente está muy interesante el video de la declaración de Bergoglio ante la justicia.
Minuto 4:23 en el momento en que escucha “podría decirnos los sectores a que se refiere?” en relación a denuncias de diversos sectores contra los dos jesuitas secuestrados, en ese momento literalmente se muerde los labios, expresión de negarse a decir algo que sabe y ya viene la respuesta verbal “la gente que no estaba de acuerdo con esa opción”, lo cual es una respuesta de deflección; y cuando le insiste el interrogador que esas gentes deben tener nombres y apellidos su respuesta es una clara mentira al afirmar “no no sectores gente” y regresa a la deflección con la anécdota de Arrupe.

Minuto 5:20 el interrogador insiste en que es importante que Bergoglio haga un esfuerzo por identificar de donde se originaban los cuestionamientos a Yorio y Jalics, Bergoglio niega con la cabeza cerrando los ojos… dura un segundo, y continúa ya de manera sostenida por unos segundos más la negación con la cabeza pero ya con los ojos abiertos. El gesto está diciendo “no haré ese esfuerzo”. Y ya viene la respuesta verbal, nuevamente en deflección “de distintos ambientes, de ideologías diversas”.

Minuto 6:00 El interrogador insiste ya con frustración en la voz “señor bergoglio le pido que tiene mucha importancia para esta investigación, haga un esfuerzo a ver si puede precisar algún nombre y apellido…” y cierra con fuerza los ojos por un segundo. Esta microexpresión va acompañada inmediatamente por un emblema gestual de taparse la boca con la mano, lo cual disumula inmediatmente tocándose la nariz como si tuviera comezón. Continúa la pregunta del interrogador “… algun ah algún miembro de la Compañía de Jesús, miembro de la Iglesia Católica, jerarquía…” aquí el emblema de taparse la boca se trasforma a rascarse el interior de la nariz, en un emblema de desafío o desprecio; continúa la frase del interrogador “nos puede ayudar a precisar quienes impulsaban o compartían el cuestionamiento…” y el emblema regresa a ser de taparse la boca. Y ya en la respuesta verbal, sigue en la deflección

¡Claro que había nombres y apellidos de los denunciantes, y él los sabía al declarar y decidió no decirlos! Y el que se apuntara hacia integrantes de la Compañía de Jesús o integrantes de la jerarquía le provocó desprecio hacia el interrogador.

No abuso más del espacio
pepe sala
28-Marzo-2013 – 12:46 pm

Yo tampoco me identifico en ninguna de los apartados del nuestro ” analista particular”: Luis G- M. Agradecido por el esfuerzo, ” pater”, pero hay que ser mucho más concreto si se quiere obtener un mínimo de coherencia y sentido común. ( nada parecido a lo que persiguen en la ICAR. Y aquí sí me voy a dar por aludido:

“”Dentro de Atrio hay voces, incluso airadas, que claman contra la desaparición de eso que llaman sagazmente la “ICAR” (que podría ser Instituto Cántabro de Albergues Rurales)””

1º: Parace una broma macabra que alguien acostumbrado a utilizar sistemáticamente las iniciales de las palabras para engañar al personal acuse a los demás de ” sagacidad” por utilizar el mismo sistema. Pues lo siento, ” pater”, pero en mi caso no es ” sagacidad”. Es simplemente economía del lenguaje y, en el contexto que escribimos, es lo más normal.
No me apetece escribir… Iglesia Católica, Apostólica ,Romana cada vez que se habla de tu Iglesia en ATRIO. No acabaría nunca. Además hay otras Iglesias católicas de diferente nombre y por lo tanto es conveniente definir a cada cual por lo que es.

2º: Lo jodido es que la ICAR ( y sus mariachis) abusan hasta la saciedad de la utilización de iniciales para definir montones de asuntos. Desde el famoso INRI ( que aún me persigue por culpa de la ICAR), hasta la no conclusa definición de ISH, pasando por Lc ( Lucas), Mt ( Mateo) Jn ( Juan), etc, etc, etc… ¿ Es que aún tienen la cara dura de acusar a los demás de utilizar iniciales para economizar en el lenguaje?… Pues que baje dios y lo vea.

3º: De ningún modo la utilización de iniciales para referirse a cualquier Organismo puede significar algo que no existe. El Organismos que nos nombras, Luis G. M. no existe, por lo tanto es una FALACIA más que nos quieres colar en ATRIO
Bueno sería que existiera, y no sólo en Cantabria. De ése modo , el tal Organismo, se preocuparia de que no hubiese tantos ” Albergues rurales” gratuitos para los curas, monjas y demás familias privilegiadas. Y se preocuparían de que los ABADES de los “Campos Sagrados” de Asturias, Cantabria y León, pagasen religiosamente sus estancias y comilonas del mismo modo que hacemos los demás. Haré la propuesta al consejero de Turismo de Cantabria a ver si cuaja. Le propondré también que dejen ya de subvencionar a los ” Albergues religiosos” que se están forrando con el cuento del Camino Xacobeo, a la vez de estar arruinando a quienes pagan impuestos por negocios que no pueden competir con tanta religiosidad SUBVENCIONADA CON DINERO PUBLICO.

4º: Celebro el ” consenso” que ha conseguido la ICAR en torno al nuevo papa Francisco. Incluso quienes aparecían en polos opuestos parecen haber llegado a un acuerdo. Ya no me asombraría leer una felicitación a ATRIO en algún blog de ésos que maneja la ICAR. ( Jesús Bastante, Cigüeño de la Torre y similares.)
Pues nada, mi enhorabuena. Yo seguiré ” en mis trece” y esperaré, pacientemente, los ” avances vaticanos”. Es como meter una alpargata en una jaula y esparar a que cante; pero…no es poco que nuestro ínclito Luis G. M. haya entrado en ATRIO felicitando a alguien que no comulgase con sus religiosísimas ideas eclesiásticas,católica, apostólicas, romanas. ( ¡¡ UFF!! he conseguido escribirlo sin equivocarme!!)

Bueno pues…
h.cadarso
28-Marzo-2013 – 12:36 pm

Amigo Luis: Te veo muy en plan “wyoming” con tu ICAR=Instituto Cántabro de Albergues Rurales… Ya ves que alguno como Pélaez no se siente reflejado en tu “taxonomia”…
La verdad, yo no sé si el Hijo Pródigo se habría visto metido en la Iglesia, ni tampoco sé si el otro hijo está metido dentro de la Iglesia, me refiero a la iglesia verdadera…Tampoco sé si el hijo que dijo a su padre: Sí, papá, ya voy, pero no fue, está metido en la iglesia, o si al otro hijo que le dijo a su padre: No me da la gana ir, pero luego fue, hay que considerarlo dentro de la iglesia.
Creo que la Iglesia verdadera es un compuesto híbrido de elementos divinos y humanos. Y esos elementos humanos la arrastran hacia el barro y la m., de manera que en muchos momentos parece cien por cien de este mundo y en muy pocos casos parece mínimamente obra de Dios. Y no sé si decir Sacro Colegio Cardenalicio, o equivocarme y soltar lo de Sacro Sanedrín Cardenalicio…
O sea que no podemos sentirnos bobaliconamente esperanzados y optimistas, debemos soportar una gran dosis de realismo y autocrítica. Aquí algunos se pasan de pesimistas y negativos, creo yo, y su lenguaje no es nada constructivo ni realista pero otros podríamos pasarnos de optimistas e ilusos, creo yo.
Y siguiendo la pista que no desvela del todo Pélaez, yo te diría que algunos están fuera del todo, y pasan de iglesias y religiones; y otros estamos en la frontera, en la indefinición, hijos pródigos a ratos, hijos hipócritamente fieles en otros ratos, hijos que dicen “sí” y hacen “no”, hijos que dicen “no” y hacen “sí”.
Un lío, Luis. O sea que me quedo con lo de Instituto Cántabro de Albergues Rurales…Y con “wyoming”, el del Intermedio de la Sexta.
Rodrigo Olvera
28-Marzo-2013 – 12:16 pm

Oscar

Es muy interesante el entrenamiento de distinción de microexpresiones (duran menos de un segundo… cuando duran más es señal de que son fingidas), y sobre todo cuando se usa para identificar disonancias entre los que se dice verbalmente y la emoción que se filtra en la microexpresión. Ciertamente es un entrenamiento muy útil, sobre todo en ciertas profesiones, pero no todas las personas “aguantan” la información que ya no se deja de percibir.

También es cierto que hay que ser mucho muy prudentes en la aplicación de este entrenamiento. Por ejemplo, ante la pregunta de si del secuestro de su antigua jefa de laboratorio se enteró por los diarios, Bergoglio responde sin dudar que “sí, por los diarios” y sin que medie estímulo externo, trasluce una microexpresión (levantamiento ligero de las cejas un segundo junto con constricción de los labios, inmediatamente baja las cejas y parpadea) que fácilmente podría considerarse como culpa, pero que puede ser también tristeza. Esto es en el segundo 53 del video que pongo. A su respuesta, le preguntan si realizó gestiones, durante toda su respuesta de las gestiones, mantiene las cejas levantadas pero de manera más acentuada y sostenida… esta expresión ya no es una microexpresión. Sería irresponsable deducir de esto que Bergoglio siente alguna culpa por el secuestro de su ex jafa de laboratorio y en consecuencia que no se habría enterado por los periódicos… es probablemente más bien que el recuerdo activo la emoción de tristeza, misma que fue controlada conscientemente (lo cual es muy jesuita).

Respecto de la grafología, no conozco ningún texto autógrafo de Bergoglio, pero sin duda será interesante un análisis.

Saludos
oscar varela
28-Marzo-2013 – 11:48 am

Hola!

De Jorge Bergoglio, hombre:

1.- He aquí un “manuscrito“.

2.- “imágenes y gestos corporales“: a montones.
……………….

Ad 1.- La Grafología ¿es Ciencia o no? Sé que se discute el asunto. Hace 2 años hice un Curso con un Profe que “se las sabía todas”. Era consultado por Jueces y Abogados.

Nota al margen: este conocimiento (como el del item 2.- “Comunicación No-Verbal”) trae muchísimos problemas de relación personal íntima al que lo posee; si es varón; su mujer “no lo aguanta”; es como que te están “espiando” de contínuo y te hacés un lio. Sus hijos o amigos también se sienten como que los “desnudan”. Hay “conocimientos” que joden la vida personal; y una vez que los tienes, tienes un “problema”.

Ad 2.- Paul Ekman encontró que las expresiones faciales de las emociones no son determinadas culturalmente, sino que son más bien universales y tienen, por consiguiente, un origen biológico,.

Sigo con la Nota anterior: El Profe-amigo tenía -para su colmo- esta ¿Ciencia? Hacer con él un Curso paralelo al de Grafología fue toda una Aventura con sus peligros: se siente lo que nos dejó claro el Poeta A. Machado: “El ojo es ojo, no porque lo ves, sino porque te ve” (tal vez se pudiera decir “… sino porque ves que te ve”).
……………….

¿Habrá, entre los atrieros lectores alguen que nos diga algunas cositas de los “grafos y gestos biológicos” de don Pancho?

¡Gracias y vamos todavía! – Oscar.
Rodrigo Olvera
28-Marzo-2013 – 5:30 am

Cuando hice mi comentario sobre la autorización, lo hice en respuesta a un comentario que afirmaba que Francisco había auorizado publicar una intervención en el cónclave. Resulta, con lo que publica esta entrada, que no fue así:
+ porque no fue una intervención en el cónclave, sino previo al mismo; y
+ porque no necesariamente hubo autorización para publicarlo.

Dado como fueron los hechos, efectivamente mi comentario de que se habría autorizado violar una norma no se sostiene.

En ánimo de la misma trasparencia del equipo Atrio, comparto este enlace sobre las ya nacientes oposiciones a Francisco en varios sectores.
http://www.periodistadigital.com/religion/vaticano/2013/03/22/la-silenciosa-oposicion-al-papa-bergoglio-religion-iglesia-francisco-curia-nuevos-movimientos-conservadores-reforma.shtml

sigamos viendo como evolucionan hechos, gestos y actos de gobierno

Ildefonso López
28-Marzo-2013 – 1:33 am

Te saludo Javier, tu criterio es válido, aún no he perdido la esperanza de que el Reino se abra paso entre las tinieblas.
Javier Renobales Scheifler
27-Marzo-2013 – 23:02 pm

Quien quiera que la ICR siga como está, en comunión lo mismo con un papa que con otro, como es el caso de Luis GM, puede tener toda la esperanza del mundo en que no será defraudada. Hagan lo que hagan los papas, seguirá en comunión con ellos..
Quien quiera un buen lavado de cara, de imagen, también puede tener esperanza, un cambio de Look, que parezca moderno y juvenil y esas cosas, mas a la moda.
Así que a esperar, a ejercer la esperanza, los esperanzados en Bergoglio
Los pobres no deben pues perder la esperanza, los pobres; además, siempre pueden confiar en dios, y en que mientras hay vida hay esperanza. Y si ya no hay vida terrena, de ellos es el reino de los cielos (qué suerte la suya).
A rezar pues, y a dar gracias a dios sin perder la esperanza.

Javier Pelaez
27-Marzo-2013 – 21:37 pm

Luis no me siento representado en ninguno de esos cuatro grupos.Te animo a seguir con la clasificación.Eres un buen taxonomista.
Luis Gonzalez Moran
27-Marzo-2013 – 20:05 pm

Habiendo sido en muchas ocasiones crítico con algunos aspectos de Atrio, quiero, en esta ocasión agradecer sinceramente a Antonio y su equipo el magnífico trabajo realizado en orden a proporcionar todo tipo de información desde el anuncio de la renuncia del ministerio petrino de Benedicto XVI hasta este momento en que ya preside la caridad el papa Francisco. Ha sido un leal ejercicio de pluralidad, necesario para decir solo las tonterías imprescindibles.
Es muy curioso como al trazar el perfil del nuevo papa, cada persona pergeña el retrato de su propia personalidad o, al menos, de su posicionamiento frente a la Iglesia y al papado. Se pueden distinguir varias orientaciones, que, sin ánimo de exhaustividad, pueden describirse de la siguiente forma:

1ª.- Los que afirman que el Papa nuevo no va a fracasar, porque ya ha fracasado: la Iglesia, en su conjunto, y desde su fundación ha sido un “error doloso”, por lo que está fuera de la circulación y carece de legitimación. Esto dicho de un modo sencillo, que la teoría es mucho más complicada y meándrica.

2ª.- Para otro sector de pensamiento, el Papa fracasará, porque la Iglesia está condenada a su autodestrucción, porque no tiene ya ningún sentido en el mundo de hoy, tan liberado de “magia” y de tabúes: esta sociedad liberada terminará con la Iglesia, como institución esclavizadora de almas. Dentro de Atrio hay voces, incluso airadas, que claman contra la desaparición de eso que llaman sagazmente la “ICAR” (que podría ser Instituto Cántabro de Albergues Rurales).

3ª.- Hay un sector de compañeros que han salido de la estructura de la Iglesia, (incluso después de un proceso doloroso), pero aún guardan un rescoldo de lealtad esperanzada y cariño en el corazón, no hacia la Iglesia/institución, sino al creyente pueblo de Dios. Estas personas han saludado con alegría los signos del entreabrir ventanas y celosías del Vaticano para que entre un aire renovador.

4ª.- Finalmente, hay un grupo más reducido, casi “un pequeño resto de Israel” que seguimos dentro de la Iglesia, sin distinguir entre institución y pueblo de Dios. Yo me incluyo en este grupo, porque amo a la Iglesia y, como he dicho en alguna otra ocasión, espero morir, como decían los cursis, “en su seno”, si no me da un viento siroco desestabilizador.. He leído con gozo el manuscrito entregado por el cardenal Bergoglio al Cardenal de La Habana y muestro mi alegría por las siguientes manifestaciones que resalto en negrita, con las que me identifico plenamente:

.- “Evangelizar supone en la Iglesia la parresía de salir de sí misma”.

La palabra griega parresía se deriva de dos raíces: pan (todo) y rhésis (discurso). El significado fundamental de parrésía es el de «libertad para decirlo todo»; de aquí las diversas modulaciones de su significado: franqueza, valentía, libertad confiada

“Cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma (cfr. La mujer encorvada sobre sí misma del Evangelio). Los males que, a lo largo del tiempo, se dan en las instituciones eclesiales tienen raíz de autorreferencialidad, una suerte de narcisismo teológico”
La Iglesia no puede considerarse como “centro” de nada: la Iglesia tiene una condición ancilar, está puramente al servicio del Reino de Dios proclamado por Jesús, y este destino es lo que debe marcar y caracterizar la acción de la Iglesia. Cuando se olvida este carácter de “instrumento” orientado hacia la instauración del Reino, “deviene autorreferencial y entonces enferma”. Ahora mismo la Iglesia está enferma de tristeza y de falta de horizontes ydebe ser salvado de sí misma. Creo que este es un sutil diagnóstico de quien, en el momento en que pronuncia estas palabras, era aún el (por lo visto) controvertido cardenal Bergoglio. Confundir Iglesia con Reino ha acarreado graves problemas de perspectiva y posicionamientos pastorales.
Hace muchos años que, en el humilde marco de mi trabajo ministerial sacerdotal, vengo luchando para “sacar” a la religión de los templos y plantarla en el centro de la vida, de las plazas, caminos, senderos, veredas… por donde “se lucha” la vida. La religión sin “la vida” tiene poco sentido, “se enferma”: gira sobre sí misma, sin fecundidad creativa.
Siempre me ha acuciado la idea de que la Iglesia no tiene que poner el énfasis en salvar instituciones, derechos, ideologías o teorías, que se salvarán o se perderán por su propio peso, sino que debe poner el acento en amar a las personas, ser samaritana con todos aquellos a quienes los innumerables salteadores han dejado medio muertos por los caminos de la vida, incluida ella misma mortalmente herida por los salteadores que, a veces, son de la propia casa. Ahí deben encontrarnos “samaritanamente”, no intelectualmente.
Para mí, el papa Francisco no es “stazione Termini” como final de un camino, sino es convocatoria a salir de la modorra y de la “instalación” y ponernos en la intemperie de la vida, a cuidarnos unos a otros.

Resumiento: estoy creando mi propia esperanza…